Al menos siete personas perdieron la vida y una treintena resultaron heridas durante la jornada del lunes, tras una nueva oleada de bombardeos ejecutados por las fuerzas rusas con misiles y drones en regiones del este y sur de Ucrania. Las autoridades locales confirmaron los hechos en un contexto donde Kiev redobla sus operaciones de largo alcance para afectar la infraestructura energética y de refinación dentro del territorio ruso.
Un ataque con misil en la ciudad de Dnipró, ubicada en el este ucraniano, dejó un saldo de cinco fallecidos y 28 heridos. De estos últimos, cuatro se encuentran en estado crítico, según informó Oleksandr Ganja, jefe de la administración militar de la región de Dnipropetrovsk. Las autoridades policiales detallaron que el proyectil impactó contra una empresa privada en esta urbe industrial, objetivo frecuente de las tropas de Moscú.

Paralelamente, en el sur del país, dos personas murieron y seis resultaron heridas, entre ellas un menor de edad, cuando un dron ruso alcanzó un autobús en la ciudad de Zaporiyia. La información fue proporcionada por Ivan Fedorov, jefe de la administración militar regional.

Estos bombardeos se inscriben en la ofensiva casi cotidiana que Rusia mantiene desde el inicio de la invasión en febrero de 2022, el conflicto más devastador en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Putin admite públicamente la escasez de combustible
Como respuesta a los incesantes ataques rusos, Ucrania ha incrementado sus incursiones de largo alcance tanto en territorio ruso como en zonas ocupadas. El domingo, el presidente ruso Vladimir Putin reconoció por primera vez que su país enfrenta un “cierto déficit” de combustible como consecuencia de estas operaciones ucranianas. Putin prometió reforzar la seguridad en las instalaciones petroleras y acelerar las reparaciones, aunque insistió en que la situación no afectará la línea de combate.

En declaraciones a la televisión estatal, el mandatario ruso afirmó que los ataques de Kiev buscan “causar un cisma en la sociedad rusa” y forzar una detención del avance de sus tropas para abrir negociaciones en condiciones desventajosas. “No les daremos esa oportunidad”, manifestó Putin. Además, reveló que Ucrania propuso un cese de los ataques en la profundidad de los territorios y limitar los combates a las cuatro regiones parcialmente anexadas por Moscú (Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia), propuesta que el Kremlin rechazó para evitar que Kiev reubique sus fuerzas.
Por su lado, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky confirmó que sus “sanciones de largo alcance” golpearon dos refinerías rusas el fin de semana, argumentando que cada impacto reduce los recursos de la maquinaria bélica enemiga.
Impacto en refinerías y medidas de racionamiento
Las operaciones con drones ucranianos provocaron un fuerte incendio en la refinería de Slavyansk-na-Kubani, en la región rusa de Krasnodar. Esta planta procesa casi 4 millones de toneladas de crudo al año y exporta derivados a través del Mar Negro. La caída de restos de drones dejó un muerto en la localidad. Zelensky también aseguró que se golpeó otra refinería en la región de Yaroslavl, a unos 700 kilómetros de la frontera, lo que causó el cierre temporal de carreteras hacia la capital regional.
La campaña de drones ha generado un desabastecimiento extendido y largas filas en las gasolineras rusas, llevando a las autoridades locales a implementar medidas de racionamiento de combustible. En la península de Crimea, ocupada e ilegalmente anexada por Moscú en 2014, el gobierno local suspendió las ventas de gasolina a civiles tras registrarse la peor crisis energética en la zona desde su anexión.
Asimismo, en la lejana provincia de Irkutsk, en Siberia, se restringió la venta de combustible a un máximo de 50 litros por vehículo al día en las estaciones estatales de Rosneft. Ante la emergencia, el viceprimer ministro ruso Alexander Novak informó que se revisan los acuerdos de exportación de combustible para priorizar el consumo doméstico, mientras las negociaciones de paz bajo mediación de Estados Unidos continúan estancadas.
Fuente: Infobae