No data was found

‘La casa del dragón’ temporada 3: un inicio épico que honra a ‘Juego de Tronos’

Luego del rotundo éxito de Juego de Tronos, era previsible que el vasto universo creado por George R.R. Martin se expandiera en múltiples direcciones. El primer ‘spin-off’ llegó con la adaptación del libro de 2018 titulado Fuego y sangre, que narra la guerra civil entre los Targaryen, siglos antes del nacimiento de Daenerys (Emilia Clarke).

La primera temporada de La casa del dragón sentó las bases de una historia centrada en las luchas de poder dentro de un clan marcado por la locura y la posesión de dragones, así como en la relación entre dos mujeres: Rhaenyra (Emma D’Arcy) y Alicent (Olivia Cooke), inicialmente unidas por la amistad y luego enfrentadas por el control del trono de hierro a través de sus hijos.

La segunda temporada funcionó como una transición que decepcionó a muchos espectadores, pero el arranque de la tercera entrega recupera los elementos esenciales que han convertido a la saga en un clásico de la cultura popular: batallas épicas, momentos de intimidad reveladores y muertes inesperadas. Esta mezcla vuelve a funcionar a la perfección en un capítulo espectacular.

La batalla que todos los fans esperaban

Las expectativas en torno a la batalla del Gaznate eran altísimas, y no defraudó. El enfrentamiento enfrenta a la flota leal a Rhaenyra Targaryen, liderada por Corlys Velaryon (Steve Toussaint), contra la Triarquía, que busca romper el bloqueo naval sobre Desembarco del Rey.

Esta batalla naval disipa las dudas que dejó la segunda temporada, criticada por carecer de grandes clímax debido a una reducción de diez a ocho episodios. El enfrentamiento, dirigido por Loni Peristere y supervisado por el ‘showrunner’ Ryan Condal, es grandioso, pero también deja poco espacio para la satisfacción total: las victorias en la guerra civil Targaryen son pírricas. Así, el primer episodio liquida de inmediato la acumulación de expectativas de los últimos dos años.

Era necesario empezar a lo grande, con todo lo que se esperaba, pero lo mejor está por venir. Los cuatro capítulos que HBO Max ha puesto a disposición de la prensa podrían considerarse como los mejores de toda la serie, por su tono más íntimo, más irónico y menos dependiente de la escala colosal de los combates. En esencia, lo que era Juego de Tronos.

Emma D'Arcy como la Princesa Rhaenyra Targaryen en una escena de la exitosa serie de HBO, House of the Dragon. (HBO MAX)

Esto no significa que la acción disminuya; al contrario, hay una profundidad moral en las conversaciones, así como grandes frases sobre la victoria y el fracaso, la vida y la muerte.

Regresa la relación entre Rhaenyra y Alicent

En los episodios siguientes, el vínculo entre Rhaenyra y Alicent volverá a ser el eje central. Su desarrollo será sumamente estimulante, logrando transmitir décadas de agravios, afecto residual, resentimiento y duelo sin quedar atrapadas en la complejidad genealógica de la historia.

Además, esta temporada busca ampliar el foco hacia las consecuencias sociales del conflicto, explorando crisis presupuestarias, deterioro institucional y una Poniente gobernada por oligarquías en lucha constante.

Ewan Mitchell como Aemond Targaryen en 'La Casa del Dragón', retratado con su distintivo parche ocular y cabello platinado, portando una espada en un sombrío escenario de castillo. (HBO MAX)

Las guerras de clase latentes, una escena de “comerse a los ricos” en el tercer episodio y la idea, defendida por Condal, de que los dragones funcionan como un equivalente de armas nucleares dentro de un equilibrio de destrucción mutua asegurada, darán consistencia a la trama.

Se ha confirmado que la cuarta temporada será la última. De cualquier modo, este inicio de la tercera tanda de episodios demuestra que la serie aún tiene muchos recursos para ofrecer buenos y mejores momentos, consolidando a esta fantasía épica como una digna heredera de su predecesora.

Fuente: Infobae

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK