El Ejército de Estados Unidos anunció el domingo que llevó a cabo un ataque contra una embarcación sospechosa de estar vinculada al narcotráfico en el mar Caribe. La operación militar dejó como saldo dos personas fallecidas y seis sobrevivientes, en el contexto de la campaña que el presidente Donald Trump ha impulsado contra las organizaciones criminales de América Latina.
De acuerdo con el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), la nave se desplazaba por “rutas conocidas de narcotráfico en el Caribe” cuando fue interceptada durante una misión de la operación “Lanza del Sur”. La información fue difundida a través de la red social X.
La fuerza militar detalló que se comunicó con la Guardia Costera estadounidense para reportar la presencia de “seis sobrevivientes masculinos”. No obstante, no se proporcionaron más detalles sobre el rescate ni el estado de salud de los tripulantes.
Imágenes difundidas por SOUTHCOM muestran una lancha que avanza a gran velocidad antes de ser impactada por un proyectil. Instantes después, una explosión consume por completo la nave.
Este ataque representa una nueva acción dentro de la campaña militar que Washington inició a principios de septiembre contra las redes de narcotráfico en América Latina. Según un recuento de la agencia AFP, al menos 206 personas han muerto desde el comienzo de esta ofensiva.
La administración de Trump sostiene que Estados Unidos enfrenta un “conflicto armado” con los cárteles y otras organizaciones criminales de la región. El mandatario defendió la estrategia al afirmar que “es una escalada necesaria para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y las sobredosis fatales que cobran vidas estadounidenses”.

La ofensiva de Washington también abarca medidas judiciales y de seguridad contra organizaciones criminales de la región. La semana pasada, el gobierno estadounidense anunció recompensas de hasta 15 millones de dólares por la captura de dos de los principales líderes de la Mara Salvatrucha (MS-13) en Honduras.
Los señalados son Yulan Adonay Archaga Carías, alias “Porky”, y Víctor Eduardo Morales Zelaya, alias “Cuervo”. Las autoridades estadounidenses los identifican como los máximos responsables de la estructura de la pandilla en territorio hondureño.
El Departamento de Estado ofreció hasta 10 millones de dólares por información que permita localizar y arrestar a Archaga Carías, y otros cinco millones por Morales Zelaya.
Según la acusación presentada en Estados Unidos, ambos lideran actividades relacionadas con narcotráfico, lavado de dinero, secuestros y asesinatos. El caso es supervisado por el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF), que reúne a varias agencias federales estadounidenses especializadas en la lucha contra organizaciones criminales transnacionales.
“Porky” también figura en la lista de los diez fugitivos más buscados por el FBI, por presuntos delitos de crimen organizado, narcotráfico y posesión ilegal de armas.
Las recompensas forman parte de la estrategia de presión que la Casa Blanca impulsa contra la MS-13. Durante el último año, Trump clasificó a la organización como grupo terrorista, categoría que también se extendió a los principales cárteles mexicanos y a la banda venezolana Tren de Aragua.
La Mara Salvatrucha surgió en la década de 1980 en Los Ángeles y posteriormente expandió su presencia a varios países de Centroamérica y distintas ciudades de Estados Unidos. Las autoridades la vinculan con actividades de extorsión, narcotráfico y otros delitos violentos.
Fuente: Infobae