Fiebre paraguaya: videos de festejos por eliminar a Alemania desde un avión hasta Argentina

Fuente: Infobae

La Selección de Paraguay logró una hazaña que quedará grabada en la memoria colectiva: eliminar a Alemania del Mundial 2026 en una dramática tanda de penales. La victoria no solo paralizó al país guaraní, sino que desató una ola de celebraciones que se extendió desde Asunción hasta rincones insólitos de Sudamérica, como la cabina de un avión en pleno vuelo o un club de fútbol en Buenos Aires.

Los videos de los festejos se volvieron virales y mostraron la tensión y la alegría en tiempo real. En una de las grabaciones más compartidas, un grupo de pasajeros a bordo de un avión comercial —en su mayoría con camisetas de la selección argentina— siguió el partido de Paraguay contra Alemania a través de la pantalla de un celular colocado sobre la mesa plegable de un asiento.

La atmósfera era de máxima tensión. Una mujer suplicaba: “Por favor Paraguay, por favor… te pido“, mientras otras voces masculinas repetían “Metelo, metelo…” y alguien más rogaba: “¡Por favor no lo puede errar!”.

Cuando llegó el desenlace, el avión explotó en júbilo. Los pasajeros se levantaron de sus asientos, se abrazaron y convirtieron el pasillo en una auténtica tribuna. Argentinos y paraguayos, unidos, entonaron al unísono “Vamos, vamos, Selección”, golpeando asientos y mesitas para marcar el ritmo.

Desde un centro comercial en Brasil hasta San Lorenzo

La misma escena de nerviosismo y posterior euforia se replicó en un patio de comidas de un centro comercial en Brasil. Allí, frente a una pantalla gigante adornada con los colores de la bandera brasileña y un cartel que decía “AQUI A GENTE TORCE JUNTO” (“Aquí animamos juntos”), un grupo de personas siguió la definición desde los penales.

Un hombre mayor de remera gris permanecía de pie, frente al televisor, con los puños cerrados, como enviando energía al arquero paraguayo. Cuando el jugador alemán de camiseta blanca disparó y la pelota no entró, el hombre se llevó las manos a la cabeza. El resto del lugar, incluyendo a varias personas con la camiseta amarilla de la Selección de Brasil, saltó de sus asientos y celebró con los brazos en alto.

En Buenos Aires, el epicentro de la celebración fue la pensión del Club Atlético San Lorenzo de Almagro (CASLA). El salón, decorado con columnas azules, sillones rojos capitoné y escudos del club en las paredes, estaba repleto de niños y adolescentes con la indumentaria oficial del club, siguiendo lo que podría ser la hazaña de Orlando Gill, arquero de la primera división del club.

En las espaldas de algunas camperas se leía que los chicos eran de la categoría “CAT. 2017”. Durante los primeros minutos del video, el silencio era casi absoluto: chicos se agarraban la cabeza, juntaban las manos en actitud de rezo o se mordían las uñas.

En el segundo exacto en que se confirmó la clasificación, el salón estalló en un grito unánime. Los chicos saltaron sin control, se abrazaron, formaron grupos y varios adolescentes y adultos levantaron sus teléfonos para grabar ese momento histórico.

Asunción, el corazón de la fiesta

El centro de todo ocurrió en Paraguay. En una avenida céntrica de lo que parece Asunción, miles de hinchas con la camiseta albirroja y banderas del país llenaron la calle para ver el partido en una pantalla gigante. La voz del relator se escuchaba: “Vamos José… Autoriza el juez… La zurda de Canale… Ahí está Canale, corrió, se fue, tiró…”. Cuando el gol entró, la multitud gritó al unísono, la gente saltó de manera descontrolada, se abrazó con fuerza y algunos cayeron de rodillas al suelo. La cámara, en movimiento caótico, capturó llantos, abrazos largos y la calle entera convertida en una fiesta interminable.

Los medios paraguayos reflejaron la magnitud del momento. En la Plaza de la Democracia de Asunción, donde la policía había cortado el tránsito con un operativo especial de seguridad, se instalaron pantallas gigantes para los hinchas.

En la radio ABC, los conductores pedían con la voz quebrada: “Que haya tres días de feriado nacional”. La AM 780 describió la escena como “¡Locura total! El pueblo paraguayo celebra la histórica clasificación de la Albirroja”. Las calles se llenaron de autos con banderas y bocinazos, con humo rojo y negro, y Gustavo Alfaro fue uno de los más elogiados.

La fiesta tuvo además un marco institucional: la clasificación fue precedida por “El Centro Alienta”, una iniciativa organizada por la Oficina de la Primera Dama, la Municipalidad de Asunción y Sentí el Centro, con pantallas gigantes, música, propuestas gastronómicas y cierre de calles para seguir el partido en comunidad. En plena euforia, el presidente Santiago Peña anunció feriado nacional para el martes.

Fuente: Infobae

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