Tras el triunfo de la Selección Argentina en su debut del Mundial 2026, la emoción se desbordó entre los jugadores, sus familias y allegados. Una de las figuras que sigue de cerca el desempeño del equipo albiceleste es Carolina Baldini, quien viajó acompañada por su familia para alentar a su hijo menor, Giuliano Simeone, integrante del plantel dirigido por Lionel Scaloni. En medio de la euforia, la modelo sorprendió al dedicarle unas sentidas palabras a su expareja, el Cholo Simeone, abriendo paso a un momento de reflexión y afecto en plena celebración mundialista.
La emoción de Carolina fue protagonista durante una comunicación telefónica en A la Barbarossa (Telefe), donde se sinceró con Georgina Barbarossa y el panel sobre el significado de este momento familiar.
“Esto de ser abuela es como volver a mis 20 años”, dijo entre risas, aludiendo a la energía de sus nietos y la intensidad de los días compartidos en familia. “Es impresionante. No doy más, estoy muerta”, confesó, y agregó que Faustino, su nieto por parte de su hijo Gianluca y Eva Bargiela, se sumó a la comitiva y le demanda toda su atención. “Es un chico divino, pero una energía tremenda”, relató, mientras recordaba su experiencia criando tres varones y el vértigo que eso implicó en su juventud. “Volví a mis 20 con todos los nenes, pero súper contenta que está acá”, resumió con calidez.
La entrevista giró hacia el costado más sentimental: ver a Giuliano como parte del equipo nacional.
“Se vive con mucha más emoción, de ver a tu hijo cumplir su sueño de estar en un mundial, en la selección”, admitió Carolina, dando cuenta del orgullo y la nostalgia que la atraviesan en este momento. “Se me pasa como una película de toda su vida, desde que era chiquitito, que lo acompañaba y lo veía con sus rodillitas por ahí, así ensangrentadas, porque había corrido y se había tropezado, o llorando, o venía contento porque había ganado, porque había jugado superbién. Y todas esas emociones desde tan chiquitito a verlo ahora tan serio, tan enfocado, ordenado y con la camiseta de la selección… No sé, a mí se me pone la piel de gallina”, compartió, visiblemente conmovida.
Consultada sobre los rituales y cábalas, Carolina fue directa en el programa.
“No tengo cábalas, pero sí rezo y hago oraciones, decretos y trato de protegerlo siempre. Pero no, no tengo cábalas”, aclaró, dejando en claro que la fe y la energía positiva son sus verdaderos amuletos durante la Copa del Mundo.
En la charla también hubo espacio para hablar de la unión familiar, un valor que tanto ella como su expareja, el Cholo, procuraron cultivar en sus hijos.
“Como papás, Diego y yo hicimos las cosas muy bien, porque ver el amor que se tienen ellos… Se llaman todos los días, están al tanto de cada problema, de cada cosita linda”, reconoció Carolina, y destacó que la armonía se extiende a las mujeres de la familia: “Ellos son tan unidos que hasta las chicas son unidas”. La exmodelo valoró que, en un contexto donde las diferencias pueden aparecer fácilmente, la familia Simeone logró mantenerse como un verdadero clan. “Eso es difícil, porque que las chicas también sean unidas… Yo creo que eso, como mujeres, no da lugar a decir nada de la otra y son unidas entre ellas, así que la verdad…”, comentó, celebrando esa complicidad.

En paralelo, en sus redes, Carolina había plasmado el momento con palabras que resumen el sentir de tantas madres en una situación similar:
“Hay emociones que no entran en palabras. Ver a un hijo cumplir sus sueños, después de tantos años de esfuerzo, sacrificios, entrenamientos y momentos compartidos, toca un lugar muy profundo del corazón”.
Y remató:
“Porque ver a un hijo defender la camiseta argentina y vivirlo en familia es uno de esos regalos que la vida te da”.
La emoción fue compartida también por el joven deportista, quien no dudó en responder con un simple y sentido:
“Te quiero”.
El debut de la Selección Argentina en el Mundial 2026 dejó algo más que un resultado en la cancha. Para Carolina Baldini y su familia, la jornada fue la coronación de años de acompañamiento, sacrificio y amor que ahora se ven reflejados en la figura de Giuliano, enfundado en la camiseta nacional, cumpliendo el sueño de toda una vida y regalando a su entorno un recuerdo imborrable. La historia de los Simeone, atravesada por la pasión y el trabajo en equipo, encontró un nuevo capítulo en Kansas, bajo los flashes, las banderas y la emoción de un Mundial que ya es inolvidable para todos ellos.
Fuente: Infobae