Tras cinco meses de suspensión, el Gobierno de Colombia impulsa un plan para reactivar la venta de electricidad a Ecuador, un suministro clave para enfrentar el próximo periodo de sequía.
El Ministerio de Minas y Energía de Colombia presentó un proyecto de resolución que establece las reglas para retomar las exportaciones de electricidad a través de contratos bilaterales entre agentes de ambos países.
Esta iniciativa, firmada por el ministro Edwin Palma Egea, busca regular las Transacciones Internacionales de Electricidad (TIE) bajo el marco de la Comunidad Andina (CAN).
Esta apertura se produce después de que la CAN dispusiera, el pasado 7 de mayo, el levantamiento de barreras comerciales aplicadas entre ambas naciones.
Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) de Colombia, confirma que el operador eléctrico colombiano aguarda una decisión final tras el cierre de la etapa de comentarios ciudadanos del proyecto el 22 de junio de 2026.
Contexto
La relación eléctrica entre ambos países se fracturó el 22 de enero de 2026, cuando Colombia suspendió las ventas de energía. Este corte fue una respuesta directa a la implementación de una “tasa de seguridad” (aranceles) a las importaciones colombianas impuesta por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa.
El impacto de esta medida fue drástico: las importaciones de energía desde Colombia cayeron un 56,1 % en el primer cuatrimestre de 2026 en comparación con el año anterior. Para Ecuador, esto representa golpe a la soberanía energética, pues el aporte colombiano suele cubrir entre el 10% y el 12% de su demanda nacional.
Las condiciones: Colombia primero
A pesar de la voluntad de reactivar el comercio, Colombia impone condiciones estrictas, entre ellas, que las exportaciones estén subordinadas a que se garantice primero el abastecimiento y la seguridad del sistema colombiano.
Asimismo, los contratos bilaterales no garantizan por sí solos el flujo físico de energía, el cual dependerá de la disponibilidad técnica y operativa de la interconexión.
Este esquema funcionará solo hasta que se implemente el Mercado Andino Eléctrico Regional de Corto Plazo (Maercp).
La amenaza de “El Niño” y el estiaje
El éxito de este plan depende en gran medida del clima.
Alejandro Castañeda advierte que el panorama es incierto desde noviembre de 2026 debido a la alta probabilidad del Fenómeno de El Niño. Este fenómeno climático reduce las lluvias necesarias para llenar los embalses colombianos, los cuales deben alcanzar un 80% de nivel en noviembre para asegurar el suministro interno durante el verano.
Para Ecuador, recibir electricidad de Colombia es fundamental para enfrentar el estiaje (época seca) que inicia en octubre.
Consultado por medios locales, el consultor energético Ricardo Buitrón señala que el flujo colombiano permite mantener niveles altos en el embalse de Mazar, la principal reserva energética de Ecuador. Sin el apoyo de Colombia, el déficit de generación ecuatoriano podría escalar a los 1.300 megavatios (MW); con la ayuda vecina, se reduciría a 850 MW.
Mientras el ministro de Energía de Ecuador, Juan Carlos Blum, busca recuperar el parque termoeléctrico nacional y no descarta la compra de energía, la resolución colombiana ofrece -por ahora- una luz de esperanza técnica en medio de una tensa relación diplomática y climática y ante la falta de capacidad del Gobierno de Daniel Noboa de cristalizar proyectos eléctricos.
Radio Pichincha
LV