El príncipe George, segundo en la línea de sucesión al trono británico, ha seguido los pasos de la princesa Leonor al subirse a la cabina de dos aviones militares durante una visita a la base de la RAF en Coningsby, Lincolnshire. Acompañado por su madre, Kate Middleton, el joven de 12 años –a punto de cumplir 13– protagonizó una escena que evoca la reciente experiencia de la heredera española con su padre, el rey Felipe VI, aunque en el caso británico no hubo vuelo real.
La visita, que ocurrió hace dos semanas, fue difundida con motivo del Día de las Fuerzas Armadas en Reino Unido. En esta base trabajan cerca de 3.000 personas entre militares, funcionarios y contratistas, y funciona una de las dos estaciones de alerta de reacción rápida que protegen el espacio aéreo británico. Kate Middleton acudió en su calidad de comodoro de la Real Fuerza Aérea en la base, cargo que ostenta desde 2023.
Madre e hijo recorrieron las instalaciones que albergan dos escuadrones de combate operativos, la flota del Battle of Britain Memorial Flight y la principal estación de formación de pilotos de Typhoon de la fuerza aérea británica. En las imágenes difundidas por la casa real, se aprecia que George casi alcanza la estatura de su madre, quien mide cerca de 1,75 metros.

El contacto con la aviación histórica y moderna
El heredero se subió primero a un Supermarine Spitfire con las marcas que lució en el Día D, cuando volaba misiones con el escuadrón 402 “City of Winnipeg” de la Real Fuerza Aérea Canadiense. Vestido con chaqueta azul marino y camisa azul con cuello, George observó con asombro los indicadores del aparato y se giró hacia la parte trasera mientras escuchaba las explicaciones. Kate Middleton también se sentó a los mandos y conversó con el líder del escuadrón, Paul “Ernie” Wise.
Posteriormente, en un tramo del vídeo acompañado de música, George subió a un Typhoon moderno, capaz de alcanzar una velocidad máxima de Mach 2 (unos 2.124 km/h). El príncipe sonrió mientras ascendía a la cabina. El parecido del niño con su padre, el príncipe Guillermo, resultó evidente. Guillermo sirvió en la RAF como piloto de búsqueda y rescate, y su hijo ya ha mostrado interés por la aviación con clases privadas en White Waltham Airfield.
El mensaje en redes sociales de la casa real añadía: “Aprendiendo sobre la extraordinaria historia de estas aeronaves y conociendo a los pilotos e ingenieros que mantienen vivo su legado”. Y concluía: “Un poderoso recordatorio del coraje, la habilidad y la dedicación de quienes sirven, en el pasado y en el presente. Gracias a todos los que han servido y continúan sirviendo”.
Paralelismo con la princesa Leonor
Esta imagen británica llega semanas después de que el rey Felipe VI y la princesa Leonor compartieran un vuelo de instrucción en la recta final de la formación militar de la heredera. En aquella ocasión, ambos pilotaron aeronaves durante una misma misión.

Las fotografías difundidas por el Palacio de la Zarzuela mostraban a padre e hija con el mono de vuelo verde reglamentario, participando en la preparación del ejercicio y revisando detalles técnicos antes del despegue. Leonor presentó el briefing con explicaciones técnicas y de seguridad al rey, le ayudó a comprobar el Pilatus PC-21 que iba a pilotar y después realizó las verificaciones de su propio aparato.
Fuente: Infobae