En la actualidad, Nintendo atraviesa una fase interesante con sus marcas más emblemáticas. No se trata únicamente del lanzamiento de una nueva consola, sino de un esfuerzo por posicionar a sus personajes en la cultura popular de una manera más amplia. Mario, Donkey Kong y Zelda siguen los pasos de Pokémon, buscando conquistar audiencias fuera del mundo de los videojuegos.
Este año, la gran apuesta es que Yoshi también dé ese salto. Primero, como personaje principal en Super Mario Galaxy: La Película, y luego con un videojuego exclusivo para el primer año de Nintendo Switch 2. Así nace Yoshi and the Mysterious Book.

Yoshi and the Mysterious Book es un título de plataformas en 2D, pero con un enfoque poco convencional. La historia comienza cuando el Profesor Leo, un libro parlante, llega a la isla de los Yoshi y despierta la curiosidad de estos por explorar sus páginas y conocer a las criaturas que allí habitan. Nuestra misión es ayudarlo, recorriendo el libro desde su interior.
Mientras tanto, Bowser Jr. y Kamek también buscan una criatura especial que les ayude en sus planes de dominación mundial. Que Bowser Jr. sea el villano principal indica que el juego está pensado como puerta de entrada para quienes conocerán a los personajes primero en el cine.

Lo que hace a este título singular dentro de las plataformas es que no se trata de avanzar por grandes niveles lineales. En su lugar, hay zonas libres por descubrir: cada nivel nos invita no solo a conocer a un personaje, sino a interactuar con él de múltiples maneras, explorando sus reacciones y las del entorno. Esto brinda una libertad total para jugar al ritmo que cada uno prefiera.
A medida que se descubren las particularidades de cada criatura, se desbloquean logros que quedan grabados en las páginas del libro. Cada logro otorga estrellas que permiten acceder a nuevos hábitats o criaturas, creando un ciclo continuo de contenido. Completar todos los logros y obtener todas las estrellas representa decenas de horas de juego. Hay más de ocho mundos por explorar y varios modos post-game, lo que garantiza una alta rejugabilidad.

Lo más sorprendente es el uso de las físicas y la libertad que ofrecen. Cada logro puede cumplirse en el nivel de la criatura correspondiente o en otros donde esa criatura aparezca, ya que lo importante es realizar la acción. No hay una única forma de superar los desafíos, sino una sensación constante de poder resolver las cosas a nuestro criterio, algo que Super Mario Bros. Wonder insinuó pero no llegó a este nivel de pulido.
Tomando como referencia el juego de Mario, su capacidad de transformar el nivel en segundos lo hacía atractivo. Yoshi and the Mysterious Book, sin tanta espectacularidad, demuestra que el piso técnico de la Nintendo Switch 2 es mucho más alto, siendo una gran demostración técnica de cara al futuro.

Un aspecto clave es que se trata de una experiencia de «tómalo o déjalo». Más allá de los condimentos especiales de cada hábitat y sus criaturas, la fórmula se repite del principio al fin. Así, puede encantar completamente o aburrir a los 15 minutos; difícilmente cambie la impresión inicial a lo largo de las 20 horas de juego.
Mención especial merecen los últimos niveles de cada hábitat, que son batallas contra enemigos, con la participación de Bowser Jr. y Kamek. Estos niveles se convierten en enormes combates que exigen habilidad, transformando el juego en una experiencia de acción y aventura más que de plataformas pura.

Yoshi and the Mysterious Book se sitúa entre los mejores juegos del personaje y aprovecha la tecnología de Nintendo Switch 2 para ofrecer destellos de grandeza en las plataformas 2D. Lo que en Super Mario Bros. Wonder parecía un cambio generacional, aquí es la base sobre la que se construyen los juegos en la nueva consola, dejando el listón muy alto para los próximos lanzamientos.
Tras el anuncio de Star Fox y el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, queda claro que Nintendo apuesta fuerte por la combinación de cantidad y calidad en esta generación, con un calendario completo que incluye tanto videojuegos como apariciones en cine. Yoshi and the Mysterious Book es el primer gran acierto de esta estrategia.
Fuente: Infobae