El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha lanzado una severa advertencia sobre el inminente ataque contra la ciudad de El Obeid, en el centro de Sudán. Según el organismo internacional, la concentración de tropas de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y sus aliados en los alrededores podría desencadenar un «impacto catastrófico» sobre la población civil.
Turk señaló que en los últimos días se ha registrado un incremento de ataques con drones y fuego de artillería en la zona. «Con una ofensiva inminente se corre el riesgo de que se perpetren nuevos crímenes y de agravar el impacto sobre la población civil, ya de por sí asediada», declaró el funcionario.
El Obeid, capital de la provincia de Kordofán Norte, lleva más de 18 meses bajo condiciones similares a un asedio. Turk recordó que esta situación ya se ha visto antes en la región. «Sabemos adónde condujo entonces y no podemos permitir ahora que se repitan las atrocidades evitables que documentamos el año pasado en El Fasher y en el campo de desplazados de Zamzam«, afirmó en un comunicado.
El jefe de Derechos Humanos de la ONU pidió que esta advertencia sirva como señal de alarma mundial. «Los Estados con influencia tienen el deber de ejercerla ahora para detener esta locura de raíz», subrayó.
Según la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, durante las ofensivas previas de las RSF contra El Fasher y Zamzam se documentaron graves violaciones del Derecho Internacional. Por ello, «el riesgo de ejecuciones sumarias, secuestros, detenciones arbitrarias y otros actos de violencia contra la población civil es elevado y debe prevenirse», advirtió.
Turk también destacó el uso creciente de drones para ataques aéreos, con un impacto devastador en civiles e infraestructuras. En las últimas dos semanas, se han registrado docenas de ataques con drones en El Obeid, dirigidos contra gasolineras y camiones, lo que ha provocado víctimas civiles y afectado el acceso a servicios básicos.
El representante de la ONU exigió a las partes en conflicto «garantizar la libre circulación de los civiles que se han visto obligados en repetidas ocasiones a huir de la violencia». «El pueblo de Sudán necesita paz: deben adoptarse medidas urgentes para proteger a la población civil y evitar nuevas atrocidades, incluida la violencia sexual, así como nuevos desplazamientos y más sufrimiento», concluyó.
El conflicto en Sudán estalló en abril de 2023 por discrepancias en la integración de las RSF en las Fuerzas Armadas, lo que descarriló la transición democrática iniciada tras la caída de Omar al Bashir en 2019 y el posterior derrocamiento del primer ministro Abdala Hamdok.
Fuente: Infobae