Irán y Bélgica empatan 0-0 en un vibrante duelo mundialista

La selección de Bélgica no logró superar el muro defensivo iraní y sumó un amargo empate sin goles ante Irán en la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026. A pesar de los múltiples remates al arco, las destacadas actuaciones de los guardametas impidieron cualquier modificación en el marcador. Hay que recordar que los belgas ya habían tenido un debut complicado contra Egipto, que terminó igualado 1-1, alternando momentos de buen juego con serias dificultades para concretar sus oportunidades.

En las afueras del estadio, la fiesta era total. La cuenta oficial del equipo, @BelRedDevils, mostró a cientos de aficionados que esperaban el inicio del partido con banderas y coreando el emblemático “LA, we’re here”. Por su lado, la selección iraní llegaba tras empatar 2-2 en su primer partido contra Nueva Zelanda, un encuentro donde evidenció una gran capacidad de reacción, aunque también mostró debilidades defensivas que buscaba corregir ante un rival de jerarquía.

Antes del pitazo inicial, el técnico Amir Ghalenoei expresó su molestia por la logística del torneo: “Es muy importante para nosotros disponer de tiempo para la recuperación, pero nos piden que subamos a un avión y volvamos a nuestro campamento en Tijuana, y eso realmente nos preocupa”, en alusión a las restricciones que enfrenta su delegación para permanecer en Estados Unidos. A pesar de todo, el partido, que tuvo al argentino Darío Navarro como juez principal, se convirtió en una auténtica batalla táctica y de resistencia entre europeos y asiáticos.

Un duelo de titanes en las porterías que opacó el dominio belga

Desde los primeros minutos, el plan de juego fue claro: los ‘Diablos Rojos’ dominaron la posesión del balón, alcanzando un 80% en el arranque, mientras que Irán se replegó en un bloque defensivo bajo, esperando el momento para contraatacar. El encuentro se volvió áspero rápidamente, lo que se reflejó en una tarjeta amarilla para Romelu Lukaku al minuto cuatro. Un minuto después, el delantero belga protagonizó un fuerte choque con el portero Alireza Beiranvand, quien, tras recibir atención médica, pudo continuar en el campo.

A pesar de que Bélgica generó 15 remates totales a lo largo del partido, fue Irán quien puso a temblar a los europeos. En el minuto 24, tras una jugada preparada de tiro libre ejecutada por Hajsafi, Taremi recibió el balón, se giró y definió con precisión ante Courtois. El estadio estalló de alegría, pero el VAR intervino y, tres minutos después, el árbitro anuló el tanto por un fuera de juego milimétrico.

Si el marcador se mantuvo intacto, fue gracias a los porteros, los grandes héroes de la jornada. Courtois, que alcanzó su decimoséptima aparición mundialista, igualando el récord histórico del belga Scifo, salvó a su equipo en la primera mitad tras un potente remate de media vuelta de Hossein Kanaani. Pero la parada del Mundial fue obra de Beiranvand: luego de una brillante dejada de De Bruyne para Maxim De Cuyper, el iraní, tendido en el suelo y aparentemente vencido, estiró el brazo para desviar un remate a quemarropa que parecía gol.

Vista general en la que se aprecian las marcas de los tacos a través de un calcetín rasgado en la pantorrilla del belga Leandro Trossard (REUTERS/Daniel Cole)

Otro de los protagonistas de la noche fue Leandro Trossard, el jugador más determinante en la primera mitad, penetrando constantemente por el perfil izquierdo y desarmando a la defensa iraní. Al comenzar el segundo tiempo, el ambiente se caldeó. Trossard sufrió una dura entrada de Alireza Jahanbakhsh, quien le clavó los tacos en el gemelo. El belga quedó tendido con gestos de dolor y la media rasgada, pero, para sorpresa del banquillo europeo, la acción no fue sancionada con tarjeta ni revisada por el VAR.

La roja a Ngoy que cambió el guion

El desarrollo del encuentro dio un giro dramático en el minuto 66. El defensor belga Nathan Ngoy cometió un error garrafal al ceder un balón corto hacia Courtois; ante la inminente llegada de Taremi en solitario, Ngoy lo derribó y fue castigado con la tarjeta roja directa.

Con un hombre menos durante casi treinta minutos, el entrenador Rudi Garcia se vio obligado a reorganizar sus piezas, retirando a un inofensivo Lukaku para dar ingreso a Arthur Theate. Irán se instaló en campo rival, pero no consiguió concretar ningún tiro a puerta. Así, el nerviosismo se apoderó de los cinco minutos de tiempo añadido, donde Dodi Lukébakio rozó el gol belga con un centro envenenado que Youri Tielemans no logró conectar de cabeza, mientras que Irán respondió con un centro de Milad Mohammadi que tampoco encontró rematador.

El árbitro Darío Herrera muestra una tarjeta roja al jugador belga Nathan Ngoy (IMAGN IMAGES, Reuters/Kirby Lee)

Con este empate 0-0, el Grupo G queda sumido en un cuádruple empate dramático, con Irán y Bélgica sumando dos puntos, seguidos de Nueva Zelanda y Egipto con uno. En la última y decisiva jornada, la Bélgica de Courtois y De Bruyne estará obligada a vencer a Nueva Zelanda para evitar un fracaso monumental, mientras que Irán tendrá su destino en sus manos frente a Egipto. Los ‘Diablos Rojos’ vuelven a pinchar y se meten en serios problemas en su camino hacia los dieciseisavos de final.

Fuente: Infobae

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