Las nuevas generaciones en Estados Unidos están dejando de lado a padres, docentes y orientadores para resolver sus dudas. La inteligencia artificial se ha convertido en su principal recurso para consultas escolares, inquietudes sobre la salud e incluso problemas personales, según un informe de Common Sense Media difundido por Los Angeles Times.
El estudio revela cómo la tecnología redefine la confianza y los hábitos de aprendizaje entre niños y adolescentes. La tendencia marca un giro profundo en la forma en que los jóvenes buscan respuestas y apoyo.

La IA gana terreno como primera opción entre los jóvenes
La investigación de Common Sense Media encuestó a 1.204 chicos y chicas de entre 9 y 17 años. Los resultados muestran que el 90% de los consultados ya ha utilizado o interactuado con inteligencia artificial en su vida cotidiana.
De ese grupo, uno de cada cuatro recurre a estas herramientas a diario. El informe destaca que el 25% prefiere pedir ayuda a la IA para la tarea escolar antes que acudir a un docente, un orientador o sus propios padres.
La preferencia no se limita al ámbito educativo. Los jóvenes también consultan a la IA para obtener información sobre el cuerpo, la salud y consejos sobre metas personales o decisiones futuras. Este comportamiento impacta en la gestión de su bienestar y desarrollo personal.
Según Los Angeles Times, el cambio responde a la utilidad percibida de la tecnología, pero también a la falta de espacios de diálogo sobre seguridad digital y a la aparición de signos de dependencia entre los usuarios más frecuentes. Un ejemplo recogido en el informe lo resume:
“Puedes aprovechar la inteligencia artificial para hacer todas tus tareas de la escuela y usar varias IAs para que parezca hecho a mano”

De las tareas al apoyo emocional: usos frecuentes y riesgos
La investigación detalla que los principales usos de la IA entre niños y adolescentes incluyen entretenimiento, resolución de tareas escolares y creación de imágenes o videos. Cerca de la mitad de los participantes también la emplea para consultar cuestiones de salud física y mental.
El uso se intensifica entre quienes enfrentan mayores dificultades en matemáticas, redacción de ensayos o actividades escolares complejas: en ese grupo, la frecuencia semanal o mayor de uso de la IA supera la media.
El reporte advierte sobre una relación entre la intensidad de uso y el malestar emocional. Un 20% de los chicos que usan IA considera que le resultaría difícil dejarla durante un mes; entre quienes la utilizan todos los días, esa cifra asciende al 42%.
Además, uno de cada diez siente que la IA lo entiende mejor que la mayoría de las personas. Entre los usuarios diarios, este porcentaje escala hasta el 19%.

Los Angeles Times recoge testimonios de jóvenes que aseguran encontrar en los chatbots un espacio de escucha y práctica para habilidades sociales, sobre todo entre quienes tienen dificultades para entablar amistades.
El documento de la organización señala: “Vemos que los preadolescentes y adolescentes usan estas herramientas para crear, aprender, reír y relacionarse”.
No obstante, también advierte: “Un uso más intenso de estas herramientas está asociado con más soledad y menos felicidad en los jóvenes. Esto podría deberse a que los adolescentes solitarios o infelices buscan apoyo en la IA, o a que una dependencia excesiva está desplazando habilidades saludables para afrontar problemas”.

Brechas en la alfabetización digital y desafíos para los adultos
A pesar de la presencia constante de la inteligencia artificial en la vida de los menores, casi la mitad de los consultados nunca habló sobre seguridad en IA con sus padres o docentes.
Solo un tercio comprende con claridad que la IA no está capacitada para distinguir con fiabilidad entre información verdadera y falsa.
El estudio también detectó situaciones de riesgo: uno de cada seis chicos que utiliza IA recibió contenido inapropiado de un chatbot. La mayoría no compartió el episodio con adultos de confianza, lo que revela otro vacío en el acompañamiento y la supervisión.

El informe de Common Sense Media subraya que las normas de uso todavía están en construcción, mientras la adopción de la tecnología avanza de manera acelerada. Muchos jóvenes perciben que entienden estos entornos mejor que los adultos.
Una voz del relevamiento lo ejemplifica: “A los adultos les cuesta saber qué videos o reels son reales o están hechos con IA. Tengo que decirle muchas veces a mi mamá que es falso”.
De acuerdo con Los Angeles Times, la investigación pone en primer plano la necesidad de robustecer la educación digital y la alfabetización en IA, tanto en el ámbito escolar como en los hogares, para que niños y adolescentes puedan usar estas herramientas de forma segura y crítica.
Fuente: Infobae