Perros Togo y Mago guiaron rescate tras derrumbe en Tegucigalpa

Dos perros del Primer Batallón Canino de la Policía Militar del Orden Público, Togo y Mago, participaron activamente en las labores de búsqueda tras el colapso de unas bodegas en la colonia Loarque, sobre el Anillo Periférico de Tegucigalpa. Su incansable trabajo se extendió por más de 38 horas, hasta que el operativo concluyó la noche del miércoles.

Mientras decenas de rescatistas removían escombros bajo el sol y la lluvia, los dos caninos avanzaban sobre la estructura derrumbada. Con su agudo olfato y movimientos entrenados, buscaban rastros humanos bajo toneladas de concreto.

Estos perros, especializados en búsqueda y rescate, fueron desplegados para apoyar la emergencia que mantuvo en vilo a familiares, socorristas y ciudadanos durante casi dos días.

Estrategia canina en la zona del desastre

Togo, un Pastor Belga Malinois, y Mago, un Labrador entrenado para localizar personas sepultadas, recorrieron el área del desastre junto a sus guías y equipos de rescate.

Cada señal de los caninos obligó a detener maquinaria y concentrar recursos en áreas con indicios de presencia humana.

En escenarios de colapso estructural, donde cada minuto cuenta y la visibilidad es limitada, los perros de rescate pueden detectar olores humanos que los equipos tecnológicos convencionales no identifican con precisión.

Durante las más de 38 horas de trabajo ininterrumpido, ambos animales señalaron puntos específicos entre los escombros que luego fueron intervenidos por los equipos de excavación.

De acuerdo con autoridades del Cuerpo de Bomberos, las alertas de los caninos orientaron las labores de búsqueda en una zona compleja por el volumen de material colapsado.

Cada señal obligaba a detener maquinaria, redoblar esfuerzos y concentrar recursos en áreas donde había indicios de presencia humana, trabajando en conjunto con otros rescatistas y la unidad canina.

La angustia de los familiares

Mientras las cuadrillas trabajaban contrarreloj, familiares de las víctimas permanecían cerca del lugar a la espera de noticias. En medio del ruido de maquinaria pesada, herramientas de corte y equipos de rescate, Togo y Mago recorrían una y otra vez los mismos sectores, guiados por sus entrenadores y por años de preparación para actuar en emergencias.

Cada señal de los caninos obligó a detener maquinaria y concentrar recursos en áreas con indicios de presencia humana. (fotos: Cortesía PMOP)

La búsqueda concluyó la noche del miércoles con la localización del cuerpo de Karen Girón, la tercera víctima mortal del derrumbe.

Coordinación de emergencias

Las labores fueron desarrolladas por el Batallón Humanitario de Rescate de las Fuerzas Armadas, en coordinación con el Cuerpo de Bomberos, la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), la Cruz Roja Hondureña y el Sistema Nacional de Emergencias 911.

La tragedia de Loarque dejó tres víctimas mortales y una comunidad impactada por uno de los derrumbes más complejos registrados en los últimos años en Tegucigalpa.

También dejó imágenes que reflejan la dimensión humana de las labores de rescate: familiares esperando noticias, socorristas trabajando sin descanso y dos perros recorriendo una y otra vez las montañas de concreto en busca de señales.

La participación de Togo y Mago confirmó que, en situaciones donde cada minuto cuenta, el entrenamiento, la experiencia y el instinto de estos binomios caninos pueden convertirse en una herramienta decisiva para ayudar a encontrar respuestas en medio de la tragedia. Honduras hoy reconoce el esfuerzo tanto del Cuerpo de Bomberos como de Togo y Mago.

Fuente: Infobae

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