Polémica en el Mundial 2026: Bellingham evita la roja pese a la ‘Ley Vinícius’

El Mundial 2026 ya tiene su primera gran controversia. La selección de Inglaterra, dirigida por Thomas Tuchel, no logró superar a Ghana y terminó empatando un partido que prometía ser un trámite para una de las favoritas al título. Tras vencer a Croacia en su debut, los ingleses se toparon con una defensa sólida y un planteamiento táctico explosivo por parte del combinado africano, que supo neutralizar a las estrellas rivales.

Sin embargo, el verdadero foco de atención no estuvo en el marcador, sino en una acción que involucró a Jude Bellingham. El volante del Real Madrid fue sorprendido por las cámaras mientras se tapaba la boca al dirigirse a Jordan Ayew. El árbitro del encuentro, Said Martínez, observó el episodio pero decidió no sancionarlo. Esto ocurre apenas días después de que el paraguayo Miguel Almirón fuera expulsado por exactamente la misma conducta frente a Turquía.

Iván Barton, árbitro salvadoreño que dirigió aquel partido, sentenció en su momento:

“Después de la revisión. Número 10. Paraguay. Se ha cubierto la boca. La decisión es: ¡roja directa!”

Esa tarjeta roja marcó un hito: fue la primera expulsión bajo la conocida ‘Ley Vinícius’, una medida aprobada por la FIFA el 28 de abril de 2026, tras el incidente entre el brasileño Vinícius Júnior y Prestianni.

¿Qué es realmente la ‘Ley Vinícius’?

Aunque el nombre se ha popularizado, la FIFA no tiene registrada una norma con ese título oficial. Se trata de un criterio disciplinario impulsado por la FIFA y la IFAB para fortalecer la lucha contra insultos, expresiones discriminatorias y conductas de odio dentro del campo. La medida castiga a los futbolistas que se cubren la boca al hablar con un rival, ya que esa acción impide identificar posibles comentarios ofensivos. Antes de esta directriz, el gesto quedaba sin castigo.

La respuesta disciplinaria puede llegar hasta la expulsión directa, pero depende de la gravedad de la situación y de la valoración arbitral. La única excepción permitida es la comunicación entre compañeros del mismo equipo.

El gesto de Bellingham en el centro del debate

La imagen de Bellingham cubriéndose la boca se viralizó en cuestión de minutos. A pesar de la similitud con el caso de Almirón, el colegiado interpretó que el intercambio verbal fue cordial y que no había indicios de comportamiento ofensivo. Sin embargo, la polémica radica en que, aparentemente, ambas acciones son idénticas.

La Federación Paraguaya de Fútbol ya ha alzado la voz, argumentando que la norma “debe aplicarse por igual a todos los equipos, o pierde toda credibilidad”. La FIFA ha confirmado la recepción de la queja y anunció que revisará los incidentes reportados.

El internacional por Inglaterra, Jude Bellingham. (REUTERS/Peter Cziborra)
El internacional por Inglaterra, Jude Bellingham.Fuente: REUTERS/Peter Cziborra

Reacciones globales ante la decisión arbitral

El gesto de Bellingham no pasó desapercibido en ningún rincón del planeta. En Francia, el medio RMC Sports publicó un análisis titulado: “¿Arbitraje de doble rasero? Sin rastro de la roja para Bellingham”. Desde Inglaterra, The Sun también puso en duda la decisión arbitral y sugirió que el centrocampista del Real Madrid pudo haber sido expulsado.

Pero esa no fue la única situación conflictiva. Justo antes del descanso, Bellingham cometió una fuerte entrada sobre Jerome Opoku en la zona donde se encontraba el banquillo africano. Ghana reclamó una tarjeta amarilla, pero el árbitro decidió no detener el juego. Poco después, mientras se dirigía al túnel de vestuarios, el futbolista sostuvo un acalorado intercambio verbal con miembros del cuerpo técnico de Ghana.

Imagen de la tensión entre Inglaterra y Ghana. (Reuters/David Butler Ii)
Imagen de la tensión entre Inglaterra y Ghana.Fuente: Reuters/David Butler Ii

Versiones encontradas: Queiroz vs. Bellingham

En la rueda de prensa posterior al partido, Carlos Queiroz, seleccionador de Ghana, ofreció su versión de los hechos: “Reaccionó mal y profirió insultos”. El técnico portugués insistió en que Bellingham “soltó palabrotas y eso aumentó la tensión”, aunque luego suavizó sus declaraciones: “Hubo un pequeño chispazo verbal, pero luego nos calmamos. El fútbol no es bailar en un salón con esmoquin. No es un espectáculo”.

Por su parte, el futbolista del Real Madrid reconoció su parte de responsabilidad en el altercado: “Fue justo cuando hice una entrada absurda, para ser sincero. Intentaba recuperar el balón; seguí la jugada un poco y terminé golpeando al chico”.

Jude Bellingham yendo al túnel de vestuarios en el descanso. (REUTERS/Peter Cziborra)
Jude Bellingham yendo al túnel de vestuarios en el descanso.Fuente: REUTERS/Peter Cziborra

¿Debió Jude Bellingham ser expulsado?

No hay una respuesta única. Si se analiza solo el gesto de taparse la boca al dirigirse a un rival, las imágenes de Bellingham son muy similares a las que provocaron la expulsión de Almirón. Sin embargo, la redacción de la norma deja espacio para la interpretación arbitral. El juez no solo evalúa el gesto, sino también el contexto, la intención y la existencia o no de indicios de conducta ofensiva. Eso fue precisamente lo que hizo Martínez para determinar que no había motivo suficiente para expulsar al jugador. Finalmente, la FIFA otorgó el MVP del partido a Jude Bellingham.

Fuente: Infobae

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