El futuro del transporte pesado del Ecuador se definirá en una cumbre a desarrollarse en Santo Domingo, sin fecha aún definida, donde se debatirán posibles soluciones para mejorar la seguridad en las vías, el presente luego de la eliminación del subsidio al diésel y cómo esto ha impactado en el trabajo de cada uno de los actores del sector.
Esto se llevará a cabo mientras presidentes de varias organizaciones de transporte pesado exigirán al Gobierno nacional y al Ministerio de Infraestructura y Transporte una reunión urgente para debatir sobre los problemas del gremio y las salidas inmediatas para mejorar el servicio.
Advertencia de caos y exigencias del gremio
“Esperamos encontrar soluciones en la cumbre de Santo Domingo, de lo contrario el país se va a caotizar”, enfatizó Nelson Chávez, presidente de la Cámara Nacional de Transporte Pesado y Medio Ambiente.
Este lunes 22 de junio, varias asociaciones y organizaciones se reunieron en un hotel de Quito, donde ofrecieron una rueda de prensa y mencionaron que las bases serán quienes definan qué sucederá en un futuro, sin descartar una posible paralización del trabajo.
Lastimosamente el Gobierno no le ha dado garantías al sector y se ha anunciado que haremos la cumbre de transporte en Santo Domingo de los Colorados porque ahí es el corazón del comercio y transporte nacional. Será para buscar soluciones porque estamos realmente liquidados, no podemos seguir trabajando”, apuntó Chávez.
Impacto económico y pérdidas millonarias
El comité de transportistas mencionó que la paralización del comercio en la frontera con Colombia y la eliminación del subsidio al diésel son los ejemplos más grandes para graficar el momento que viven, sabiendo que las pérdidas ascendieron a más de $ 20 millones por los aranceles con el país vecino y los inconvenientes con el precio del combustible.
Los transportistas del país estamos trabajando a pérdida. Tenemos un 17 % de incremento en el valor de los combustibles, sin considerar la canasta básica que se nos incrementa todos los días. Nos ha tocado reducir el tamaño de nuestra operatividad en todos los niveles y en todos los sentidos. La situación es caótica», mencionó Fernando Ortiz, presidente de la Confederación Ecuatoriana de Transporte Pesado (Confetrape).
Ortiz aseguró que debería existir un piso tarifario para lograr definir el precio de los fletes y los viajes; de ese modo, los dirigentes aseguraron que el porcentaje debería ser similar al aumento en el precio del diésel.
“Nuestra modalidad es muy diversa, es demasiado amplia, pero en un flete Quito – Guayaquil, el precio normal sería de $ 1.200 hoy nos pagan entre $ 700 a $ 750. De estos, $ 400 a $ 450 se van en combustible. Estamos en terapia intensiva», afirmó.
Crisis de seguridad en las vías
Finalmente, clamaron por seguridad, ya que denuncian múltiples secuestros, robos, asaltos y extorsiones a los transportistas que diariamente recorren las vías del país.
Nosotros ya venimos acarreando una pandemia; seguido de esto, nos acribilla la inseguridad del país. Nos han robado las unidades de transporte, el cargamento, meten presos a los camiones y se forma un calvario”, concluyó Patricio Aguilar, presidente de la Cámara Nacional Integral de Transporte. (I)