El debut mundialista de Portugal dejó un sabor agridulce. La escuadra lusa, considerada una de las potencias del torneo, se topó con una República Democrática del Congo que no solo resistió, sino que hizo historia. Los africanos marcaron su primer gol en una Copa del Mundo y celebraron con un baile que ya da la vuelta al planeta.
El arranque del encuentro fue casi perfecto para los europeos. Apenas en el minuto 6, Joao Neves apareció con un potente cabezazo dentro del área para adelantar a Portugal. La jugada sorprendió, pues el volante no es precisamente el más alto del equipo, pero su timing fue impecable.
Sin embargo, el guion cambió de forma dramática. A partir del cuarto de hora, los congoleños comenzaron a jugar de igual a igual, demostrando que podían competir sin complejos ante un rival de élite. La recompensa llegó en el último minuto de la primera mitad: un remate de Yoane Wissa, delantero del Newcastle United, que se convirtió en el primer tanto africano en la historia del torneo. Acto seguido, los jugadores desataron una celebración coreografiada que muchos comparan con el mítico baile de Sudáfrica en 2010.
En la segunda parte, el partido mantuvo un ritmo similar al cierre del primer tiempo. Portugal monopolizó la posesión y el control territorial, pero sin generar ocasiones claras de peligro. Una de las jugadas más polémicas fue una brillante acción individual de João Cancelo, que terminó en gol pero fue anulada por fuera de juego. El tanto invalidado reflejó la creciente frustración lusa.
Cambios sin efecto en el marcador
El seleccionador Roberto Martínez movió sus fichas desesperado por romper el empate. Ingresó Francisco Conceição en busca de desborde, y luego probó con Semedo, Gonzalo Ramos y Rafael Leao. Sin embargo, ninguna de las variantes logró revolucionar el encuentro ni poner en aprietos al arquero rival.
Con el paso de los minutos, la confianza de RD Congo creció mientras la ansiedad se apoderaba de los portugueses. El guardameta Lionel Mpasi apenas tuvo trabajo de verdadero riesgo, ya que la mayoría de los ataques lusos se diluían antes de llegar al arco. El equipo africano se mantuvo sólido y ordenado, resistiendo sin apuros los intentos de ataque.
El pitido final desató la locura en el bando congoleño. El 1-1 significó el primer punto de su historia en una Copa del Mundo, acompañado de su primer gol. Para Portugal, el resultado supo a derrota: una oportunidad perdida de arrancar con triunfo y la obligación de mejorar su juego de cara a los próximos compromisos.
Lluvia de críticas en Portugal
La afición portuguesa no ocultó su malestar. Las críticas apuntaron tanto a Cristiano Ronaldo como al técnico Roberto Martínez. Los seguidores señalaron la falta de un planteamiento táctico claro y la carencia de soluciones efectivas en ataque. El empate dejó más dudas que certezas en el equipo europeo.
Fuente: Infobae