Miami se convirtió en el cuartel general de la Tartan Army, la legendaria hinchada de la selección de Escocia, en la antesala de un partido decisivo del Mundial 2026.
De acuerdo con NBC 6 South Florida, la urbe recibió entre 8.000 y 10.000 aficionados escoceses, quienes recorrieron La Pequeña Habana y abarrotaron las gradas durante un juego de béisbol de los Miami Marlins, en una de las movilizaciones más llamativas de la fase inicial del torneo.
La invasión escocesa se hizo palpable desde el lunes. Según la agencia EFE, el club de béisbol confirmó a NBC 6 que más de 8.000 boletos fueron comprados por integrantes de la Tartan Army para el encuentro entre los Marlins y los Rangers de Texas.
La previa incluyó una concentración en la icónica Calle Ocho y una marcha bulliciosa hacia el loanDepot Park. Ataviados con kilts y acompañados por gaitas, los hinchas coparon los bares del sector y atrajeron la atención de residentes y turistas con música y banderas.
La agenda de la Tartan Army en Miami incorporó una serie de actividades que intensificaron el ambiente festivo. El grupo se congregó entre las 13:00 y 15:00 (hora de Ecuador), para luego avanzar por Southwest 15th Avenue rumbo al estadio.
El recorrido pasó por el emblemático bar Ball and Chain, uno de los puntos de encuentro favoritos en Little Havana, y se prolongó hasta Miami Beach en la víspera del partido ante Brasil.
Según EFE, la policía local advirtió que esperaba entre 2.000 y 10.000 personas en el trayecto y activó un operativo especial, incluido un equipo de respuesta en bicicleta para asegurar el desplazamiento ordenado hacia el estadio.

Escocia, ante el partido más importante de su historia reciente
El centro de la movilización escocesa en Florida es el duelo del miércoles ante Brasil, que se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens el 24 de junio a las 17:00 (hora de Ecuador).
El contexto deportivo, según detalló ESPN, es inédito para la selección escocesa: una victoria o un empate le permitirían avanzar a la siguiente fase de la Copa Mundial de la FIFA.
Incluso una derrota por un margen reducido podría clasificar a Escocia como uno de los mejores terceros de grupo, aunque el equipo dirigido por Steve Clarke buscará sellar su pase sin depender de otros resultados.

La expectativa se refleja también en la demanda de boletos. ESPN reportó que las entradas para el partido alcanzaron precios superiores a USD 2.700 en reventa, lo que confirma el atractivo del cruce. El árbitro designado para el encuentro es César Ramos, de México.
La cobertura internacional será amplia, con transmisión por Fox Sports en Estados Unidos y BBC One y BBC Radio 5 Live en Reino Unido.
El evento se anuncia como el más importante para los escoceses en décadas y es seguido de cerca por medios como BBC y The Guardian, que dedicaron espacios al fenómeno social que representa la Tartan Army durante el Mundial.

El fenómeno Tartan Army: antecedentes y repercusión en Estados Unidos
Antes de llegar a Miami, la Tartan Army ya había dejado su huella en Boston. Según cifras de EFE, alrededor de 50.000 escoceses se desplazaron a Massachusetts para acompañar a su selección en los dos primeros partidos del Grupo C, ante Haití y Marruecos.
En esa ciudad, los hinchas colmaron calles y bares, y protagonizaron escenas de color con sus kilts y gaitas, en una urbe con fuerte tradición de inmigración celta.

La agencia EFE subrayó que Escocia regresó a un Mundial de fútbol tras 28 años de ausencia, circunstancia que potencia el entusiasmo de sus seguidores.
De acuerdo con BBC,
“la Tartan Army no puede especular con el resultado ante Brasil, aunque aun perdiendo por poco podría avanzar a la próxima fase”.

El camino de Escocia en la fase de grupos y lo que está en juego
El recorrido de Escocia en el Grupo C comenzó en Boston, donde logró una victoria por 1-0 ante Haití. En su segundo compromiso, el equipo sufrió una derrota por 1-0 frente a Marruecos.
El grupo se cierra con el esperado enfrentamiento ante Brasil en Miami, que definirá si la selección escocesa logra avanzar por primera vez a la fase de eliminación directa en una Copa Mundial.

La organización de la ciudad y la respuesta de las autoridades se suman a la experiencia: el Departamento de Policía de Miami emitió avisos para los vecinos y desplegó un operativo coordinado para evitar incidentes, mientras que la alcaldía buscó generar un ambiente hospitalario para los visitantes.
La movilización de hinchas, la logística de seguridad, la agenda de celebraciones y el clima de expectativa en torno al partido proyectan un escenario singular en la historia reciente del fútbol escocés y del Mundial en Estados Unidos.
Fuente: Infobae