Final de El Oso: Jeremy Allen White revela el verdadero legado

El actor Jeremy Allen White ha compartido su visión sobre el desenlace de El Oso: no se trata únicamente del adiós de Carmy, sino de la despedida de un espacio y de las personas que lo habitan. En una conversación con medios, el actor reaccionó con humor a otro fenómeno que rodea a la serie: los seguidores que aún le gritan “Sí, chef” por la calle.

White explicó que, después de cinco temporadas, comprendió que la serie no gira exclusivamente en torno a Carmy, sino en torno al establecimiento y las historias que se entrelazan en él. Afirmó que no le molesta que la gente le grite “Sí, chef”, aunque reconoció que no siempre responde y que incluso lo ha escuchado dentro del Art Institute de Chicago.

Ante el entrevistador, el actor detalló cómo cambió su lectura de la serie entre el piloto y el episodio final:

“Llegué a esta serie como diciendo: ‘Bueno, estamos en el sueño de Carmy, y, como, despertamos aquí, y él está entrando a este restaurante’”.

Luego, amplió esa idea con una definición del proyecto:

“Lo que me di cuenta al hacer la serie es que en realidad trata sobre este lugar. Y trata de tanta gente… Trata sobre este lugar. Trata sobre esta sensación. Trata sobre estas, como, historias todas, todas entrelazadas”.

White también situó el arco de Carmy dentro de ese marco más amplio:

“Y te das cuenta de que, como, Carmy estaba, como, de paso por este lugar, y de paso por esta gente, y luego se va. Así que, como, llega al comienzo y se va al final”.

Chicago como corazón de “El Oso”

Al referirse a Chicago, White sostuvo que la ciudad no podría reemplazarse sin cambiar la identidad de la serie:

“Creo que hay una sensación en la ciudad de Chicago y un orgullo de, como, la gente de la ciudad de Chicago que es, como, tan fuerte, tan específico”.

Jeremy Allen White afirmó que Carmy entra al comienzo de El Oso y se va al final, como una figura de paso por ese mundo (REUTERS/Mike Blake)

El actor también definió a la ciudad como un destino gastronómico capaz de competir con cualquier otra urbe del mundo: “Podés poner a los restaurantes de la ciudad de Chicago frente a los de cualquier otra ciudad del mundo y va a ser, como, competitivo”, opinó. Para White, hay además una energía muy propia que atraviesa a El Oso: “Hay, como, esa cosa de ‘segunda ciudad’ con un chip en el hombro que tiene El Oso. Hay, como, una historia de desvalido… algo realmente empujando, resistente, orgulloso”, dijo.

En la misma conversación, otra voz subrayó el anclaje de la serie en experiencias concretas: “Está tan arraigada en la experiencia de Chris Thor… y Coco, y… Christopher Mucciacito, que dirige… el restaurante Mr. Beef”, señaló. White remató con una imagen sobre ese origen: “Sí, hay, como, sangre ahí adentro”.

La incomodidad de escuchar “Sí, chef” en la calle

Chicago ocupa el centro de El Oso porque, según Jeremy Allen White, su identidad y el orgullo de la ciudad no pueden separarse de la serie (REUTERS/Aude Guerrucci)

Cuando el entrevistador volvió sobre el grito de “Sí, chef”, Jeremy Allen White dejó claro que no piensa ponerle freno:

“Mirá, no voy a impedir que nadie grite: ‘Sí, chef’”.

El actor señaló que la temporada final incluso juega con ese eco cultural: “Hay un par de momentos metarreferenciales, siento, en esta temporada, y hay algunos fragmentos sobre escuchar ‘Sí, chef’ todo el tiempo”, manifestó. Aun así, marcó un límite práctico sobre su reacción en público:

“No puedo decir que siempre te lo vaya a gritar de vuelta, pero nunca voy a estar decepcionado de escucharlo. Está todo bien”.

La anécdota llegó cuando le preguntaron por el sitio más extraño donde lo ha escuchado: “Voy al Art Institute y está todo silencioso y agradable, y yo estaba ahí con mis hijos, y escucho desde el otro lado del museo… ‘Sí, chef’”.

White dijo que no le molesta que los fans le griten “Sí, chef”, aunque admitió que el grito resulta incómodo incluso dentro del Art Institute de Chicago (Chris Pizzello/Invision/AP)

White contó que la escena descoloca el ambiente del lugar: “Todo el mundo está como: ‘Tenemos que, tenemos que bajarlo. Tenemos que relajarnos’… Este es un lugar de culto, el Art Institute”.

Fuente: Infobae

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