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Ecuador reconfigura sus finanzas en 2026: El déficit fiscal cae a la mitad mientras el Gobierno prioriza el pago de la deuda

El Ministerio de Economía ha oficializado la segunda actualización del Plan Financiero 2026, revelando una reducción drástica en el agujero presupuestario del país.

Según el documento emitido en abril de este año, el Gobierno Nacional ha logrado ajustar sus proyecciones para situar el déficit global en USD 2.626 millones, una cifra que representa menos de la mitad de los USD 5.414 millones previstos en la planificación original.

El déficit fiscal es el hueco o brecha que se genera cuando el Estado ecuatoriano gasta más dinero del que recauda a través de impuestos, venta de petróleo y otros ingresos.

La resolución MEF-VGF-2026-0014-R detalla una estrategia agresiva que combina un incremento en la recaudación tributaria con una reducción en el gasto público, todo con un objetivo: garantizar los recursos necesarios para cumplir con los acreedores.

El documento señala que, bajo esta nueva hoja de ruta, el Estado priorizará el pago de amortizaciones y otras obligaciones, las cuales han crecido sustancialmente en comparación con lo presupuestado a inicios del ejercicio fiscal.

El recorte del déficit

Para entender la magnitud del cambio, hay que analizar el Resultado Global, un concepto técnico que define la diferencia entre los ingresos totales y los gastos totales (lo que en economía se conoce como análisis “sobre la línea”).

En la planificación inicial, el déficit superaba los USD 5.400 millones. Sin embargo, la actualización de abril afirma que “sobre la base de los ingresos y gastos previstos en el año 2026, se espera un resultado global negativo de USD 2.626 millones”.

Esta mejora de USD 2.788 millones en el balance fiscal se apoya en dos pilares.

Primero, un aumento en los ingresos totales estimados, que pasan de USD 24.679 millones a USD 26.265 millones apalancado por el aumento en la recaudación de impuestos.

Según el nuevo plan, “el principal componente de esta estructura corresponde a los ingresos tributarios, los cuales se ubican en USD 18.384 millones, equivalentes al 69,9% de la composición total”.

En segundo lugar, el Gobierno ha aplicado un freno al gasto.

Los gastos totales se redujeron de los USD 30.093 millones originales a USD 28.891 millones en la actualización. Este ajuste de más de USD 1.200 millones implica un manejo más austero de las cuentas del Estado para lo que resta del año.

La nueva prioridad: Pago de la deuda

Si bien el déficit se reduciría, hay un aumento en el rubro para el pago de la deuda. El cambio más radical entre el plan original y la actualización de abril es el monto destinado a la amortización de deuda y otras obligaciones.

La amortización de deuda es el pago del capital o “principal” de los préstamos recibidos. No incluye los intereses (que se cuentan como gasto corriente).

Originalmente, el Gobierno preveía pagos por USD 14.767 millones bajo este concepto. No obstante, la segunda actualización eleva esta cifra a los USD 22.328 millones, es decir, un aumento del 51% .

¿A qué se debe este incremento de más de USD 7.500 millones? La respuesta reside principalmente en el manejo de la deuda de corto plazo, lo que demuestra que la prioridad del Gobierno es pagar deudas que vencen este año de forma masiva.

El documento actualizado explica que el rubro de “Otras Obligaciones” ahora asciende a USD 8.162 millones e incluye pagos de Certificados de Tesorería y/o Notas de Tesoro (Cetes/Notes) por USD 5.191 millones.

Los Cetes son herramientas de financiamiento interno de muy corto plazo (menos de un año) que usa el Ministerio para cubrir baches de liquidez inmediatos.

En la planificación inicial, este rubro se estimaba en apenas USD 2.980 millones y no detallaba un peso tan significativo de los instrumentos de tesorería.

El rompecabezas

Para cubrir el déficit remanente y, sobre todo, para pagar los USD 22.328 millones en amortizaciones, el Estado requiere un financiamiento total de USD 24.924 millones a nivel de caja.

Este financiamiento vendrá de diversas fuentes:

  1. Deuda Externa: Se esperan desembolsos por USD 8.144 millones (32,7% del total).
  2. Deuda Interna: Aportará USD 6.342 millones.
  3. Certificados de Tesorería: El Gobierno planea emitir USD 5.191 millones en estos títulos para mantener la rueda girando.
  4. Cuentas por Pagar: El plan admite que se acumularán deudas por USD 2.812 millones que pasarán al año 2027 como una forma de financiamiento temporal.

Saldo de caja

A pesar de las presiones, el Ministerio proyecta cerrar el año con un respiro en su cuenta bancaria principal. Mientras el plan original estimaba un saldo de caja final de USD 135 millones, la actualización de abril mejora esta perspectiva: “el saldo de caja previsto para el cierre del ejercicio fiscal 2026 es USD 278 millones”.

Este aumento en la reserva de caja, sumado a la reducción del déficit, sugiere que el Gobierno está intentando blindar la Cuenta Corriente Única (la cuenta donde el Estado recibe sus ingresos y paga sus gastos) ante posibles choques externos, como una caída en los precios del petróleo o volatilidad en los mercados internacionales.

Así, el éxito de este plan dependerá estrictamente de que la recaudación tributaria se mantenga al alza y de que los organismos internacionales cumplan con los desembolsos prometidos.

Radio Pichincha

LV

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