El mandatario libanés, Joseph Aoun, afirmó este miércoles que su gestión se enfoca en consolidar el cese al fuego en la región sur del país y en exigir la retirada de las fuerzas israelíes para permitir la entrada de las tropas locales. Aoun desmarcó estas negociaciones de cualquier vínculo con el diálogo que sostienen Estados Unidos e Irán.
“Se está trabajando para consolidar el alto el fuego en el sur, al que deberá seguir la retirada de las fuerzas israelíes, el despliegue del Ejército libanés, el regreso de los habitantes, la liberación de los prisioneros y el inicio del proceso de reconstrucción”, declaró el presidente tras recibir a una delegación parlamentaria británica.
Detalles de las negociaciones en curso
De acuerdo con Aoun, las conversaciones actuales giran en torno a la “delimitación” de territorios que Beirut podría recuperar bajo su mando, actualmente en manos de Israel. Este esquema de reparto “sigue siendo objeto de debate, a la espera de la aprobación de la parte israelí”, precisó el líder libanés.
El jefe de Estado insistió en que el progreso de las pláticas bilaterales con Israel, que se desarrollan en Washington, es “independiente” del proceso entre Estados Unidos e Irán. La cumbre entre ambas potencias se realizó el fin de semana pasado en el exclusivo complejo de Burgenstock, en Suiza.
La mesa de diálogo entre Líbano e Israel tuvo una nueva jornada este martes. Sin embargo, las autoridades israelíes han advertido que los contactos podrían “descarrilar” si no se toman medidas concretas para eliminar la influencia del partido-milicia chií Hezbolá y de Irán en territorio libanés.
Por su parte, el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, señaló que su país “no está en conflicto” con Líbano, sino que “lo único que necesita es coordinación con este” para erradicar a la milicia libanesa. Las posturas reflejan la fragilidad del cese al fuego y los múltiples frentes diplomáticos abiertos.
Fuente: Infobae