La selección española disputa este domingo su segundo partido del Mundial 2026 ante Arabia Saudí. El equipo de Luis de la Fuente llega urgido de una victoria después del empate sin goles frente a Cabo Verde, encuentro en el que evidenció serias dificultades para generar ocasiones de gol y romper defensas cerradas. Un triunfo no solo traería tranquilidad al grupo, sino que allanaría el camino hacia la siguiente fase. Por su parte, los saudíes ya suman un punto tras igualar con Uruguay y buscarán repetir la hazaña ante los españoles.
La pasión futbolera en Arabia Saudí
Arabia Saudí es un país que enfrenta críticas por su historial en derechos humanos y una fuerte dependencia del petróleo. Sin embargo, su escena deportiva ha cobrado un protagonismo inusitado. David Pascual, preparador físico en una escuela de fútbol de alto rendimiento en el país, conversó con Infobae para explicar esta realidad. Llegó tras finalizar su máster, buscando oportunidades laborales que en España requerían tener dos empleos. La escuela saudí fue la única que le facilitó los trámites de visado y papeleo económico. Al poco tiempo de instalarse notó algo:
“La afición por el fútbol no es tan reciente. Lo que pasa es que las redes sociales no han llegado tanto allí y no se ve tanto desde fuera, pero cuando llegué, recuerdo ver mucho fútbol callejero”.
Aunque reconoce que la visibilidad aumentó drásticamente con la llegada de Cristiano Ronaldo, momento en que la gente se volcó con la estrella portuguesa y con otras figuras internacionales que le siguieron.

El interés no se limita a las estrellas extranjeras. Pascual señala:
“Lo que buscan es sacar la imagen del país al exterior. Buscan vivir no solo del petróleo, que se va a acabar, sino también de otro beneficio”.
Deportes como el fútbol, pádel, Fórmula 1 y tenis son las vitrinas elegidas para mejorar (o ‘limpiar’) su reputación internacional. “Tienen que hacerlo a base de dinero”, considera el preparador.
Pero el fútbol en Arabia trasciende la estrategia estatal. En las calles, en cafeterías y en pantallas públicas se vive con intensidad. “Los estadios están siempre hasta arriba”, asegura David, quien añade que se ve a la gente con camisetas de equipos por doquier. Cuando llegó y mencionaba que era europeo, la conversación giraba rápidamente al fútbol porque “tienen mucho conocimiento, sobre todo del fútbol europeo”.
Una estrategia de Estado y desarrollo
Esa afición ha impulsado la construcción de escuelas como la de David, que no solo atraen a grandes jugadores sino que forman a futuros talentos nacionales.
“Para eso tienen que pasar por un proceso, el cual implica traer gente como nosotros, especializada de Europa, para que esta etapa de formación dentro de unos años gane profesionalidad y los jugadores puedan optar a las grandes ligas de Europa”.

Hace tres décadas, las condiciones de entrenamiento en el reino “no eran óptimas ni había personal cualificado”. Pascual compara:
“Esto es un proceso que va a tardar años, pero tienen los recursos para invertir. Dentro de unos años, no para el Mundial 2030 de España, pero para el de 2034 que se celebra allí, creo que van a estar compitiendo bastante bien”.
La base del juego saudí, trabajada desde la infancia en academias como Mahd Academy, se apoya en la potencia y la velocidad.
El camino hacia el Mundial 2026
Arabia Saudí ha participado en siete Mundiales, contando el actual. Su mejor actuación fue en Estados Unidos 1994, cuando llegó a octavos de final en su debut. Desde entonces no ha repetido esa ronda, pero suma una gesta histórica: venció a Argentina en el Mundial de Qatar 2022, edición que luego ganaría la albiceleste de Messi.
“Después de ese partido dieron fiesta nacional en el país. Fue su gran victoria”, recuerda David.
De cara a la cita de 2026, el preparador es optimista:
“Yo creo que tienen muchas posibilidades de pasar de la fase de grupos. Luego dependerá de con quién se crucen”.
El nuevo formato, con dieciseisavos de final, hace más complejo superar su mejor marca, aunque su estilo invita a la sorpresa. “Es un juego muy directo. Tienen jugadores muy verticales, de mucha potencia y mucha velocidad”, explica. Y agrega:
“Un equipo que deje espacios a la espalda con la defensa adelantada es el que mejor le viene a Arabia porque puede aprovechar esos huecos”.
Uno de los principales peligros para España será Salem Al-Dawsari, de quien Pascual asegura: “a nivel técnico es el mejor”. La Roja deberá vigilarlo de cerca. El Grupo H está completamente abierto tras los cuatro empates iniciales. Una victoria en este segundo duelo puede ser determinante para asegurar el pase. Con esa mentalidad saltarán al campo España y Arabia Saudí este domingo.
Fuente: Infobae