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La fiebre por Messi en Dallas: hinchas de todo el mundo celebran a Argentina

Fuente: Infobae

(Desde Estados Unidos) Es prácticamente imposible toparse con alguien, sin importar su lugar de origen, que no haya viajado a Kansas City o Dallas con el único propósito de ver a Lionel Messi. Para una legión de seguidores, esta es The Last Dance del número 10, un eco de la icónica serie documental sobre Michael Jordan y sus Chicago Bulls en su temporada final. En este Mundial 2026, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, no hay atracción más arrolladora que el capitán de la selección argentina.

El hombre de la zurda prodigiosa, que ya acumula seis goles en sus primeros tres encuentros mundialistas, ha superado el récord que ostentaban Jairzinho y Just Fontaine al celebrar en siete partidos consecutivos del torneo, desde los octavos de final de Qatar 2022 ante Australia hasta el tiro libre frente a Jordania. Messi es, sin discusión, la figura estelar del certamen norteamericano. Y no solo por la euforia que desata cada vez que su rostro aparece en la pantalla gigante del estadio, o por sus regates que arrancan suspiros incluso de quienes aún llaman soccer al fútbol.

“Messimanía”, titula el rótulo de uno de los noticieros deportivos más influyentes de EE.UU. al presentar el resumen de la victoria argentina 3-1 sobre Jordania. Esa sensación se respira antes, durante y después de cada partido de la Albiceleste. La imagen más elocuente se vivió el viernes en el Dallas Stadium, tras cerrar la fase de grupos con puntaje perfecto: durante una hora, fanáticos argentinos y algunos curiosos de otras latitudes no dejaron de cantar y festejar. Los guardias de seguridad del recinto no sabían cómo pedirles que era hora de irse. “No traten de entenderlo…”, ¿no?

Anécdotas que marcan una conquista

Cada día, en múltiples ocasiones, surgen historias que demuestran por qué Messi y Argentina ya ganaron el Mundial. Claro, en sentido figurado, porque apenas han superado los primeros tres partidos de un camino que, ojalá, tenga ocho paradas. Pero el ambiente revela que este equipo ya triunfó. Y no tiene que ver con su gesta de darle la tercera estrella a la celeste y blanca en Medio Oriente en 2022. Se relaciona con el sentimiento popular que atraviesa como el viento cálido de verano que hoy sopla en esta tierra. Si no, lean: “El otro día se subió a mi auto un hombre que tiene tickets para toda la temporada de los Cowboys y me dijo que nunca vio nada igual en la cancha. Lo que generan Messi y los fans argentinos es una locura”, relató un conductor de un auto de aplicación que trasladó a este periodista de Infobae a un sector de Arlington.

Y en la cancha, la situación se expande de forma exponencial. Una familia de Perú, con la camiseta de la selección incaica, corre para entrar temprano al estadio y empezar a sentir ese no sé qué. Durante el duelo, aparecieron en la televisión con un cartel que decía “Messi” y un corazón junto a la marca de su país. ¿Sorpresa? Ninguna. Lo mismo que ver pasar a cientos de estadounidenses con la casaca albiceleste. O encontrarse en uno de los ingresos a un nacido en Bangladesh, esa tierra que tiene una bandera verde con un círculo rojo como emblema de su nación, pero cuyos colores favoritos son los mismos de los 47 millones de argentinos que volvieron a festejar otra victoria del equipo de Scaloni en el Mundial.

“Yo soy de Bangladesh, pero vivo en Chicago, así que volé esta mañana para… quiero ver a Messi. Así que fue algo bastante emocionante, como que Messi es… Lo siento desde el corazón, ¿sabes a lo que me refiero? Nadie puede expresar cuánto amamos a Messi, cuánto amamos a Argentina. Cada hincha, amamos muchísimo a Messi. Está jugando muy bien, es una persona muy humilde. Eso es un acto asombroso. Súper bien, sí. Esta es la primera vez que voy a verlo. Estoy súper emocionado. No puedo esperar para verlo, ¿sabes a lo que me refiero?”,

dijo Ruffin a Infobae mientras el sol todavía ardía en las afueras del estadio.

Y, claro, Ruffin, cómo no vamos a saber a lo que te referís cuando hablás de alguien que dejó todo por la Selección. Que ganó, perdió, que vio la Copa de cerca hace más de 10 años, que estuvo a punto de ganar y eligió irse, pero que no pudo resistir el llamado de su corazón y volvió para romper la barrera. Su barrera, esa que le ayudó a derribar Ángel Di María en el Maracaná, y que luego encadenó una serie de cuatro títulos hasta levantar el trofeo más lindo del mundo del fútbol.

El fenómeno global de la camiseta argentina

“¿Por qué en Bangladesh quieren tanto a Messi y a la selección argentina?”, fue la duda que había que disipar antes de que Ruffin se diera el gusto de su vida de ver a su ídolo y al equipo de todos. “Desde que era niño, siempre vi cómo todos aman a Maradona, todos aman a Argentina. Juegan bien. Nos han dado muchas cosas buenas. Así que sentimos que los queremos mucho. Queremos mucho a Argentina”, fue su respuesta.

En Kansas City y en Dallas, el desfile de personajes de todo el planeta para ver a Leo fue incesante. Cubanos, australianos, mexicanos (más de los que el influencer Mike Máquina del Mal podría querer), de Europa, centenares de chinos y hasta de Centroamérica. Como este suegro que se juntó a tomar unas cervezas bajo la sombra con sus yernos antes de otra función del 10. “¿Qué lo motivó a venir desde Honduras para ver este partido?”, preguntó este cronista. “Él. Es lo mejor que he visto en toda mi vida. Messi y esta hinchada de Argentina, que es otro rollo. Son exageradamente alegres, bulliciosos, relajeros, lo que sea”, dijo el hombre más maduro del trío.

A su lado, Pablo, la pareja de una de sus hijas, confeso fan de Cristiano Ronaldo, no pudo ocultar el significado del capitán argentino para el fútbol mundial. “Para mí es un orgullo venir a verlo jugar. No lo banco tanto como a CR7, pero la calidad de futbolista que es y todo lo que representa…”, dijo y se rindió ante los pies del astro rosarino. “Realmente que está muy concentrado el equipo para tratar de buscar el bicampeonato del mundo y considero que lo pueden lograr”, agregó. Para cerrar la charla también dio su mirada Daniel. Vestido con la camiseta de Boca Juniors porque una vez visitó La Bombonera y quedó “enloquecido”, se sumó a la pasión argentina de todas partes del globo. “Vine a ver a Messi y a la selección argentina. Quiero disfrutar de mi primer Mundial con goles y la fiesta que nos dan los fans de Argentina”.

El equipo de Scaloni ya descansa en el hotel Origin de Kansas City. El miércoles partirá con destino a Miami, la sede del cruce de 16avos de final contra la sorpresa de esta Copa del Mundo, Cabo Verde. Al igual que sucedió en estas dos ciudades de Estados Unidos, el estado de la Florida se prepara para albergar a otra horda de fanáticos celestes y blancos. Ya no importa de dónde sea su pasaporte.

“¿Argentina puede ganar otra vez la Copa del Mundo? Definitivamente. Está jugando muy bien. Los jugadores son atractivos. Todo está súper bien. Así que yo creo que sí, como que van a tener una más, una más. Definitivamente, una más”,

añora el bangladesí Ruffin. Claro, podés activar el “anulo fuma” que se hizo viral entre todos. Pero el mundo siente y vibra con Messi y un equipo que ilusiona. Y que, más allá de todo, ya conquistó el Mundial más grande de la historia hasta acá.

Fuente: Infobae

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