Indecopi rechaza derechos de autor a libro generado con IA

El uso de inteligencia artificial para crear libros, artículos y obras completas continúa generando debates legales. En Perú, un ciudadano solicitó ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) el registro de un libro elaborado con ayuda de ChatGPT. La entidad rechazó la petición al considerar que la obra no cumplía con los requisitos de autoría establecidos por la legislación peruana.

La decisión, materializada en la Resolución N.° 1111-2025/DDA, fue emitida por la Dirección de Derecho de Autor, que determinó que el libro Universo Peregrino no podía recibir protección como obra intelectual por haber sido generado mediante un sistema de inteligencia artificial, sin acreditar una participación creativa humana suficiente.

Este caso marca un precedente en el país y replantea una interrogante que también enfrentan otros sistemas jurídicos: ¿puede una obra creada con inteligencia artificial recibir derechos de autor?

La obra de un escritor peruano no pudo recibir la protección de la propiedad intelectual por usar IA.

Indecopi concluyó que la IA no puede ser considerada autora

Durante el procedimiento administrativo, el propio solicitante reconoció que el contenido del libro había sido elaborado con ChatGPT. Este dato fue determinante para que Indecopi analizara si existía una creación atribuible directamente a una persona.

Tras revisar el expediente, la Dirección de Derecho de Autor concluyó que la normativa peruana protege únicamente las obras originales creadas por seres humanos.

En la resolución, la entidad sostuvo que la inteligencia artificial no puede ser considerada autora porque carece de las características que exige la legislación sobre propiedad intelectual.

“Dado que la normativa define al autor como un ser humano con capacidad de crear obras, es evidente que la inteligencia artificial no puede ser considerada como autor, ya que no posee las características fundamentales que la normativa valora para la protección”.

Como consecuencia, la solicitud de registro fue desestimada.

Indecopi señaló que solo protege obras hechas por humanos y no con ayuda de ChatGPT. (Foto: OpenAI)

El problema no es usar ChatGPT, sino demostrar la creatividad humana

La resolución también aclara que el uso de herramientas de inteligencia artificial no impide automáticamente que una obra pueda recibir protección por derechos de autor. Lo que resulta determinante es el nivel de intervención creativa de la persona.

Según el análisis de Indecopi y las opiniones de especialistas consideradas en el expediente, una persona puede utilizar herramientas como ChatGPT como apoyo durante el proceso creativo, siempre que exista una contribución intelectual propia que transforme, modifique o construya el contenido final.

En este caso, la autoridad concluyó que esa participación creativa no fue acreditada. Asimismo, indicó que el simple hecho de escribir instrucciones o prompts para obtener un resultado generado por inteligencia artificial no basta para demostrar la existencia de una creación protegida por el derecho de autor.

El autor del libro no pudo demostrar que usó ChatGPT como apoyo, más no como herramienta creativa. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Especialistas advierten que el debate seguirá creciendo

Entre los expertos consultados figura el abogado especializado en propiedad intelectual Carlos Caro, quien explicó que el sistema actual de derechos de autor protege únicamente las creaciones fruto del intelecto humano.

Desde esa perspectiva, una inteligencia artificial puede generar textos, imágenes o música, pero no puede convertirse en titular de derechos ni ser reconocida legalmente como autora.

El especialista también precisó que el empleo de herramientas de IA no elimina la posibilidad de que exista una obra protegida, siempre que la persona realice aportes creativos suficientes sobre el contenido generado. La dificultad radica en establecer dónde termina la asistencia tecnológica y dónde comienza la creación intelectual del autor.

ChatGPT puede escribir texto, generar imágenes y videos, pero este contenido no puede recibir derechos de autor. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un desafío para las leyes de propiedad intelectual

La rápida expansión de plataformas de inteligencia artificial generativa como ChatGPT está obligando a oficinas de derechos de autor y tribunales de distintos países a revisar cómo aplicar normas diseñadas antes de la aparición de estas tecnologías.

Cada vez son más frecuentes los casos de personas que utilizan IA para escribir libros, ilustrar publicaciones, crear música o desarrollar contenido audiovisual, lo que plantea nuevos desafíos sobre la originalidad, la autoría y la protección legal de esas obras.

El caso resuelto por Indecopi refleja esta nueva realidad. La autoridad peruana dejó claro que, bajo la legislación vigente, el elemento indispensable para acceder a la protección por derecho de autor sigue siendo la creatividad humana. Mientras la inteligencia artificial continúa evolucionando, el debate sobre cómo reconocer legalmente las obras creadas con su ayuda promete seguir ocupando un lugar central en la propiedad intelectual.

Fuente: Infobae

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