Un masivo ataque con drones lanzado por Ucrania contra la península de Kerch, en Crimea, ha causado la muerte de al menos cuatro personas y ha dejado 28 heridos, según informaron este jueves las autoridades locales rusas y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. El objetivo declarado del ataque fue la logística militar, la industria petrolera y la defensa aérea de las fuerzas rusas en la región.
El gobernador de Crimea, Sergei Aksionov, confirmó el balance provisional de víctimas, que incluye civiles. El ataque provocó cortes de electricidad, suspensión de servicios de transporte y el cierre del puente de Crimea durante nueve horas. Durante la noche, las defensas rusas derribaron cerca de 240 drones ucranianos no solo en Crimea, sino también en las regiones rusas de Astracán, Bélgorod, Briansk, Oriol, Rostov y Krasnodar.
En un mensaje difundido en redes sociales, el presidente Volodimir Zelenski calificó los ataques como una represalia dirigida específicamente contra la infraestructura rusa en Crimea, territorio que se encuentra bajo administración de Moscú desde 2014. Zelenski detalló que los ataques alcanzaron instalaciones ubicadas a ambos lados del puente de Crimea, así como logística marítima utilizada para el transporte de petróleo en la región de Krasnodar.
Además, el mandatario ucraniano afirmó que se lograron impactos contra un depósito de petróleo «en la Kerch temporalmente ocupada».
«Además, se lograron ataques exitosos contra instalaciones de logística militar, junto con cuatro estaciones de radar pertenecientes a sistemas S-400 y dos sistemas Pantsir», añadió Zelenski.
Estas precisiones subrayan la intención de Ucrania de debilitar las capacidades defensivas y logísticas rusas en la península.
Las autoridades rusas no han emitido hasta el momento un balance oficial actualizado de los daños materiales, mientras continúan las labores de evaluación en las zonas afectadas. El ataque representa una de las mayores operaciones con drones realizadas por Ucrania en lo que va del conflicto, en un contexto de creciente uso de esta tecnología para golpear objetivos estratégicos dentro del territorio controlado por Rusia.
Fuente: Infobae