El nuevo padre ecuatoriano redefine el trabajo: equilibrio, tiempo y vida personal ganan relevancia en las decisiones laborales

En Ecuador, la relación entre paternidad y trabajo está cambiando. Si bien durante décadas el éxito estuvo asociado principalmente a la estabilidad económica y al crecimiento profesional, hoy comienzan a evidenciarse nuevas prioridades vinculadas al equilibrio entre la vida laboral, familiar y personal.

Así lo muestra el estudio “Padres y Trabajo” de SGF Global, realizado con padres de distintas generaciones en el país, que analiza cómo evolucionan sus expectativas laborales según la etapa de vida y las responsabilidades familiares.

Uno de los hallazgos más relevantes es transversal: el 100% de los padres encuestados considera la flexibilidad laboral importante o muy importante, independientemente de la edad.

Más que un dato aislado, esto refleja una tendencia clara: la flexibilidad empieza a consolidarse como un factor determinante en la relación de los padres con el trabajo.

Padres jóvenes: crecimiento profesional con mayor valoración del tiempo personal

Entre los padres menores de 30 años, el 80% prioriza la estabilidad laboral. Sin embargo, el estudio muestra que esta estabilidad ya no actúa de forma aislada, sino que convive con otros factores igualmente relevantes, como el crecimiento profesional, el salario competitivo y la flexibilidad de horarios.

Un dato especialmente significativo es que el 80% de este grupo afirma que, si tuviera más tiempo libre, lo dedicaría a su familia, mientras que un 20% lo invertiría en su desarrollo profesional.

Este comportamiento sugiere una evolución en la forma de entender el éxito, donde el desarrollo profesional comienza a equilibrarse con la vida personal y familiar.

Entre los 30 y 39 años: mayor presión para lograr equilibrio

El estudio identifica a los padres entre 30 y 39 años como uno de los grupos con mayores desafíos para equilibrar trabajo y familia.

En este segmento:

  • El 80% de los padres con dos hijos prioriza el balance vida-trabajo sobre la estabilidad
  • El 87% considera la flexibilidad laboral como “muy importante”
  • El 87% reporta niveles de estrés moderado al combinar trabajo y crianza

Además, un porcentaje significativo reconoce que el trabajo interfiere, en distintos niveles, con el tiempo familiar.

En conjunto, estos datos reflejan una realidad concreta: la necesidad de equilibrar las responsabilidades laborales y familiares se vuelve más crítica en esta etapa de vida.

En este contexto, factores como el teletrabajo, los horarios flexibles y el ambiente laboral adquieren mayor relevancia en la experiencia del colaborador.

A partir de los 40 años: estabilidad con mayor consciencia del tiempo

Entre los padres de 40 a 49 años, el 87% prioriza la estabilidad laboral. No obstante, el estudio también evidencia una creciente valoración del tiempo personal.

El 63% señala que dedicaría más tiempo a su familia si redujera su carga laboral, lo que indica que el equilibrio entre vida personal y trabajo continúa siendo una variable relevante incluso en etapas profesionales más consolidadas.

Mayores de 50 años: mayor facilidad para equilibrar roles

En los padres mayores de 50 años, los resultados muestran una dinámica distinta:

– El 100% prioriza el balance vida-trabajo

– El 100% considera más fácil equilibrar sus responsabilidades familiares y laborales

– Los niveles de estrés se ubican entre moderados y bajos

Estos datos sugieren que, en esta etapa, existe una mayor capacidad de gestión del equilibrio entre lo personal y lo profesional.

Un punto en común: el tiempo familiar como prioridad

Más allá de las diferencias generacionales, el estudio identifica un patrón consistente: la mayoría de los padres encuestados destinaría más tiempo a su familia si contara con mayor disponibilidad.

Este hallazgo refleja una tendencia clara en la evolución de las prioridades laborales, donde el tiempo y la calidad de vida comienzan a ganar un peso comparable al de factores tradicionales como el salario o la estabilidad.

El estudio muestra una evolución en las expectativas del talento. Hoy, el desarrollo profesional sigue siendo importante, pero cada vez más se busca que sea compatible con el bienestar personal y familiar”, señala Amparo Upegui de SGF Global Ecuador.

Un reto para las organizaciones

Los resultados del estudio plantean un desafío relevante para las empresas.

A medida que evolucionan las expectativas de los trabajadores, especialmente en segmentos profesionales y formales, factores como la flexibilidad, los modelos híbridos, el bienestar y la cultura organizacional adquieren mayor peso en la toma de decisiones laborales.

En este contexto, las organizaciones que logren entender y adaptarse a estas nuevas dinámicas estarán mejor posicionadas para atraer, comprometer y retener talento.

Más que un cambio inmediato y uniforme en todo el mercado, los datos reflejan una tendencia progresiva que está redefiniendo la relación entre las personas y el trabajo.

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