La conexión entre Bangladesh y la selección argentina sumó un instante inolvidable después de la victoria 3-1 del equipo de Lionel Scaloni frente a Jordania en el Mundial. En la zona mixta del AT&T Stadium de Arlington, Emiliano Dibu Martínez estaba por retirarse cuando escuchó los gritos de un medio bangladesí y decidió regresar para atenderlos.
El guardameta titular, que acababa de cerrar la fase de grupos, interrumpió su salida y volvió sobre sus pasos para conversar con los periodistas asiáticos. La charla, breve pero cargada de emoción, incluyó un saludo especial y frases que demostraron el cariño recíproco entre el futbolista y la hinchada de Bangladesh.
“Me encanta Bangladesh”, exclamó el arquero, provocando el entusiasmo del reportero. Luego agregó: “Me encanta. Me encantan los aficionados. He estado allí, y realmente adoro el país”. El periodista aprovechó para transmitirle la ilusión del país asiático: “Esperan con muchas ganas que Argentina juegue la final otra vez”. La respuesta de Martínez fue inmediata: “Sí, lo sé, sé lo locos que están por nosotros. La experiencia de estar allí… Me encanta el apoyo. Me encanta cómo, en cierto modo, son argentinos. Todo mi cariño para Bangladesh”.
Este vínculo no es nuevo. Durante la edición anterior del Mundial, en Qatar, Bangladesh se hizo famoso en redes por su apoyo incondicional a la albiceleste. Caravanas multitudinarias tras cada victoria y celebraciones masivas se volvieron habituales, mostrando una devoción poco vista hacia un equipo extranjero.
El origen de esta admiración tiene raíces profundas. Según la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en agosto de 2012 nació el grupo “Argentina Football Fans Bangladesh”, fundado por Saif Tanvir. La comunidad creció hasta transformarse en un ejército de seguidores que siguen cada partido y cada noticia del equipo, sin importar horarios ni distancias. El propio grupo difundió el video donde Martínez dedicó palabras a Bangladesh, fortaleciendo aún más el lazo.
En 2023, el arquero del Aston Villa visitó Bangladesh y fue recibido como una figura de enorme relevancia. Al pisar Dhaka, la capital, una escolta de seguridad lo acompañó y compartió momentos con la primera ministra, Sheikh Hasina. “Bienvenido al Westin Dhaka”, decían los platos del hotel donde se alojó, mientras tortas y muffins con los colores y símbolos argentinos le daban la bienvenida. Tras su breve estadía, Martínez compartió imágenes del recorrido en redes sociales, mostrando gratitud y alegría por el recibimiento.

El fanatismo no comenzó en la última década. Todo se remonta a 1986, cuando el partido entre Argentina e Inglaterra y la figura de Diego Maradona dejaron una huella imborrable en la sociedad bangladesí. “Maradona hipnotizó a los bangladesíes con su habilidad como nunca lo hizo nadie. La Mano de Dios también provocó un feroz debate, pero la mayoría decidió pasarlo por alto porque el recuerdo de Malvinas todavía estaba vivo entre nosotros”, relató Mehedi Sujan, periodista y editor del diario New Age. La eliminación de Brasil en ese Mundial dejó a Argentina como la máxima opción de apoyo, y el sentimiento se consolidó con los años.
En septiembre de 2011, la pasión alcanzó su punto máximo cuando la selección, con Alejandro Sabella como entrenador, aterrizó en Bangladesh para un amistoso frente a Nigeria. El estadio nacional colapsó con la presencia de Lionel Messi, y las autoridades instalaron pantallas gigantes en toda la ciudad para que nadie se perdiera el evento.
Así, el arquero protagonizó un nuevo capítulo de la conexión entre ambos países, nutrida por la historia, la admiración y los gestos de cercanía, que encuentra en el fútbol un canal permanente de comunicación. Argentina, tras superar la fase de grupos, se prepara para enfrentar a Cabo Verde en 16avos de final. El choque será el viernes 3 de julio en Miami.
Fuente: Infobae