Uruguay extremadamente duro: España sufrió al límite en un partido de alta tensión

La selección de España logró asegurar el primer lugar del grupo H, pero no sin pagar un precio muy alto. El encuentro ante Uruguay, que necesitaba desesperadamente la victoria, se convirtió en una batalla campal donde los jugadores de Luis de la Fuente recibieron un constante castigo físico. Ya en la previa, el entrenador uruguayo Marcelo Bielsa había advertido:

“La disposición para disputar cada pelota va a ser máxima. Es una final”.

Sin embargo, ni esa advertencia preparó a los españoles para el torrente de empujones, codazos y entradas con los tacos por delante que sufrieron, especialmente en el tramo final del partido.

Los charrúas arrancaron con presión e intensidad, pero conforme el tiempo avanzaba sin conseguir revertir el marcador, la frustración se transformó en dureza desmedida. Las protestas constantes, los rifirrafes y las entradas a destiempo convirtieron el campo en una auténtica guerra, cuyo punto más álgido llegó tras la expulsión de Canobbio en el minuto 95. Ante la pasividad del árbitro estadounidense Ismail Elfath, el seleccionador español no se contuvo:

“Nos han llevado al límite, las antípodas del fútbol que entendemos”.

Uruguay, aprovechando esa permisividad arbitral, acumuló 25 entradas en total.

Pedri, Lamine, Baena, Nico, Yeremy: nadie se salvó de la furia charrúa

Casi todos los titulares de España recibieron golpes. En la primera parte, Canobbio fue el principal ejecutor. Pedri recibió una entrada a la altura del gemelo y sufrió contactos en el cuello. Lamine Yamal tuvo la sombra constante del lateral Sanabria, quien —aunque más agarraba que golpeaba— terminó con tarjeta amarilla en el minuto 53 tras una patada a destiempo.

La entrada de Sanabria sobre Lamine que le costó la cartulina amarilla. (REUTERS/Raquel Cunha)

Álex Baena, autor del único gol del partido, tampoco escapó. Tras recibir un codazo de Varela casi a la hora de juego, le reclamó al árbitro:

“Me da un codazo”.

Enseñándole la marca en su rostro, logró que el defensa uruguayo fuera amonestado. Sin embargo, una de las acciones más brutales fue contra Nico Williams. En una contra del extremo del Athletic, Nico de la Cruz le hizo una entrada por detrás, sin posibilidad de alcanzar el balón. El español le espetó varias veces:

“¿Estás loco?”

A pesar de la gravedad, la falta solo se castigó con amarilla.

La entrada de Canobbio sobre Cubarsí, el colmo de la violencia

La expulsión no llegó hasta el minuto 95, cuando Canobbio se lanzó al suelo con los tacos por delante, clavándoselos en la bota de Cubarsí. Lo que siguió fue casi más impactante que la propia entrada: Canobbio protestó airadamente, empujó al central del Barça en el campo y continuó su show camino al banquillo. El joven defensa español, sin embargo, restó importancia:

“No he terminado con ninguna molestia. A lo mejor sí nos hemos llevado algún palo de más, pero es fútbol, es una guerra que teníamos que llevarla por delante y lo hemos conseguido”.

Canobbio protestando después de que el árbitro le expulsara. (Reuters)

La peor noticia: Yeremy Pino y su hombro lesionado

En medio de la tensión, la imagen más preocupante fue la de Yeremy Pino. El extremo del Crystal Palace quedó tendido en el césped con evidentes gestos de dolor, sujetándose el hombro izquierdo tras un empujón de Brian Rodríguez. Pese a todo, se negó a salir del campo para no dejar a sus compañeros en inferioridad numérica en los minutos finales, y terminó el partido casi sin poder mover el brazo.

Yeremy Pino, tirado en el césped, sujetándose el hombro izquierdo. (REUTERS/Raquel Cunha)

De la Fuente pide protección arbitral

Marc Cucurella también fue víctima de Canobbio. En una carrera hacia atrás en la que el lateral cedió el balón a Unai Simón, el mediocentro uruguayo llegó tarde, sin opción de jugar el balón, pero empujó con dureza al nuevo futbolista del Real Madrid, cayendo sobre él.

La entrada de Canobbio sobre Cucurella. (REUTERS/Raquel Cunha)

El seleccionador español no se mordió la lengua en rueda de prensa:

“Ha sido un partido jugado al límite, de una dureza extrema. Y hemos sabido estar a la altura”.

También exigió más protección para sus jugadores:

“Espero que podamos jugar partidos normales. En la disputa de balón, en el rigor. Y centrarnos en lo futbolístico”.

En declaraciones a DAZN fue aún más directo:

“Ellos han aplicado excesiva dureza, pero los arbitrajes están para cumplir el reglamento”.

Y dejó claro que España no se quejará de lo inevitable:

“No pretendemos que nos regalen nada, pero tampoco que nos quiten”.

Ni siquiera el monarca se mantuvo al margen. El rey Felipe VI visitó el vestuario y dedicó palabras de aliento a los jugadores:

“Enhorabuena. Ha sido un partido bastante leñero. Os he visto sufrir bastante”.

Además, prometió regresar si la Selección llega a la final:

“Es complicado, pero tenéis calidad, ganas, líder… todo lo que hay que tener para llegar”.

Fuente: Infobae

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