La Copa del Mundo siempre trae consigo historias de futbolistas que aprovechan el escenario global para darse a conocer. Este año, uno de esos nombres es el de Martin Baturina, quien con apenas 23 años ya se está convirtiendo en una de las figuras del torneo. El extremo croata acaba de anotar un espectacular gol desde fuera del área para lograr el empate de su selección frente a Inglaterra, un partido que quedará en la memoria de los aficionados.
Baturina, que disputa su primera cita mundialista, no es un desconocido para quienes siguen de cerca el fútbol italiano. En el Como, equipo revelación de la Serie A, ya había demostrado su talento bajo la dirección de Cesc Fàbregas. Precisamente, el técnico español ha sido clave en su desarrollo, convirtiéndolo en uno de sus pupilos predilectos.
En la presente temporada, el croata acumula 34 partidos con el conjunto lombardo, con un registro de 8 goles y 4 asistencias, sumando un total de 12 contribuciones ofensivas. No obstante, su valor va más allá de las estadísticas. Se ha consolidado como un jugador desequilibrante gracias a su capacidad para romper líneas con el balón controlado, su aguda visión de juego en los últimos metros y su facilidad para aparecer en los espacios libres.
Un camino forjado en Zagreb
Antes de dar el salto a Italia, Baturina ya había dejado claras sus condiciones en el Dinamo de Zagreb. Allí militó durante cuatro campañas, acumulando 163 partidos oficiales en los que anotó 22 goles y repartió 33 asistencias. Estas cifras lo convirtieron en un pilar ofensivo del club croata.
Su evolución fue progresiva, aunque su mejor rendimiento lo alcanzó en la temporada 2024/25, la última antes de su partida. En ese curso, disputó 45 encuentros, con 6 goles y 13 asistencias, confirmándose como un futbolista determinante tanto en la creación de juego como en la llegada desde segunda línea.
El efecto Fàbregas en el Como
El impacto de Cesc Fàbregas en el banquillo del Como ha sido sencillamente extraordinario. En apenas dos temporadas, el estratega catalán transformó a un equipo que estaba en la Serie B en un proyecto sólido y competitivo, capaz de pelear de igual a igual con los grandes de Italia. La culminación de este proceso fue un histórico cuarto puesto en la Serie A, que le otorga al club un boleto directo a la Champions League.

El inicio del camino no fue sencillo. En la campaña 2023/24, el Como todavía militaba en la segunda división, con el objetivo principal de consolidarse en la categoría. Sin embargo, la llegada de Fàbregas revolucionó la dinámica del club, implantando una filosofía de juego ambiciosa, basada en la posesión, la presión alta y el atrevimiento con el balón.
El cambio fue inmediato. El equipo no solo logró el ascenso, sino que lo hizo con una identidad muy clara, manteniendo el mismo modelo competitivo al regresar a la máxima categoría. Ya en Serie A, el Como no se conformó con la permanencia y sorprendió a todo el fútbol italiano con un rendimiento consistente, mostrándose fuerte como local y competitivo ante los gigantes del torneo.
El cuarto puesto final no es solo un hito deportivo para el club, sino también la confirmación del crecimiento de Fàbregas como entrenador. Su habilidad para gestionar el talento joven, potenciar a sus jugadores y mantener una idea de juego reconocible ha convertido al Como en una de las grandes revelaciones del fútbol europeo en los últimos años.
Fuente: Infobae