El juicio por la muerte de Diego Maradona avanza hacia una fase decisiva para la fiscalía, que intenta demostrar la culpabilidad de los siete acusados por homicidio simple con dolo eventual. Tras más de dos meses de audiencias, esta semana empiezan a testificar personas que estuvieron en contacto diario con el exfutbolista durante su internación domiciliaria en la casa del barrio San Andrés, en Tigre. Para los fiscales, estos testimonios son clave para esclarecer cómo fueron los últimos días de Maradona, su estado de salud y el momento en que comenzó a deteriorarse.
La semana pasada declaró Romina Milagros Rodríguez, alias “Monona”, la cocinera que residía en la vivienda donde falleció Diego. Durante la audiencia, otros testigos la señalaron por prepararle comidas con alto contenido calórico y de sodio, sin respetar la dieta que el exentrenador requería debido a sus problemas de salud. Sin embargo, su testimonio resultó peculiar: pese a haber concedido múltiples entrevistas televisivas sobre el caso, esta vez dijo no recordar muchos detalles de aquellos días. Ante esto, los jueces le advirtieron que estaba obligada a decir la verdad y que ocultar información en una declaración judicial es un delito.

La testigo intentó modificar su actitud, pero sus respuestas siguieron siendo imprecisas: “Puede ser”, “Creo que sí”, “No me acuerdo”. Este comportamiento dejó pocas conclusiones sólidas para las partes.
Para la jornada de este martes fueron citados dos vigilantes de la garita de seguridad del barrio privado donde se ubicaba la residencia, así como Maximiliano Trimarchi, la persona que presentó al psicólogo Carlos Díaz en el círculo cercano de Maradona. La fiscalía espera que estos testimonios entreguen pistas sobre la rutina diaria en el hogar y ayuden a reconstruir los hechos durante la internación domiciliaria.

Luque retoma la palabra
El neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los siete imputados, adelantó que volverá a declarar este martes. Será su octava intervención en el debate, donde ya ha hecho varias precisiones sobre pruebas y testimonios incluidos en el expediente. En la última audiencia, el médico anticipó que responderá a las menciones que han hecho testigos sobre decisiones médicas tomadas durante la internación domiciliaria.
“Mi idea es la semana que viene hacer una serie de aclaraciones porque se me nombró bastante con respecto a algunas decisiones, como la del médico clínico, y yo voy a demostrar que no tuve ningún contacto en ese sentido”, indicó. “Mi nombre aparece reiteradamente en muchas situaciones donde no aparezco ni de cerca, así que lo voy a aclarar”, agregó.
También negó haber tenido control sobre el personal de enfermería y explicó su actuación el día de la muerte de Maradona: “Yo no manejaba a los enfermeros, eso está clarísimo. El día de la muerte llamé al 911 porque me pidieron los enfermeros. Yo estaba operando, estaba en shock”.
Además, cuestionó cómo se han incorporado algunos audios al proceso, señalando que ciertas conversaciones fueron, a su juicio, malinterpretadas y fuera de contexto. “Mi teléfono está peritado de punta a punta y hay mensajes que sé que la fiscalía necesita extraer para construir una imagen mala mía”, sostuvo ante los jueces.
Fuente: Infobae