Una eyección de masa coronal proveniente del Sol podría hacer que las auroras boreales sean visibles entre la noche del lunes y la madrugada del martes en 19 estados de Estados Unidos, principalmente en zonas cercanas a la frontera con Canadá. Sin embargo, la luz crepuscular posterior al solsticio y la Luna llena de Fresa del 29 de junio podrían dificultar la observación.
De acuerdo con la revista Forbes, el fenómeno se originó a partir de una nube de partículas cargadas que el Sol expulsó a finales del 26 de junio en dirección a la Tierra. Los modelos meteorológicos prevén que su llegada genere una tormenta geomagnética de nivel G1 o incluso G2, intensidad suficiente para que el resplandor aparezca bajo en el horizonte norte de las regiones más septentrionales del país.
Los nueve estados con mayor probabilidad de avistamiento son el norte de Washington, Idaho, Montana, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Minnesota, Wisconsin, Michigan y Maine. Además, existe la posibilidad de observar el fenómeno en Oregón, Wyoming, Nebraska, Iowa, Illinois, Indiana, Ohio, Nueva York, Vermont y Nuevo Hampshire.

La publicación destacó que las mejores opciones se concentran en Montana, Dakota del Norte, Minnesota y el norte de Wisconsin. En esos lugares, contar con un cielo despejado puede ser la clave para detectar las auroras a simple vista o solo a través de una cámara.
Tormenta geomagnética moderada, pero suficiente cerca de Canadá
La previsión no describe un episodio extremo de auroras. Un evento de magnitud G1 o G2, equivalente a condiciones KP 4 o KP5, por lo general no expande las luces hacia latitudes medias, pero sí puede hacerlas visibles en el extremo septentrional de Estados Unidos, especialmente junto a la frontera canadiense.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se esperan “condiciones reforzadas” entre primeras horas y mitad del 30 de junio por la llegada de la eyección de masa coronal que salió del Sol a finales del 26 de junio. El pronóstico de la NOAA se suma a la evaluación de SpaceWeather.com, que anticipa al menos una tormenta geomagnética G1 al alcanzar la Tierra.

La Oficina Meteorológica del Reino Unido elevó ligeramente esa previsión. Su informe de meteorología espacial señaló lo siguiente:
“Se espera que la llegada de la CME en el día tres aumente la actividad hasta niveles activos o tormentas menores G1, con posibilidad de tormentas moderadas G2. Estas son más probables con cualquier nube magnética posterior, con riesgo persistente hasta el día cuatro, 01 Jul”.
Una eyección de masa coronal es una nube de partículas cargadas que suele originarse en erupciones solares. A diferencia de las llamaradas, que viajan a la velocidad de la luz, estas eyecciones pueden desplazarse hasta 3.000 kilómetros por segundo y tardan varios días en cruzar el sistema solar.
La visibilidad dependerá del cielo y del campo magnético interplanetario

El principal obstáculo para observar el fenómeno será la claridad del cielo nocturno en esta época del año. Tras el solsticio de la semana pasada, las horas de oscuridad siguen siendo más cortas en el norte, y la salida de la Luna llena de Fresa al sur durante la noche del lunes añadirá brillo al cielo.
Para quienes intenten ver las auroras, los expertos recomiendan mirar hacia el norte, alejarse de las luces intensas y usar exposiciones prolongadas en teléfonos o cámaras. Los sensores suelen captar antes que el ojo humano las auroras débiles y sus colores tenues.
La evolución final dependerá del componente Bz del campo magnético interplanetario, un dato que figura en aplicaciones especializadas y servicios de seguimiento en tiempo real. Ese valor determina con qué facilidad entra la energía solar en la magnetosfera terrestre: cuando apunta al norte, el campo terrestre ofrece resistencia; cuando gira al sur, ambos campos se conectan y permiten la entrada de plasma.
Un Bz sostenido de −5 nT o más intenso en dirección sur suele anticipar una aparición inminente de auroras. Como el tiempo espacial cambia con rapidez, los pronósticos pueden revisarse varias veces en pocas horas.

Las luces del norte se originan por la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre. Una parte de esas partículas desciende por las líneas magnéticas hacia las regiones polares y choca con átomos de oxígeno y nitrógeno en la alta atmósfera, una colisión que libera energía en forma de resplandores ondulantes.
Para seguir la situación minuto a minuto, existen el pronóstico de auroras a 30 minutos de NOAA y aplicaciones como Aurora Now, My Aurora Forecast o Glendale Aurora, que muestran alertas y datos en directo del viento solar.
Fuente: Infobae