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Primer año de la troncal 4 de la Metrovía: usuarios piden más alimentadores y reactivación de ciertas líneas de buses urbanos

La troncal 4 del Sistema Metrovía cumple un año de operaciones conectando el Suburbio con el centro de Guayaquil. La puesta en marcha de esta troncal representó la expansión del transporte masivo del Puerto Principal en más de una década.

Antes de su apertura, Guayaquil operaba únicamente con tres troncales, mientras que la cuarta permaneció paralizada durante años pese a que su construcción había comenzado tiempo atrás.

La construcción de la obra civil de la troncal 4 comenzó en marzo del 2019 y tuvo una prórroga en diciembre de 2020 ante la paralización obligatoria de los trabajos al inicio de la pandemia del COVID-19 en Ecuador.

Finalmente, los trabajos culminaron en abril de 2021, según información municipal. La obra civil fue ejecutada por el consorcio Riptech y le costó al Municipio porteño $ 16′208.333,77.

Obras de refuerzo y cambios en la calzada en áreas de paradas y demás se ejecutaron entre 2022 y 2025. La adjudicación al consorcio Metro Urbano para su operación se concretó en octubre de 2024.

Su entrada en servicio fue más de seis meses después, el 23 de junio de 2025. Tras una inauguración liderada por el alcalde Aquiles Alvarez se permitió incorporar al sistema a miles de usuarios del Suburbio oeste, una de las zonas con mayor demanda de transporte público de la ciudad.

La habilitación de esta ruta representó el fin de una obra inconclusa que se arrastró desde la administración de Cynthia Viteri. La troncal 4 no lograba despegar por retrasos y procesos de contratación fallidos.

Recorrido y servicios de la troncal 4

El corredor, que es operado por el consorcio Metro Urbano, conecta el Batallón del Suburbio con el centro de Guayaquil a través de un recorrido de 23,7 kilómetros. Fue concebido por el cabildo para beneficiar a más de 120.000 usuarios, principalmente habitantes del suroeste de la ciudad.

Durante su primer año de funcionamiento se han incorporado de manera progresiva las rutas alimentadoras previstas para integrar sectores populares al sistema de transporte masivo. En estas figuran las que conectan la terminal del Suburbio con zonas de la Trinitaria y las que llevan por la calle Portete y Perimetral.

La presencia de tricimotos se ha incrementado en el Suburbio de Guayaquil tras la salida de buses urbanos. Foto: José Beltrán

Con ello también salieron líneas de buses, situación que aún genera incomodidad y quejas por parte de los usuarios del Suburbio.

La troncal inició operaciones con una flota de buses equipados con aire acondicionado, acceso a internet y facilidades para personas con movilidad reducida, además de veintitrés paradas distribuidas a lo largo de su recorrido.

Las unidades, a diferencia de las otras troncales, no son articuladas; más bien son buses un poco más largos que los regulares y que pueden realizar los giros correspondientes en su recorrido de más de 23 kilómetros.

Reclamos persistentes de los usuarios

Sin embargo, a pesar de que esta ruta se habilitó para otorgar una conexión más rápida entre los usuarios del Suburbio y el centro, en el primer año han persistido los reclamos, como la demora en la llegada de las unidades.

Pasajeros aseguran que en paradas y estaciones deben esperar varios minutos para abordar un articulado, especialmente en horas de mayor demanda. Beatriz Argudo, quien vive desde hace 20 años en la calle 38, asegura que la salida de la línea 20 afectó su movilización hacia las calles 6 de Marzo y Cuenca, zona en la que trabaja.

“Con los buses era tan rápido ir hasta allá. Ahora mi viaje puede tomar hasta una hora cuando antes era de 30 minutos”, manifiesta.

La opinión de Argudo se suma a la de Franklin Castillo, quien menciona que entre las inconformidades recurrentes está la extensión del recorrido. “Los nuevos trayectos son más tiempo de viaje en comparación con las rutas de buses urbanos que anteriormente usábamos. No nos negamos al cambio, pero ha pasado un año y los buses hacen falta”, indica.

El impacto en la movilidad

La falta de rutas alimentadoras también concentra las críticas. Habitantes de sectores como Batallón del Suburbio, Portete y a lo largo de la calle 29 afirman que deben caminar varias cuadras para llegar a una estación o recurrir a otro medio de transporte para completar su recorrido.

Javier Saavedra señala que quienes viven por el sector de Portete deben caminar largas distancias desde la parada ubicada en la calle 13. “Nos toca caminar exponiéndonos a la inseguridad y a la oscuridad, porque las luminarias no sirven. El alimentador pasa de ida por la calle García Goyena y de regreso no”, asegura.

Los alimentadores de la troncal 4 recorren diferentes puntos del Suburbio de la ciudad. Foto: Francisco Verni Peralta

Luis Ortiz manifiesta que los cambios en las rutas incrementaron el número de transbordos necesarios para llegar a su destino. “Toca coger hasta tres buses para ir al terminal”, señala.

Según usuarios, por la falta de alimentadores que cubran en su totalidad los espacios que dejaron las líneas de buses, hay mayor presencia de tricimotos y motocicletas lineales que ofrecen transporte de pasajeros en los alrededores de las estaciones para cubrir los trayectos que no alcanzan los alimentadores.

“Nos toca exponernos a subirnos a las tricimotos, porque definitivamente no es de Dios caminar hasta diez cuadras desde la terminal, desde una parada hasta nuestras casas”, menciona Aleida Arias.

Pedidos de mejoras y el reto de la movilidad

Otra petición recurrente de los usuarios es la reactivación de algunas líneas de buses urbanos que dejaron de operar tras la implementación de la troncal 4.

Los ciudadanos solicitan que se restablezcan ciertos recorridos que conectaban de manera directa el Suburbio con el centro y otros sectores de la ciudad para reducir los tiempos de traslado y evitar múltiples transbordos. Por ejemplo, la línea 20.

“Nunca vamos a estar en contra de que la ciudad avance, pero creo yo que sí se necesitan ciertas líneas, ciertos buses, porque no se puede solo con lo que hay en la troncal 4. Cada vez hay más gente y más rincones que deben estar conectados con las vías principales”, solicita Hilda Coello, usuaria de esta ruta troncalizada.

Luego de un año de su puesta en marcha, buena parte de sus usuarios aseguran que el principal reto ya no es contar con la infraestructura, sino que el servicio responda a las necesidades diarias de movilidad.

Esto mientras persisten los pedidos de más alimentadores, la restitución de algunas rutas y una mayor frecuencia de unidades.

Este Diario permanece a la espera de la información solicitada a la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) sobre el balance del primer año de operaciones, el número de pasajeros movilizados y las acciones previstas para atender los reclamos de los usuarios. (I)

Fuente: El Universo

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