La película Artificial, dirigida por Luca Guadagnino, busca nuevo distribuidor después de que Amazon MGM se retirara del proyecto. Esta decisión ocurre tras la inversión de 50.000 millones de dólares de Amazon en OpenAI, reavivando en Hollywood el debate sobre cómo la tecnología, la política y los negocios condicionan qué historias llegan a la pantalla.
El filme, protagonizado por Andrew Garfield como Sam Altman y con un presupuesto de 40 millones de dólares, estaba casi terminado. Ya había sido rechazado por Focus Features, Warner Bros.’ Clockwork, A24 y Netflix, según Variety. Actualmente, Mubi negocia su posible adquisición y Neon también figura entre los interesados.
La salida de Amazon MGM no deja a la producción sin mercado, pero sí la convierte en un activo incómodo. CAA Media Finance, que representa a Guadagnino, ha organizado proyecciones en los últimos días para encontrarle nueva casa a una película que el estudio había previsto estrenar a comienzos de 2027.
¿Por qué Amazon rechazó ‘Artificial’?
Según Variety, Amazon ha sostenido que el largometraje estaría “mejor atendido” en otro estudio y que trabaja con los cineastas para cerrar ese relevo. La compañía ha negado que el tema del filme haya motivado su retirada.
La coincidencia temporal ha alimentado las dudas dentro de la industria. Hace unos meses, Amazon anunció una inversión de 50.000 millones de dólares en OpenAI como parte de una alianza plurianual de infraestructura en la nube. La película ofrece un retrato muy poco amable de Sam Altman, el director ejecutivo de la empresa.

The Hollywood Reporter señala que una versión del guion presenta al consejero delegado de OpenAI de forma “menos que halagadora” y llega a describirlo como sociópata. Variety añade que circula el rumor de que la película lo retrata como un mentiroso patológico y muestra a Elon Musk, interpretado por Ike Barinholtz, como una figura marcadamente antipática.
Ese contenido explica parte de la cautela, pero no toda. Este caso se sitúa en un contexto más amplio: el Hollywood actual, donde las grandes tecnológicas pesan cada vez más en la financiación, distribución y alianzas corporativas, mientras los estudios se muestran menos dispuestos a sostener dramas adultos de presupuesto medio con recorrido comercial incierto.
En ese cálculo también entran los vínculos accionariales. A24, uno de los compradores que se ha retirado, cuenta entre sus respaldos con Thrive Capital, la firma de Josh Kushner, que tiene un asiento en el consejo y figura entre los apoyos más visibles de OpenAI.
¿De qué habla la película de Guadagnino sobre OpenAI?
El guion, escrito por el excolaborador de Saturday Night Live Simon Rich, ha sido descrito como una versión de La red social para la era de la inteligencia artificial. La historia reconstruye el turbulento fin de semana de 2023 en el que Altman fue destituido y readmitido por el consejo de OpenAI en cuestión de días.
La primera parte del relato se centra en el cofundador Ilya Sutskever, interpretado por Yura Borisov, presentado como la mente científica idealista de la empresa. Después, el foco se desplaza a la lucha de poder en la cúpula de la compañía. El reparto incluye además a Monica Barbaro como la exdirectora tecnológica Mira Murati, junto a Cooper Hoffman, Jason Schwartzman, Cooper Koch, Billie Lourd, Zosia Mamet, Chris O’Dowd y Mark Rylance.
La duda de los estudios no se limita al componente político. The Hollywood Reporter subraya que películas como esta, dramas adultos de presupuesto medio, encajan mal en la economía actual de Hollywood. También pesa la incógnita sobre el interés del público por una historia centrada en el funcionamiento interno de OpenAI, pese a la comparación frecuente con el filme sobre Facebook dirigido por David Fincher.

El mismo medio recuerda además el último recorrido comercial de Guadagnino con Amazon. Rivales, con Zendaya, recaudó 96 millones de dólares en todo el mundo, mientras que Caza de brujas, protagonizada por Julia Roberts, se quedó en 9 millones de dólares globales con un presupuesto superior a 70 millones.
En ese escenario, Mubi se perfila como el encaje más natural. La distribuidora ya ha trabajado con Guadagnino en varios frentes: lanzó Queer en distintos territorios internacionales, llevó a los cines británicos Suspiria y adquirió los derechos mundiales del cortometraje The Staggering Girl.
La relación previa no es el único argumento. La compañía ya rescató La sustancia de Coralie Fargeat cuando Universal la abandonó antes del Festival de Cannes. Aquella apuesta terminó con un premio en Cannes y cinco nominaciones a los Oscar, aunque ese caso entrañaba menos riesgo porque costó menos de la mitad y no retrataba a personas reales con poder actual.
Mubi necesita una victoria después del decepcionante recorrido en salas de Die, My Love. También apunta que salvar una película apartada en plena colisión entre estudios y gigantes tecnológicos le daría una inyección de imagen pública. Neon sigue en la órbita del proyecto, aunque sin un movimiento confirmado.
La película se encuentra en la fase final de posproducción. Antes de la salida de Amazon, aspiraba a estrenarse en SXSW, pero ahora podría acabar en el Festival de Venecia; si Mubi cierra la compra, la opción del Lido gana fuerza porque Guadagnino ha presentado allí buena parte de su filmografía, incluida su última película, Caza de brujas o Hasta los huesos: Bones and All, por la que ganó el premio al mejor director.
Fuente: Infobae