El influencer más seguido del mundo, Khaby Lame, ha marcado un hito en la industria del entretenimiento digital al vender su identidad virtual y derechos de imagen por 975 millones de dólares. Este acuerdo representa un cambio radical en la forma en que las marcas y el público interactúan con los creadores de contenido en la era de la inteligencia artificial.
La transacción, considerada una de las más cuantiosas jamás realizadas sobre la imagen de una persona en internet, implica que Rich Sparkle Holdings adquiere la totalidad de Step Distinctive Limited, la firma encargada de gestionar la carrera del influencer italiano. El conglomerado financiero obtendrá, por un período de 36 meses, los derechos globales exclusivos sobre la marca personal de Lame, así como la posibilidad de explotar su imagen mediante un modelo artificial que replica su rostro, voz y gestos característicos.

El contrato contempla el desarrollo de un “gemelo digital”, un sistema de inteligencia artificial entrenado con datos biométricos del propio Lame. Esta tecnología va más allá de un simple avatar, ya que permitirá generar contenido en múltiples idiomas y horarios, sin que el creador participe físicamente en la producción. Según Forbes, la proyección comercial del acuerdo estima ingresos superiores a los 4.000 millones de dólares anuales, una cifra que supera cualquier contrato tradicional en el ámbito de los influencers.
De operario a estrella global
Khaby Lame nació en Dakar, Senegal, en el año 2000; meses después, su familia emigró a Italia. Creció en viviendas sociales de Chivasso, cerca de Turín, junto a tres hermanos. Su infancia transcurrió entre la escuela italiana y una madrasa en las afueras de Dakar, donde sus padres lo enviaron a estudiar temporalmente.
Antes de alcanzar la fama mundial, trabajaba como operario de maquinaria en una fábrica. Perdió su empleo en marzo de 2020, justo cuando la pandemia golpeaba Europa. Sin trabajo y confinado en casa, comenzó a publicar videos en TikTok.

Su salto a la popularidad ocurrió cuando empezó a reaccionar a los llamados “life hacks”, mostrando de manera simple y silenciosa formas más sencillas de realizar tareas cotidianas. Su estilo, basado en gestos y una inconfundible expresión de incredulidad, lo convirtió en el creador más seguido del mundo en la plataforma.
La automatización de la influencia
El acuerdo con Rich Sparkle Holdings transforma a Khaby Lame de creador de contenido a una plataforma de influencia automatizada, capaz de adaptarse a distintos mercados y escenarios mediante un modelo artificial. La compañía podrá utilizar el “gemelo digital” de Lame para generar videos, anuncios y campañas publicitarias sin la intervención directa del influencer, abriendo una nueva dimensión en la monetización de la imagen personal.
Esta operación se produce en un contexto donde otras celebridades, tanto de Hollywood como de Bollywood, están reforzando las protecciones legales sobre su imagen frente a los avances de la inteligencia artificial. Figuras como Salman Khan, Aishwarya Rai, Scarlett Johansson, Tom Cruise, Nicole Kidman y Rihanna han tomado medidas para evitar el uso no autorizado de su identidad en anuncios o fraudes.

El movimiento de Khaby Lame establece un precedente en la relación entre creadores y tecnología, formalizando el derecho a replicar la identidad completa de una persona para fines comerciales. Desde campañas con marcas como Hugo Boss, colaboraciones con la Juventus y apariciones en festivales internacionales, hasta la venta integral de su imagen, la trayectoria de Lame ilustra la transformación del concepto de celebridad en la era digital.
Fuente: Infobae