Guillermo del Toro advierte: la IA pone en riesgo el arte cinematográfico

El reconocido director de cine Guillermo del Toro aprovechó el escenario de la cena de gala organizada por el British Film Institute (BFI) en Los Ángeles, donde recibió el prestigioso BFI Fellowship, para lanzar una contundente advertencia sobre el impacto de la inteligencia artificial en el séptimo arte. Frente a una audiencia compuesta por importantes figuras de la industria, el mexicano fue tajante: “Estamos al borde de la analfabetización de la imagen. Estamos al borde de la analfabetización cinematográfica”, declaró.

Para el creador de cintas como El laberinto del fauno y La forma del agua, la creciente presencia de la inteligencia artificial, sumada a la concentración empresarial en Hollywood, representa una amenaza directa a la creatividad y a la libertad de expresión. En su discurso, Del Toro afirmó que “el pacto entre hombre e imagen es sagrado” y calificó a la IA como una suerte de “estupidez natural” en contraste con la autenticidad que solo la experiencia humana puede aportar al arte. Explicó que la función de una imagen no se limita a existir, sino que debe “conectarnos, hacernos sentir belleza”.

Guillermo Del Toroen la última gala de los Oscar. REUTERS/Mike Blake

Una defensa de la esencia humana en el cine

Del Toro recordó que la necesidad de expresarse mediante imágenes es inherente al ser humano desde tiempos prehistóricos, como lo demuestran las pinturas rupestres. Advirtió que el avance tecnológico, en lugar de fortalecer el vínculo entre las personas y el arte, corre el riesgo de debilitarlo. A esto se suma la creciente polarización política global, que, según el director, pone en peligro la libertad creativa en varias naciones.

La capacidad de los sistemas de inteligencia artificial para generar imágenes y contenidos inquieta profundamente al cineasta mexicano, quien considera que esto atenta contra la tradición artesanal del cine. Para Del Toro, el cine siempre ha sido un oficio guiado por la sensibilidad y la intuición humanas. “Nos dicen que las imágenes pueden generarse por medios artificiales. La existencia de una imagen no es solo estar ahí. Es conectarnos, es hacernos sentir belleza”, enfatizó.

El director también alertó sobre el peligro de que la industria y las nuevas audiencias pierdan la capacidad de leer y valorar el lenguaje audiovisual. Insistió en que la defensa del arte está ligada a la defensa de la libertad: “El arte puede ayudarnos a unirnos, pero estamos en una época en la que eso está en peligro”.

El evento, realizado en el restaurante Mother Wolf, congregó a ejecutivos de estudios, cineastas y personalidades como Ted Sarandos (co-CEO de Netflix), Bill Hader, Jon Favreau y Leonardo DiCaprio. Sarandos presentó a Del Toro como uno de los “maestros modernos del cine” y recordó su colaboración en la serie animada Trollhunters para Netflix.

Vínculo personal con el BFI y compromiso con la educación

Durante la velada, Del Toro compartió detalles de su relación con el British Film Institute, la cual inició en su juventud en Guadalajara. Contó que solía escribir al BFI pidiendo copias de clásicos británicos para proyectarlos en el cineclub que dirigía. Como muestra de su compromiso con la preservación fílmica, anunció que donará un tercio de su archivo personal al BFI. “Me emocioné cuando visité el archivo del BFI y vi su historia desde 1935”, confesó.

En su alocución, Del Toro destacó la importancia de proteger el cine como un espacio de encuentro y aprendizaje. “No somos guardianes de la puerta. Somos quienes la sostienen para que más personas puedan entrar y salir de la iglesia del cine”, afirmó. El director señaló que las imágenes le han brindado una salvación personal y que ahora busca retribuir mediante la enseñanza, impartiendo clases sobre la obra de Alfred Hitchcock en colaboración con el BFI.

El presidente del BFI, Ben Roberts, resaltó el papel de la institución en la conservación y la formación cinematográfica. Mencionó la importancia del National Archive, una de las colecciones fílmicas más grandes del mundo, y reiteró que el objetivo del BFI es garantizar las condiciones propicias para el éxito del cine británico.

La gala también tuvo un fin benéfico: recaudar fondos para el Film on Film Festival del BFI, que se celebrará en Londres el próximo junio. Roberts explicó que los festivales y los programas de preservación son parte fundamental de la misión del instituto. Del Toro cerró su intervención con una metáfora sobre la situación actual de la industria: “Ahora mismo, el autobús está tan cerca del precipicio que todos tenemos que inclinarnos hacia el lado correcto”. El cineasta hizo un llamado a sus colegas para unirse en la defensa de la creatividad y la memoria audiovisual como legado de la humanidad.

Fuente: Infobae

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