El reconocido actor Jeremy Allen White, famoso por su papel en la serie The Bear, ha manifestado su respaldo a la decisión del gobierno del Reino Unido de prohibir el uso de redes sociales a menores de 16 años. El intérprete calificó la iniciativa como “genial” y no dudó en expresar su preocupación por el vertiginoso avance de la tecnología, al que describió como “un poco aterrador”.
Durante el estreno de la temporada final de The Bear, celebrado en el exclusivo recinto Nine Orchard, en el bajo Manhattan, White declaró: “Es asombroso lo adictivo que es todo esto. Creo que necesitamos una corrección”. Sus comentarios, recogidos por la revista Variety, se produjeron apenas horas después de que el primer ministro británico, Keir Starmer, hiciera oficial la medida que sacudirá a gigantes tecnológicos como TikTok, Instagram, YouTube, Snapchat, Facebook y X. La normativa entraría en vigor en la primavera de 2027.
La Agencia de Prensa Asociada (AP) detalló que el anuncio fue precedido por una consulta pública que reunió más de 116.000 respuestas. De estas, nueve de cada diez padres expresaron su apoyo a la restricción, reflejando una preocupación social generalizada por el impacto digital en la infancia.
White, padre de dos hijos de siete y cinco años, compartió con Variety que ninguno de ellos posee teléfono o tableta propia, aunque en ocasiones utilizan los dispositivos de sus padres. “Espero que haya algún tipo de regreso a una vida más análoga. Todo esto avanza muy rápido y es un poco aterrador”, señaló el actor, quien ya en otoño pasado había manifestado su deseo de mantener a sus hijos alejados de las redes sociales el mayor tiempo posible.
La coyuntura de sus declaraciones no fue fortuita. El estreno de The Bear coincidió con el lanzamiento del primer tráiler de The Social Reckoning, la próxima película de Aaron Sorkin. En ella, White interpreta a un personaje envuelto en las acusaciones de que Meta ignoró advertencias internas sobre el impacto de Facebook en la salud mental de los jóvenes. Esta coincidencia convirtió la noche en un escenario donde la ficción y la política se entrecruzaron de manera inusual.

La decisión de Starmer ha sido presentada como la más ambiciosa del mundo en materia de protección digital infantil. El gobierno británico indicó, según AP, que el Reino Unido irá “más allá de Australia”, el primer país en implementar una prohibición similar. La regulación prevé multas millonarias para las compañías tecnológicas que no apliquen controles de verificación de edad efectivos. También contempla restricciones adicionales por defecto para usuarios de 16 y 17 años en funciones como el livestreaming y la comunicación con desconocidos. Se estudian, además, toques de queda nocturnos y pausas forzadas en el desplazamiento infinito para menores de 18 años, con más detalles esperados para julio.
Meta y YouTube expresaron reservas ante la medida, al señalar que una prohibición amplia podría empujar a los menores hacia plataformas con menos supervisión. Un portavoz de YouTube advirtió que las restricciones generales “expulsan a los menores de experiencias supervisadas y beneficiosas”, mientras que Meta alertó sobre el riesgo de migración hacia entornos sin controles parentales.

Desde el ámbito académico y la sociedad civil, la activista Ellen Roome, cuyo hijo falleció tras un desafío viral, reclamó mayor rigor legal: “Debemos ser muy estrictos con las tecnológicas. Si quisieran cambiar las cosas, ya lo habrían hecho”, declaró al medio AP.
La preocupación por el uso de pantallas no se limita a los menores. La compañera de reparto de White en The Bear, Ayo Edebiri, reconoció tener “malos hábitos” con su teléfono y dijo soñar con volver a un teléfono plegable. “Mi sueño para la sociedad son los horarios de oficina reales. Después de las ocho no me pueden contactar”, afirmó a Variety. La actriz describió su ideal como el modo de vida de Steve Martin o Bill Murray: sin correo electrónico permanente y con el buzón de voz como única vía de contacto.
Una encuesta reciente del Pew Research Center reveló que más del 64% de los padres en Estados Unidos permite a niños menores de 12 años usar teléfonos inteligentes o tabletas, a pesar de que casi la mitad considera que los dispositivos hacen más daño que bien. Ocho de cada diez encuestados estiman que los riesgos de las redes sociales superan sus beneficios, según el mismo estudio citado por Variety.
El gobierno de Keir Starmer espera llevar la legislación al Parlamento antes de Navidad. El regulador Ofcom fue designado para realizar un estudio urgente sobre los métodos más eficaces de verificación de edad, que podrían incluir reconocimiento facial o validación de identidad. Estados Unidos, según AP, expresó inquietud por el alcance de la regulación y su posible impacto en la libertad de expresión y en las empresas tecnológicas estadounidenses.
Fuente: Infobae