Mikel Oyarzabal se redime con goles y asistencias en el Mundial

La historia del fútbol tiene estos giros inesperados. Si en el debut mundialista ante Cabo Verde, Mikel Oyarzabal fue centro de polémica por no tocar el balón en la primera media hora, en el segundo partido del Grupo B, el delantero de la Real Sociedad demostró que en el mismo lapso de tiempo se puede pasar de villano a héroe. El fútbol, ese deporte impredecible, le dio la revancha al 9 de España para mostrar su faceta más letal.

En el estreno de la selección dirigida por Luis de la Fuente, una estadística se volvió viral: Oyarzabal se convirtió en el primer futbolista en la historia de los Mundiales, desde que se tienen registros en Inglaterra 1966, en no tener un solo toque de balón durante los primeros 30 minutos de juego. Ese dato evidenció el pobre desempeño ofensivo de España en ese encuentro. Sin embargo, ante Arabia Saudí, la historia fue diametralmente opuesta. El equipo mostró una cara completamente diferente y Oyarzabal fue el estandarte de esa recuperación.

El atacante de 29 años, nacido en Eibar, volvió a confirmar por qué muchos lo consideran el mejor centrodelantero del momento, tal como lo hizo durante la última temporada con la Real Sociedad. Una idea que, sin duda, De la Fuente tiene muy clara en su planteamiento táctico.

Mientras las miradas apuntaban a Lamine Yamal como la gran figura, Oyarzabal se encargó de que su compañero hiciera historia y, de paso, reivindicarse a sí mismo. De hecho, fue el asistidor del primer gol de Lamine en una Copa del Mundo, una jugada que seguramente será recordada en los anales del torneo.

Apenas al minuto 10, Oyarzabal combinó de manera magistral con Baena desde el medio campo para desarticular a la endeble defensa saudí. El ariete se proyectó por el sector izquierdo y, con esa habilidad que lo caracteriza para asistir, envió un pase cruzado hacia Lamine, quien solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red. Si bien los reflectores se fueron con la joya del Barcelona, la esencia de la jugada fue obra de Mikel.

El delantero de la selección española se mostró extremadamente concentrado y activo, el más intenso del partido. Esa sensación se confirmó en el minuto 21, cuando aprovechó la indecisión de los defensas rivales, vio cómo el balón botaba, ganó la posición y conectó un remate simple y certero para poner el 2-0. Un justo premio para Oyarzabal y para el buen momento de España.

Su compromiso con el ataque era total. Apenas dos minutos después de su primer gol, llegó el segundo. Marc Cucurella desbordó por la izquierda y envió un centro al corazón del área. Allí, Oyarzabal, con una inteligencia notable para moverse en zona de peligro, se fue al segundo palo y solo tuvo que empujar la pelota dentro del arco.

Oyarzabal marca el segundo gol de su equipo. (Siphiwe Sibeko/Reuters)
Oyarzabal marca el segundo gol de su equipo.Fuente: Siphiwe Sibeko/Reuters

En apenas 23 minutos, Oyarzabal ya había logrado una asistencia y dos goles. Una actuación arrolladora para acallar las críticas y demostrar la variedad de recursos ofensivos que posee.

El delantero estuvo cerca de conseguir un hat trick en el minuto 35. El portero Al-Owais le regaló el balón, y el guipuzcoano, sin un ángulo claro de tiro, mostró su clase al ejecutar un disparo con el exterior del pie izquierdo que besó el larguero.

Actuación estelar en la victoria española

La labor de Oyarzabal fue tan productiva que, aunque muchos hablarán de Lamine, la verdadera figura de la tarde en Atlanta fue el futbolista de la Real Sociedad. Su desempeño fue sólido y brillante, y solo necesitó de 45 minutos de participación. De la Fuente decidió reemplazarlo en el descanso por Ferrán Torres, una decisión estratégica para gestionar los minutos en un torneo tan largo como el Mundial.

Con sus dos goles, Oyarzabal se une a la lista de grandes atacantes españoles que han marcado un doblete en una Copa del Mundo, junto a leyendas como Emilio Butragueño (4 goles a Dinamarca en México 1986), Fernando Morientes (doblete ante Bulgaria en Francia 1998) y David Villa (2 goles frente a Honduras en Sudáfrica 2010).

El mismo Oyarzabal que marcó goles en finales de Copa del Rey con la Real Sociedad fue hoy el faro y la referencia del equipo de Luis de la Fuente, que ya empieza a consolidarse y avanza con paso firme hacia los dieciseisavos de final.

Fuente: Infobae

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