Por tercera ocasión, la selección Colombia comenzó una Copa del Mundo con un triunfo. Sucedió en 1990 ante Emiratos Árabes Unidos, en Brasil 2014 frente a Grecia, y ahora en este certamen. El marcador final fue de 3-1 contra Uzbekistán en el Estadio Ciudad de México. Un acierto clave fue la alineación inicial del entrenador Néstor Lorenzo, quien optó por Gustavo Puerta en lugar de Richard Ríos.
La decisión de Lorenzo resultó acertada: Puerta brindó solidez en el mediocampo, formó una buena dupla con Jefferson Lerma, neutralizó el juego rival y permitió la presión alta, una característica que se echaba de menos en el combinado colombiano. Puerta fue fundamental. Otro punto alto fue Jhon Arias, quien se adueñó del mediocampo, moviéndose por la derecha y por dentro, asociándose con Puerta y con Luis Díaz por la izquierda, dando mayor movilidad al ataque.

El equipo supo esperar, tuvo paciencia y desgastó al rival, moviendo el balón de lado a lado con calma hasta quebrar las líneas defensivas uzbekas, que presentaron un bloque bajo con cinco defensas y cuatro volantes. La movilidad de Arias, Díaz, más el aporte de Puerta y Lerma, facilitaron la presión alta que llevó al gol.
Jhon Arias, habitual suplente en las eliminatorias, demostró con su nivel en Palmeiras que merece un lugar en el once titular, no solo por confianza sino por su calidad. Mientras tanto, James Rodríguez no tuvo su mejor actuación, pero se espera que adquiera ritmo tras su poca actividad en Minnesota.

Los goles llegaron de la mano de Daniel Muñoz, Luis Díaz y Jaminton Campaz, tres debutantes mundialistas que marcaron los primeros tantos de Colombia en esta edición. Díaz destacó por su temporada en el Bayern de Múnich, Muñoz es considerado uno de los mejores laterales del mundo en el Crystal Palace, y Campaz anotó de cabeza pese a su baja estatura.
El inicio con victoria, buen juego y variantes tácticas es alentador. Sin embargo, el costado izquierdo fue un punto débil: Johan Mojica recibió una amarilla temprana y fue superado por la espalda. El técnico rival, Fabio Cannavaro, explotó esa debilidad.

Mojica se vio lento y sin control, un aspecto a corregir de cara al próximo partido ante República Democrática del Congo, un equipo físicamente potente que empató con Portugal. Camilo Vargas, por su parte, tuvo responsabilidad en el gol rival, aunque luego realizó atajadas importantes. Se espera que Lorenzo mantenga la confianza en él.
Colombia arrancó con pie derecho, con una propuesta clara: tenencia, rapidez, presión alta y juego por las bandas. Será vital que Luis Díaz se conecte desde el inicio para generar más ataque. Quizás Jhon Córdoba, sin minutos en este partido, sea la novedad ante los africanos por su fortaleza física.

La hinchada colombiana volvió a ser protagonista, con cánticos como “otra vez, otra vez somos locales otra vez”, replicando lo vivido en Brasil, Rusia 2018 y ahora en 2026. Tras la ausencia en Catar 2022, la marea amarilla tomó el Estadio Ciudad de México. Luis Díaz anotó en el mismo arco que Pelé.
Ahora, el objetivo es lograr otra victoria que asegure la clasificación. La emoción del equipo, con lágrimas en el himno de jugadores como Álvaro Montero y Luis Javier Suárez, conecta al plantel con la afición, que volvió a creer tras ocho años sin ver a Colombia en un Mundial. En su séptima participación, la tricolor empieza con fuerza, como una de las favoritas, y espera su próximo compromiso.
Fuente: Infobae