Durante años, se ha difundido la idea errónea de que tener plantas en la habitación perjudica el descanso. Se decía que, al emitir dióxido de carbono por la noche, las plantas nos quitaban el oxígeno. Sin embargo, el jardinero detrás de la cuenta @jardineriacaldero afirma:
“No, no te roban el oxígeno por la noche, eso es un mito”.
Según el portal Casa Planta, la cantidad de dióxido de carbono que liberan las plantas es mínima comparada con lo que nosotros necesitamos. Al contrario, el jardinero Calderón señala que su acción “es justo al revés, te ayudan a dormir mejor”. Por eso recomendó tres plantas que “deberías tener en tu dormitorio y la número uno te limpia el aire mientras estás roncando”.

La ‘lengua de suegra’ que sobrevive a cualquier adversidad
En el tercer lugar, el experto menciona la sansevieria, conocida como Espada de San Jorge, Cola de lagarto o Lengua de suegra. “Es una de las pocas plantas en el mundo que suelta oxígeno por la noche y está contrastado”, explica. Así, “mientras tú duermes, ella está fabricando aire limpio por la noche”.
En jardinería, es muy apreciada por su resistencia. Originaria de África, esta planta exótica de la familia de las asparagales soporta condiciones climáticas extremas y crece donde otras no lo harían. La variedad más común, Sansevieria trifasciata, tiene hojas lanceoladas que nacen de la base, aunque hay otras en forma de roseta.
Su versatilidad es única: se adapta a lugares sombríos y a la luz directa del sol. Para cuidarla, es ideal para principiantes porque requiere poca agua. El exceso de riego es su principal peligro; en invierno basta con regarla una vez al mes. Necesita un sustrato con buen drenaje y una maceta pequeña. Su punto débil son las heladas, así que no debe exponerse a temperaturas bajo cero.

Un clásico con poder curativo
En segunda posición, Calderón recomienda el aloe vera, o sábila. “Aparte de limpiarte el aire del cuarto, te avisa cuando hay algo raro en el ambiente”, dice. “Si se llena de humo o productos químicos, le empiezan a salir manchas marrones en la hoja”. Además, tiene muchas otras propiedades.
El aloe es una planta perenne muy valorada por sus propiedades curativas. Originaria del norte y este de África y de Arabia, se ha adaptado muy bien a las Islas Canarias, donde crece naturalmente. Se caracteriza por su roseta de hojas suculentas, carnosas, de color verde en forma de lanza, con bordes dentados. Estas hojas pueden medir entre 30 y 60 centímetros y contienen muchos nutrientes, vitaminas y minerales.
Actúa como potente cicatrizante, antiséptico natural y antiinflamatorio, útil para quemaduras, dermatitis, acné y dolores articulares. Pero se debe tener precaución con su uso doméstico directo, ya que puede causar irritaciones y alergias. La industria cosmética es la principal beneficiada. Como dato curioso, Cristóbal Colón llevó aloe vera canario en su viaje a las Indias para curar a su tripulación, lo que facilitó su expansión por América.

Una planta colgante y la mejor opción para la habitación
Finalmente, en el primer puesto, el jardinero señala la cinta, llamada lazo de amor. Tiene “hojas finas y colgantes que mucha gente llama malamadre”. Pero “esta es la reina” porque “absorbe el 90% de monóxido de carbono y de las porquerías que sueltan los muebles, los enchufes y la tecnología del cuarto”.
La Chlorophytum comosum es una de las plantas de interior más agradecidas para la decoración. Según Jardineria On, originaria de regiones tropicales y subtropicales de África, tiene hojas largas, estrechas y arqueadas, con patrón variegado en tonos verdes, blancos y amarillos. De sus tallos delgados salen pequeñas flores blancas y “hijuelos” en cascada que facilitan su reproducción.
Es extremadamente resistente y fácil de cuidar, ideal para principiantes. Sus raíces tuberosas almacenan agua y nutrientes, soportando sequías o riegos irregulares. Necesita luz indirecta (sin sol directo para no quemar hojas) y riego moderado, prefiriendo humedad ambiental.
Además de su belleza, purifica el aire. Según estudios de la NASA, tiene excelente capacidad para eliminar toxinas como monóxido de carbono, formaldehído y benceno. También es segura para mascotas y niños, y se adapta a cualquier estancia, desde salón a baños y dormitorios.
Fuente: Infobae