El origen de la bandera arcoíris: un símbolo de resistencia LGBTQ+

El 25 de junio de 1978, durante el desfile del Día de la Libertad Gay y Lésbica en San Francisco, ondeó por primera vez la bandera arcoíris. Lo que pudo ser un momento efímero se convirtió en un hito para el movimiento LGBTQ+, transformando un diseño artístico en un emblema de orgullo, visibilidad y pertenencia.

Harvey Milk durante el Desfile del Orgullo Gay (AP/Archivo)

El contexto histórico

Gilbert Baker, artista y activista, creó la bandera con la intención de forjar un símbolo positivo que reemplazara el triángulo rosa, estigma asociado a la persecución nazi. En la efervescencia activista de los años 70, Baker entendió que el movimiento necesitaba un estandarte universal, cargado de significado emocional y esperanza.

Baker llegó a San Francisco en 1972 tras servir en el ejército estadounidense, donde aprendió a coser remendando uniformes. En la ciudad encontró un ambiente creativo y político que lo conectó con el arte y el activismo gay y lésbico. Perfeccionó sus habilidades confeccionando pancartas para protestas y vestuario para la cultura drag, bajo el nombre artístico de Busty Ross. Su talento llamó la atención del líder Harvey Milk, quien en 1974 lo impulsó a canalizar ese arte en una identidad visual que transformara el miedo en orgullo.

Gilbert Baker en medio de las banderas que confeccionaba (Jerry Telfer)

Harvey Milk, conocido como el “alcalde de Castro Street”, promovía la visibilidad como camino hacia derechos reales. En 1977, ante las campañas homófobas de la conservadora Anita Bryant, surgió la necesidad de cohesión. Tras su elección a la Junta de Supervisores en noviembre de ese año, Milk encargó formalmente a Baker un emblema para el desfile del Día de la Libertad Gay de 1978. El encargo era político: construir una identidad visual poderosa y luminosa para una comunidad marginada.

Gilbert murió a los 65 años en su casa de Nueva York, en 2017 (CNN)

La creación de la primera bandera

Baker diseñó originalmente una bandera de ocho franjas, cada una con un significado: rosa (sexualidad), rojo (vida), naranja (sanación), amarillo (luz solar), verde (naturaleza), turquesa (arte y magia), índigo (serenidad) y violeta (espíritu). El arcoíris, dijo, era una elección natural para representar diversidad y luz frente a la oscuridad del estigma.

La fabricación fue un esfuerzo comunitario. La artista textil Lynn Segerblom (conocida como Faerie Argyle Rainbow) desarrolló la técnica de teñido, y el sastre James McNamara coordinó la costura. Junto a voluntarios como Glenne McElhinney y Joe Duran, se instalaron talleres en el Gay Community Center de la calle Grove. Las telas de algodón se tiñeron en grandes contenedores con agua hirviendo y tintas orgánicas, y se secaron al sol en las terrazas. La confección terminó horas antes del desfile.

Gilbert Baker, Lynn Segerblom, Robert Guttman y un voluntario sosteniendo una de las banderas arcoíris originales del Desfile del Día de la Libertad Gay en San Francisco, 1978 (James McNamara)

Las dos banderas, de 9 por 18 metros, se izaron en la plaza de las Naciones Unidas. La multitud reaccionó con alegría, adoptando el diseño como su estandarte. Baker recordó que la reacción fue como si el diseño hubiera existido siempre.

Abril de 1977: Harvey Milk y George Moscone en el acto de firma de la ley de derechos de las personas homosexuales en el despacho del alcalde, también asesinado el 27 de noviembre de 1978 en san Francisco (AP/Archivo)

Expansión y evolución

La demanda masiva trajo problemas técnicos. A finales de 1978, la falta de tela rosa en el mercado industrial obligó a eliminar la primera franja. En 1979, al colgar las banderas verticalmente en los faroles de la calle Market, el poste central ocultaba la franja turquesa, por lo que se eliminó y se unificaron índigo y azul. Así nació la versión de seis franjas, industrialmente viable.

Políticamente, los asesinatos en noviembre de 1978 del alcalde George Moscone y del supervisor Harvey Milk a manos de Dan White marcaron un punto de inflexión. En las vigilias y las protestas de mayo de 1979 (White Night riots), la bandera ondeó como símbolo de resistencia y duelo. Ese año, el Comité del Orgullo de San Francisco la adoptó oficialmente.

Lynn Segerblom en tiempos de su alter ego, Faerie Argyle Rainbow debajo de la primera bandera arcoíris que flameó en San Francisco, en 1978 (James McNamara)

Desde San Francisco, el símbolo se extendió a Nueva York, Los Ángeles, Europa y América Latina. Baker continuó impulsando intervenciones monumentales, como la Mile-Long Flag en junio de 1994, para el 25 aniversario de Stonewall: una bandera de casi dos kilómetros desplegada por miles de voluntarios en la Quinta Avenida. Hoy, nuevas versiones incorporan a personas trans, racializadas e intersexuales, ampliando el espectro simbólico del arcoíris.

Fuente: Infobae

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