Tras una estancia de seis días en Sanxenxo, donde se dedicó a su pasión por el mar y las regatas, el Rey Juan Carlos ha abandonado España de forma inesperada. Se esperaba que su visita, la tercera en lo que va de 2026, se prolongara debido al intenso calor en Abu Dabi durante esta época del año. Sin embargo, los planes cambiaron y no permanecerá en la localidad gallega para participar en el Campeonato de Europa de vela, que se disputará entre el 13 y el 24 de julio en el Lago Lemán de Ginebra a bordo de ‘El Bribón’.
La tarde del domingo, tras navegar por el Atlántico, el monarca emérito abandonó con una amplia sonrisa la residencia de Pedro Campos en el pueblo pontevedrés. Abordó un vehículo conducido por su gran amigo y se dirigió al aeropuerto de Vigo, donde, con algunas dificultades, subió a un avión privado. Hasta el momento, se desconoce su destino final; se barajan opciones como la localidad portuguesa de Cascais, donde pasa temporadas, o Ginebra, mientras que un regreso a los Emiratos Árabes parece descartado.
Durante su breve estancia en España, el Rey Juan Carlos no recibió la visita de sus hijas, las infantas Elena y Cristina, ni de ninguno de sus nietos. Sin embargo, sí estuvo acompañado por su ahijada Luisa de Orleans, su hermana Margarita de Borbón, su cuñado Carlos Zurita y sus sobrinos María y Alfonso Zurita. Estos encuentros evidencian la estrecha relación y el apoyo que le brinda su familia en cada viaje al país.
A pesar de los rumores a principios de año sobre un posible deterioro de su salud, el monarca, de 88 años, demostró en Sanxenxo que se encuentra en plena forma. Aunque presenta problemas de movilidad, pudo salir a navegar en varias ocasiones y también disfrutó de la gastronomía local en algunos de sus restaurantes predilectos de la zona.
Fuente: Infobae