Argentina ya sabe cuándo vuelve a jugar en el Mundial 2026

La selección argentina arrancó con todo su camino en el Mundial 2026 al aplastar 3-0 a Argelia en el Kansas City Stadium, y la afición ya tiene la mirada puesta en el próximo desafío de la Albiceleste dentro de la fase de grupos. Con un debut arrollador, el equipo que conduce Lionel Scaloni ya ajusta detalles para los compromisos que definirán su destino en el torneo que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México.

El segundo partido de Argentina en el Grupo J está fijado para el lunes 22 de junio, a las 12:00 (hora de Ecuador), frente a Austria en el Dallas Stadium. Este duelo cobra especial relevancia porque puede marcar el rumbo de la clasificación, sobre todo considerando que el formato actual amplió la cantidad de selecciones y encuentros en la etapa inicial. El plantel nacional, que sueña con defender la corona obtenida en Qatar 2022, se mide ante un combinado europeo que llegó a la cita tras una eliminatoria sólida en su continente.

Los austríacos aseguraron su boleto al Mundial después de ganar el Grupo H en las Eliminatorias de Europa, superando a rivales como Bosnia Herzegovina, que dio el golpe ante Italia en los playoffs para clasificar, además de Rumania, Chipre y San Marino.

La preparación de Lionel Messi y sus compañeros para este choque incluye sesiones de entrenamiento en el búnker que armaron en Kansas City, con el objetivo de aclimatarse a las condiciones meteorológicas de la zona, que en esta época suelen registrar temperaturas elevadas. La logística del combinado argentino también contempla desplazamientos cortos entre sedes para reducir el desgaste físico, una táctica que busca mantener a los futbolistas en el mejor estado para cada cita.

La Albiceleste y el combinado austríaco nunca se han enfrentado en Copas del Mundo, pero sí hay dos amistosos como antecedentes. El primero fue en 1980 y el equipo dirigido en ese entonces por César Luis Menotti se impuso con un contundente 5 a 1. El segundo, jugado justo antes del Mundial de 1990, terminó en un empate 1 a 1.

El calendario de la fase de grupos se completa con el duelo frente a Jordania, programado para el sábado 27 de junio a las 21:00 (hora de Ecuador), también en el Dallas Stadium. Este último encuentro podría ser decisivo para definir la posición final de Argentina y avanzar a la siguiente ronda. Hay que recordar que, con el formato actual, pasan a los 16avos de final los dos mejores de cada grupo y los mejores terceros.

Si Argentina termina primero, chocará contra el segundo del Grupo H, que integran España, Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay. En cambio, si finaliza segunda, se medirá con el primero de esa misma zona. En caso de concluir tercera, su pase dependerá de otros resultados.

La planificación de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) contempla que el plantel permanezca en Kansas durante la disputa de estos dos partidos, evitando viajes innecesarios y maximizando el tiempo de recuperación entre compromisos.

El Dallas Stadium está situado en Arlington, dentro del corredor Dallas–Fort Worth, y se destaca por su infraestructura moderna y capacidad para albergar grandes eventos internacionales. Este recinto, inaugurado en 2009, puede recibir a 80.000 espectadores, con posibilidad de ampliarse hasta 94.000 en ocasiones especiales. Originalmente conocido como Cowboys Stadium, adoptó el nombre de AT&T Stadium en 2013 tras un acuerdo comercial.

El estadio es la casa de los Dallas Cowboys de la NFL, pero también se usa para otras competencias deportivas y conciertos. Para el Mundial, se destinaron 350 millones de dólares en mejoras tecnológicas y de infraestructura para cumplir con los estándares de la FIFA. El escenario albergará nueve partidos del torneo, entre ellos dos de la selección argentina en la fase de grupos y una semifinal, lo que lo convierte en una de las sedes con mayor cantidad de encuentros.

Uno de los detalles más llamativos del Dallas Stadium es su pantalla LED de 600 toneladas. El control climático es otro punto sobresaliente: el estadio cuenta con un techo retráctil y un sistema de climatización integral, que mantiene la temperatura interior estable incluso cuando afuera se superan los 40 grados.

En cuanto al campo de juego, para el Mundial se implementó un césped natural cultivado especialmente en Colorado, a más de 1.000 kilómetros de Dallas. El proceso de instalación y mantenimiento incluyó la incorporación de fibras sintéticas para lograr una superficie resistente y uniforme. También se colocaron luces LED que imitan el espectro solar para favorecer el crecimiento del pasto, y sensores subterráneos que controlan la temperatura de las raíces, garantizando la calidad del campo durante toda la competencia.

Fuente: Infobae

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