La noche del pasado miércoles quedó marcada en la historia del fútbol ecuatoriano. Gonzalo Plata, delantero del Flamengo, se convirtió en el héroe de la jornada al marcar el tanto del 2-1 definitivo que le dio a la selección ecuatoriana el pase a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Tras el silbatazo final, el extremo no dudó en dedicar un emotivo mensaje a los miles de hinchas que viajaron desde Ecuador para apoyar al equipo en cada partido de la fase de grupos.
El gol de Plata no solo significó la remontada frente a Alemania, una de las potencias históricas del balompié mundial, sino que también aseguró la clasificación de la ‘tri’ a la fase eliminatoria por segunda ocasión en su historia. La primera vez fue en Alemania 2006, cuando Ecuador alcanzó los octavos de final y fue eliminado por Inglaterra.
Para llegar a este punto, el camino no fue sencillo. Ecuador arrancó el torneo con una derrota ante Costa de Marfil y luego empató sin goles frente a Curazao. Esos resultados obligaron al conjunto dirigido por Sebastián Beccacece a vencer a Alemania en la última jornada para mantener vivas las esperanzas mundialistas. Lejos de rendirse, el equipo respondió con carácter y escribió una página inolvidable.
“Sufrimos demasiado en los dos primeros partidos. Todo el mundo quería que la clasificación estuviera antes, pero creo que es mejor así. Ahora vamos a llegar con hambre de dar todo, no importa lo que nos pase”, afirmó Plata tras el encuentro.
El extremo comparó el recorrido de la selección en la fase de grupos con un partido en el que el premio solo llega tras insistir hasta el último instante. “Lo que nos pasó es igual a un partido que si en el primer minuto no podemos hacer gol, hay que sufrir hasta el último minuto. Sufrimos hasta el último partido”, señaló.

Una vez consumada la clasificación, los futbolistas se reunieron en el círculo central para celebrar abrazados una victoria que ya es parte de la memoria colectiva del país. Plata explicó que esa imagen reflejó la confianza que siempre existió dentro del grupo, incluso cuando los resultados no acompañaban.
“Es increíble. Este equipo tuvo mucha fe. Confiamos en cada uno de los compañeros que están aquí. Sabemos que tenemos 26 jugadores que van a dejar la vida por toda la gente que está aquí”, expresó.
El delantero también tuvo palabras de gratitud hacia la afición ecuatoriana, que nuevamente llenó las gradas de amarillo y transformó cada estadio en una auténtica localía para la ‘tri’. Para Plata, el respaldo recibido durante toda la fase de grupos fue determinante para que el equipo nunca dejara de creer.
“¿Es increíble, no? Han llenado el estadio en todos los lugares que fuimos. Nos hicieron sentir locales y ellos merecen eso mucho más que nosotros”, afirmó.

Finalmente, el futbolista recordó con humor el pedido que había hecho días atrás a los hinchas, cuando les pidió que viajaran con suficiente ropa porque confiaba en que Ecuador tendría una larga estadía en Norteamérica. Tras sellar el boleto a los dieciseisavos de final con el gol de la clasificación, volvió a insistir en ese deseo. “La ilusión está. Esperemos que sigan teniendo mucha ropa más”, bromeó Plata, convencido de que la aventura mundialista de la ‘tri’ todavía tiene mucho camino por recorrer.
Ecuador entra en la historia y asegura su clasificación
Ecuador escribió una de las páginas más memorables de su historia futbolística. Con este triunfo, la ‘tri’ derrotó por primera vez a una selección campeona del mundo en una Copa del Mundo, un hito sin precedentes para el balompié ecuatoriano. Además, se convirtió en apenas la cuarta selección de América en vencer a Alemania en el torneo, uniéndose a Brasil, Argentina y México, una muestra de la magnitud de la gesta conseguida.
La victoria también le permitió asegurar matemáticamente su clasificación a los dieciseisavos de final, firmando apenas la segunda ocasión en que Ecuador supera la fase de grupos de un Mundial. La primera había sido en Alemania 2006, cuando alcanzó los octavos de final antes de ser eliminado por Inglaterra. En esta edición, el equipo dirigido por Sebastián Beccacece dejó atrás un arranque complicado, sin triunfos ni goles en sus dos primeros partidos, para sellar su pase con una actuación histórica frente al rival más poderoso del grupo.
La noche en Nueva York quedará grabada para siempre en la memoria del fútbol ecuatoriano, no solo por el resultado, sino también por la imagen de un Beccacece completamente emocionado, celebrando un triunfo que ya ocupa un lugar privilegiado entre las mayores hazañas de la selección.
Fuente: Infobae