La selección mexicana aseguró su pase a la siguiente ronda del Mundial 2026 tras vencer por la mínima diferencia a Corea del Sur, resultado que también le otorgó el primer lugar del Grupo A.
Con este panorama, el estratega Javier Aguirre cuenta con margen para realizar cambios en su alineación titular de cara al último encuentro de la fase de grupos ante Chequia, sin poner en riesgo su posición en la tabla.
Una de las incógnitas más relevantes gira en torno al arquero Guillermo “Memo” Ochoa, convocado para disputar su sexta Copa Mundial y que aún no ha visto minutos en el torneo.
Ochoa, entre la rotación y la ilusión de un adiós mundialista

Con el liderato del grupo ya asegurado, México depende de sí mismo para conservar la cima incluso en caso de una derrota, gracias a los criterios de desempate. Esto abre la posibilidad de que el cuerpo técnico implemente rotaciones en el plantel.
Guillermo Ochoa, uno de los futbolistas más emblemáticos del Tricolor a nivel internacional, ha perdido la titularidad en los últimos años: primero ante Luis Malagón y luego frente a Raúl “Tala” Rangel.
Sin embargo, fue convocado nuevamente para esta Copa del Mundo, lo que mantuvo viva la expectativa sobre una posible participación en el certamen.
Ochoa acumula 11 partidos disputados en Mundiales, con un registro de cinco victorias, dos empates y cuatro derrotas. Entre sus momentos más recordados destacan la atajada sobre la línea ante Neymar Jr. en 2014 y un penal detenido a Robert Lewandowski en 2022.
Un posible cierre histórico en el Coloso de Santa Úrsula

La última jornada de la fase de grupos podría representar una oportunidad para que Javier Aguirre le otorgue minutos a Ochoa, en un momento simbólico dentro de su trayectoria con la Selección Mexicana.
De concretarse su participación, el guardameta alcanzaría su sexto Mundial, igualando una marca histórica que solo ostentan futbolistas como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Además, el escenario añade un componente especial: el partido se disputará en el Estadio Azteca, recinto emblemático del fútbol mexicano y casa del Club América, donde Ochoa se formó como futbolista.
México no ha utilizado a dos porteros distintos en una misma Copa del Mundo desde Argentina 1978, cuando participaron Pilar Reyes y Pedro Soto. Desde entonces, el arco tricolor ha estado en manos de un solo guardameta por edición mundialista.
Con el grupo definido y el boleto asegurado, la decisión final sobre la titularidad ante Chequia queda en manos del cuerpo técnico, en lo que podría convertirse en un cierre simbólico para una de las carreras más longevas del fútbol mexicano.
Fuente: Infobae