Nos aproximamos al ecuador de 2026 y es momento de hacer balance de los largometrajes que han dejado huella durante estos primeros meses. La temporada ha estado dominada por debuts cinematográficos, muchos de ellos presentados en el Festival de Málaga, así como por las propuestas de directores consagrados que se han convertido en verdaderos eventos culturales.
Aún queda mucho por descubrir en la ‘rentrée’ otoñal, con estrenos que ya debutaron en el Festival de Cannes, como El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, o La bola negra, de Los Javis, ganadora del premio a la mejor dirección en ese certamen.
Por ahora, nos centramos en estas diez propuestas, aunque muchas otras han contribuido a dibujar un panorama cinematográfico rico y variado. Ejemplos de ello son Viva, de Aina Clotet, que llega a las salas esta misma semana, o la próxima 9 lunas, una grata sorpresa que aborda el embarazo de un hombre ‘trans’.
‘Amarga Navidad’
Pedro Almodóvar ha entregado una obra que gira en torno a la creación y los límites de la autoría, mediante un perverso engranaje ‘metacinematográfico’ de múltiples capas donde la realidad y la ficción se entremezclan. Se trata de un ejercicio de estilo de gran complejidad, en el que el relato se repliega sobre sí mismo para formar un juego de espejos sobre la pérdida, el duelo y el cine como herramienta para asimilar el drama de los seres queridos.
‘Tres adioses’

Una de las cintas más sensibles de Isabel Coixet, quien regresa a la temática de la muerte, como en Mi vida sin mí, pero desde una mirada diferente vinculada a la esperanza y la empatía en un mundo en crisis. Es una adaptación de las memorias póstumas de la activista Michaela Murgia, fallecida de cáncer, y plantea un viaje de redescubrimiento de la identidad a partir de la enfermedad.
‘Historias del buen valle’

El esperado retorno de José Luis Guerín al cine observacional, con el que crea un homenaje al barrio periférico de Vallbona desde la óptica de la diversidad cultural de sus residentes. Una película que realza la dignidad de las comunidades marginadas y ofrece un recorrido histórico por una zona atrapada entre el olvido y la gentrificación.
‘Aída y vuelta’

Paco León se anima a recuperar la serie Aída en formato cinematográfico, dándole un giro inesperado, como es habitual en él. La icónica ficción se ha integrado en la cultura popular del país y el director e intérprete, conocedor del impacto del fenómeno, ha querido rendir homenaje mediante un dispositivo ‘metadiscursivo’ tan inteligente como ingenioso, que reflexiona sobre temas contemporáneos a través del humor más afilado.
‘Altas capacidades’

Una de las mayores sorpresas del año: una sátira sobre las clases sociales que critica la hipocresía actual a partir de la educación que buscamos para nuestros hijos. Una comedia punzante que no deja títere con cabeza al describir tanto a los privilegiados como a la clase trabajadora ansiosa de ascenso social, que intenta mostrar su mejor cara mediante la cultura de las apariencias.
‘Yo no moriré de amor’

La gran vencedora del Festival de Málaga. Una ópera prima muy sólida que nace de la experiencia personal de la autora con su madre, quien falleció por un Alzheimer prematuro que le fue arrebatando todos los recuerdos. Una película centrada en los cuidados, el sentimiento de orfandad, la falta de recursos para gestionar la identidad en situaciones de extrema vulnerabilidad y la necesidad de exorcizar fantasmas propios al visibilizar no solo los problemas de demencia ‘neurogenerativa’, sino cómo esa situación afecta al entorno cercano.
‘La luz’

Fernando Franco vuelve a adentrarse en temas incómodos, como ha hecho desde su ópera prima La herida. En esta ocasión, examina los casos de pederastia en la Iglesia católica y el proceso de ocultación de estos delitos, a través de la figura de un sacerdote que decide dar un paso al frente y expiar sus pecados en público. Una película pulcra y rigurosa sobre un tema que merecía un espacio en nuestra cinematografía.
‘Iván & Hadoum’
La ópera prima de Ian de la Rosa es una especie de Romeo y Julieta ambientada en los invernaderos de Almería, donde un chico trans y una chica marroquí se enamoran pese a los prejuicios impuestos por la sociedad que los rodea. Una película que trasciende la realidad trans para construir una historia de amor e incomprensión en los tiempos actuales.
‘Zeta’

El director Dani de la Torre eleva al máximo el nivel de las ficciones internacionales con esta intriga de espionaje, heredera de los thrillers de James Bond, Jason Bourne y compañía, pero con un agente secreto interpretado por Mario Casas. Una trama a lo grande, espectacular y trepidante que sitúa la acción española en cotas nunca antes vistas.
‘Corredora’

Otra ópera prima, en este caso de Laura García Alonso, que emplea el mundo de la alta competición deportiva para abordar los problemas de salud mental derivados de un estrés juvenil excesivo. Una historia que se aleja de las narrativas convencionales mediante una atmósfera asfixiante y una reflexión sobre las ansiedades del mundo actual, que terminan por anularnos por completo.
Fuente: Infobae