El emblemático Major Oak, el legendario roble vinculado a las aventuras de Robin Hood en el bosque de Sherwood, fue declarado oficialmente sin vida por las autoridades ambientales del Reino Unido. Este ejemplar, cuya antigüedad oscila entre 800 y 1.200 años, no será retirado del lugar; al contrario, permanecerá en pie como un monumento natural para resguardar el hábitat de cientos de especies que dependen de su estructura.
El anuncio lo realizó la Royal Society for the Protection of Birds (RSPB), luego de constatar que el árbol no presentó brotes ni follaje durante la primavera de 2026, un indicio definitivo de su muerte biológica.
Un ícono del bosque de Sherwood ligado a la leyenda de Robin Hood
El Major Oak se encuentra en el bosque de Sherwood, dentro del condado inglés de Nottinghamshire, y pertenece a la especie Quercus robur, conocida como roble común o pedunculado. Durante siglos fue considerado uno de los árboles más representativos del Reino Unido, gracias a la tradición popular que lo asocia con el escondite de Robin Hood y su banda de forajidos.
Los historiadores aclaran que, en la época en que se desarrollan las leyendas medievales, el árbol aún no presentaba las grandes cavidades en su tronco. No obstante, esa conexión con Robin Hood lo convirtió en un símbolo cultural y un imán turístico.
Razones detrás de la muerte del Major Oak

Los expertos determinaron que el deceso del árbol fue producto de una serie de factores que se acumularon durante décadas.
Entre las causas principales se señalan:
- El estrés térmico provocado por el aumento de temperaturas y el cambio climático;
- La sequía persistente que afectó la zona en los últimos años;
- La compactación del suelo debido al paso de millones de visitantes;
- El debilitamiento progresivo de su sistema radicular;
- Algunas intervenciones de conservación realizadas durante el siglo XX que, con el tiempo, terminaron perjudicando su capacidad natural de adaptación.
Investigaciones científicas revelaron que el terreno alrededor del roble alcanzó una dureza similar a la del hormigón, lo que dificultó la filtración de agua y limitó el intercambio de oxígeno esencial para sus raíces. A esto se sumaron alteraciones en el nivel freático y varios años consecutivos de temperaturas extremas y sequías.
Pese a su muerte, el Major Oak seguirá en pie
A diferencia de otros árboles históricos, el Major Oak no será talado. Las autoridades ambientales optaron por conservar su estructura, ya que continuará cumpliendo un papel vital dentro del ecosistema del bosque de Sherwood. Su madera servirá de refugio y sustento para miles de organismos, desde insectos y hongos hasta aves y pequeños mamíferos.
Los especialistas destacan que un solo roble de esta especie puede albergar más de 2.300 especies distintas, por lo que incluso muerto seguirá siendo un elemento clave para la biodiversidad del lugar.
Más de mil años de historia
A lo largo de su existencia, el Major Oak resistió algunos de los episodios más significativos de la historia británica. Fue protegido con estructuras metálicas desde principios del siglo XX, sufrió un incendio en 1982 y en 2014 fue elegido Árbol del Año en Inglaterra, afianzándose como uno de los monumentos naturales más célebres del país.
Tras conocerse su muerte, se organizó un homenaje simbólico al pie del árbol, al que acudieron visitantes de diversas naciones para despedir a uno de los emblemas naturales más reconocidos del Reino Unido.

Si bien el histórico roble no volverá a brotar, su legado perdurará. En los últimos años, botánicos y especialistas recolectaron bellotas y esquejes para obtener nuevos ejemplares genéticamente vinculados al Major Oak.
Estos árboles serán plantados en distintas áreas del bosque de Sherwood, con el propósito de preservar el patrimonio biológico y mantener viva la historia del roble que durante siglos estuvo asociado a la leyenda de Robin Hood.
Fuente: Infobae