Ai Weiwei revive su encierro en China con una maratónica obra de 24 horas

Quince años después de que las autoridades chinas detuvieran a Ai Weiwei, el artista volverá sobre aquel episodio en una performance de 24 horas que se presentará el próximo 3 de julio en Manchester. La obra, según explicó, ya no pertenece únicamente a su biografía personal, sino que refleja una realidad política de alcance global.

La propuesta, titulada Sewing a Button, marca además la primera ocasión en que Aviva Studios permanecerá abierto durante toda la noche. El público podrá adquirir entradas por bloques de dos horas a un costo de 28,50 libras (aproximadamente USD 39), mientras que el pase completo para toda la experiencia tendrá un valor de 69,50 libras (unos USD 93).

Factory International, la organización artística con sede en ese espacio de Manchester, presentará la obra en conjunto con la próxima exposición del artista. En un comunicado oficial, el director de la institución, Low Kee Hong, afirmó que el trabajo “aportará nuevas perspectivas y escenas de su tiempo en prisión que no están documentadas en ningún otro lugar”.

Un mensaje que trasciende lo personal

Ai explicó al medio que decidió abordar ese período con mayor profundidad porque, a su juicio, el problema excede su experiencia individual. “Expresarse de esta manera ya no es solo un asunto mío, porque el daño infligido a los individuos o entre naciones se ha vuelto tan extendido”, sostuvo en un intercambio por correo electrónico.

El artista pasó 81 días en prisión por acusaciones de evasión fiscal sin que se presentaran cargos formales (REUTERS/Lisa Leutner)

En esa misma respuesta, añadió: “Lo que experimenté ya no es solo mi propia historia; es la realidad del mundo en el que todos vivimos hoy”. También citó como ejemplo que “el hecho de que Estados Unidos haya podido secuestrar al presidente de Venezuela y llevarlo a suelo estadounidense es prueba suficiente de que esas prácticas ilegales prevalecen en diversas esferas políticas”.

Una réplica exacta de su celda

Desde las 17:00 del 3 de julio, Ai ingresará en una réplica de la celda en la que permaneció detenido, de 25,92 metros cuadrados, construida por la firma internacional de arquitectura Hawkins\Brown. Dentro de ese espacio, el artista dormirá, comerá, hará ejercicio, escribirá, se lavará y será interrogado sobre cuestiones personales, políticas y filosóficas.

Esos interrogatorios estarán a cargo de cuatro periodistas y presentadores: el británico Nihal Arthanayake, la escritora irlandesa Emma Dabiri, el autor británico Lemn Sissay y la periodista singapurense Zing Tsjeng. Otros nueve actores interpretarán a guardias militares y médicos durante la representación.

La música estará a cargo del dúo electrónico Space Afrika, con base en Manchester y Berlín, que creará el paisaje sonoro del espectáculo y realizará una sesión de mezcla en vivo. El público también encontrará otras actividades paralelas durante Sewing a Button, entre ellas una casa de té tradicional china que permanecerá abierta durante las 24 horas.

Weiwie expuso en la Fundación Proa de Buenos Aires en 2017 (Nicolás Aboaf)

Transmisión en vivo y proyecciones globales

Quienes no asistan en persona podrán seguir la transmisión de las imágenes de circuito cerrado de televisión en vivo a través del sitio web de Factory International. También habrá proyecciones previstas en el Australian Center for the Moving Image, en Melbourne; en el centro ARTHAUS, en Buenos Aires; y en Piccadilly Circus, en Londres, a través de la plataforma de arte digital CIRCA, del artista británico Josef O’Connor.

La detención de Ai en 2011 coronó tensiones que venían gestándose mucho antes. Según relató la publicación, su familia había sido exiliada por las autoridades chinas en 1957, poco después de su nacimiento.

El artista pasó 81 días en prisión por acusaciones de evasión fiscal, sin que se presentaran cargos formales. De acuerdo con el medio, muchos consideraron que sus problemas judiciales estaban más ligados a sus críticas al gobierno, entre ellas la obra Dropping a Han Dynasty Urn de 1995 y su investigación de un año sobre las víctimas infantiles del terremoto de Sichuan de 2008.

Aunque las condiciones de su liberación le exigían guardar silencio, Ai ya había trabajado antes sobre ese episodio. Entre esas obras figuran el diorama en seis partes S.A.C.R.E.D. de 2011 a 2013 y el videoclip de su canción “Dumbass”, de 2013.

Sewing a Button será, no obstante, la primera vez que aborde ese material en persona y en tiempo real. Ai vive fuera de China desde que las autoridades le devolvieron el pasaporte en 2015, y recién en enero de este año regresó al país por primera vez en una década.

Fuente: Infobae

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