La catástrofe generada por los terremotos que golpearon a Venezuela abrió una insólita ventana de cooperación entre Quito y Caracas. El mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, confirmó el envío de asistencia humanitaria al país vecino, a pesar de que ambas naciones mantienen suspendidos sus vínculos diplomáticos. La medida fue presentada como una respuesta basada estrictamente en criterios humanitarios ante la gravedad del siniestro.
El pronunciamiento del jefe de Estado ecuatoriano se dio pocas horas después de los dos fuertes movimientos telúricos registrados el 24 de junio, que impactaron con mayor fuerza las zonas centro y norte de Venezuela, desatando operativos de rescate en múltiples localidades. Mientras las autoridades venezolanas evaluaban la magnitud de los destrozos y buscaban sobrevivientes entre los escombros, Noboa informó que había instruido movilizar ayuda desde territorio ecuatoriano.
“Toda mi solidaridad con el pueblo hermano de Venezuela. He dispuesto el envío inmediato de ayuda humanitaria para atender esta emergencia. Ecuador responderá con la rapidez y el compromiso que este momento exige porque, a pesar de las enormes diferencias, la humanidad siempre debe regir la actuación de un mandatario”, escribió el presidente en su cuenta de X.

Este anuncio constituyó uno de los escasos gestos oficiales entre ambos gobiernos desde la interrupción de las relaciones diplomáticas. Aunque Quito no mantiene representación diplomática en Caracas, el Ejecutivo ecuatoriano decidió sumarse a los países que comenzaron a ofrecer apoyo internacional para paliar las consecuencias del desastre natural.
Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno ecuatoriano no había especificado qué tipo de ayuda se enviará ni el volumen de la asistencia prevista. Tampoco se habían revelado detalles sobre la logística que permitirá hacer llegar los suministros a territorio venezolano, un aspecto que cobra especial relevancia debido a la ausencia de canales diplomáticos directos entre ambos países.
La respuesta del Gobierno venezolano no se hizo esperar. La vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, agradeció públicamente el mensaje de Noboa y señaló que Venezuela valoraba las expresiones de solidaridad recibidas desde distintas naciones. Este intercambio marcó uno de los pocos contactos públicos entre autoridades de ambos Estados en medio de un prolongado distanciamiento político.

La decisión ecuatoriana coincidió con la movilización de ayuda anunciada por otros gobiernos de la región y por organismos internacionales especializados en atención de desastres. Diversos países comenzaron a coordinar el envío de equipos de búsqueda y rescate, personal médico, hospitales de campaña, alimentos, agua potable, medicamentos e insumos para las poblaciones damnificadas.
Los terremotos ocurrieron con pocos segundos de diferencia y fueron percibidos en buena parte del territorio venezolano, además de algunas zonas de países vecinos. Los movimientos telúricos ocasionaron el colapso de edificios, daños en carreteras, puentes, hospitales y redes de servicios básicos, mientras miles de personas abandonaron sus viviendas por temor a nuevas réplicas.
Las autoridades venezolanas decretaron la emergencia nacional y desplegaron efectivos de protección civil, fuerzas armadas y cuerpos de rescate para atender a la población. Paralelamente, continuaban las evaluaciones estructurales de inmuebles públicos y privados, así como la habilitación de albergues temporales para quienes perdieron sus viviendas.

Frente a ese panorama, la Cancillería ecuatoriana también activó un protocolo de asistencia para los ciudadanos ecuatorianos que permanecen en Venezuela.
La Cancillería de Ecuador informó que activó un número de WhatsApp de emergencia (+593 984241667) para atender a los ecuatorianos afectados por la emergencia en Venezuela. Además, señaló que los ciudadanos residentes en ese país pueden solicitar asistencia consular a través del Consulado de Ecuador en Bogotá, mediante las líneas +57 313 841 4045 y +57 323 319 5354. Paralelamente, la Cruz Roja habilitó mecanismos para la búsqueda de familiares en Venezuela; en el caso de Ecuador, los interesados pueden comunicarse al correo [email protected] o al teléfono 098 595 6683.
Además, las autoridades recomendaron a los ecuatorianos mantenerse en contacto con organismos internacionales presentes en Venezuela, entre ellos la Organización Internacional para las Migraciones, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, con el fin de facilitar el acceso a mecanismos de asistencia en caso de requerir apoyo.
Fuente: Infobae