El 28 de noviembre de 2022, en el Estadio Ciudad de la Educación de Doha, Qatar, el mundo del fútbol fue testigo del nacimiento de una estrella. Durante el segundo tiempo del partido entre Corea del Sur y Ghana, un delantero alto y esbelto, de casi 1,90 metros, se calzó la camiseta número 9 y se convirtió en el héroe inesperado. Cho Gue-sung conectó dos potentes cabezazos en apenas tres minutos, igualando de manera transitoria un marcador adverso para su selección.
Aquella noche, el atacante surcoreano logró una hazaña histórica: se convirtió en el primer futbolista de su país en anotar dos goles de cabeza en un mismo partido de Copa del Mundo. Aunque su esfuerzo no fue suficiente para evitar la derrota por la mínima diferencia ante Ghana, su actuación lo catapultó a la escena internacional y disparó su popularidad. No solo en las canchas, sino también en las portadas de revistas. Al finalizar el torneo, Vogue Korea lo eligió como figura central, y semanas después fue la tapa de Elle Men.

Cuatro años después, el delantero volvió a ser el centro de atención mundial durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. Esta vez, el motivo fue una imagen que se volvió viral: apareció descendiendo del autobús del equipo con un mate en la mano, antes del debut de Corea del Sur ante República Checa en Guadalajara. La escena, replicada masivamente en redes sociales y medios de comunicación, añadió un nuevo capítulo a la singularidad de su perfil.

Nacido el 25 de enero de 1998 en Ansan, provincia de Gyeonggi, Cho Gue-sung es el menor de tres hermanos. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Iho, la secundaria en Wongok y la educación técnica superior en Anyang, antes de ingresar a la Universidad de Gwangju para estudiar Ciencias del Deporte, carrera que abandonó al iniciar su formación profesional en el fútbol.

Precisamente en la Universidad de Gwangju dio sus primeros pasos en el balompié, desempeñándose inicialmente como mediocampista defensivo. Con el tiempo, descubrió que su verdadera fortaleza estaba en la zona ofensiva. En 2019, fichó por el FC Anyang de la K League 2, club donde ya había militado en categorías juveniles entre 2014 y 2015. Sus sobresalientes rendimientos lo ubicaron entre los máximos goleadores de la segunda división y le permitieron dar el salto al Jeonbuk Hyundai Motors de la máxima categoría para la temporada 2020.

En 2021, fue reclutado por el ejército y cedido al equipo militar Gimcheon Sangmu FC. Cho Gue-sung ya había vestido la camiseta de la selección nacional, e incluso conquistó un título Sub-23, antes de llegar a la selección absoluta: debutó con el equipo mayor el 7 de septiembre de 2021, en la victoria por 1-0 sobre Líbano, durante la tercera ronda de las clasificatorias mundialistas.
Tras regresar al Jeonbuk, lideró la tabla de goleadores de la K League 1 en 2022 y celebró la obtención de la Copa de Corea del Sur ese mismo año. Ante su gran momento, el entrenador portugués Paulo Bento, entonces director técnico de la selección surcoreana, lo incluyó en la lista de convocados para Qatar 2022, donde sus dos goles ante Ghana lo catapultaron a la fama: pasó de 20 mil a casi 2 millones de seguidores en Instagram durante el torneo. Un fenómeno similar al que experimentaron el neozelandés Tim Payne y el caboverdiano Vozinha.

La notoriedad de Cho Gue-sung trascendió el ámbito deportivo, consolidándose en la industria de la moda. Su figura fue portada de prestigiosas revistas y editoriales internacionales. Esta faceta la exhibe en sus redes sociales, donde alterna imágenes de sus campañas con marcas de lujo como Louis Vuitton, prendas urbanas y producciones de moda que exploran diversos estilos: desde el total denim y el tweed reinterpretado, hasta el puffer blanco de gran volumen y accesorios que reflejan tanto tendencias internacionales como referencias a sus raíces coreanas.

En paralelo a su carrera como modelo, “Gyuni” —apodo con el que lo bautizó Bento— emigró al fútbol europeo. En marzo de 2023, se oficializó su traspaso al FC Midtjylland de Dinamarca. Allí coincidió con el uruguayo Emiliano Martínez, una cercanía que podría explicar su afinidad con el mate. Es la teoría más sólida sobre su vínculo con la tradicional infusión rioplatense.

Lo cierto es que, en un escenario donde los pequeños detalles adquieren relevancia global, Cho Gue-sung volvió a estar en el centro de la atención mediática. Aunque no sumó minutos en la victoria de Corea del Sur en el estreno mundialista, su arribo al estadio con un mate en la mano causó furor en las redes. La escena se repitió días después, cuando se le vio con un termo bajo el brazo al acercarse a los fanáticos para firmar autógrafos.
Fuente: Infobae