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Ousman Umar: la prioridad debe ser humana, no nacional, ante la inmigración

El activista, divulgador y escritor Ousman Umar, cuya historia da vida al filme ‘Viaje al país de los blancos’, ha lanzado un contundente mensaje frente al debate migratorio: la prioridad debe ser humana, no nacional. En una entrevista reciente, advirtió que España está desaprovechando el potencial de miles de migrantes que podrían aportar a la sociedad y la economía si lograran regularizar su situación.

«Me da pena escuchar ese mensaje. La camiseta que llevas seguramente esté hecha de algodón y en España no hay campos de algodón. Solo pido reflexionar un poquito, no pido mucho, y así se darían cuenta de que de lo que hay que hablar es de prioridad humana, no nacional», afirmó Umar al ser consultado sobre la iniciativa de Vox de priorizar a la sociedad nacida en España. Estas declaraciones se dan con motivo del estreno en cines de ‘Viaje al país de los blancos’, programado para el próximo 26 de junio.

Umar destacó que las 900.000 solicitudes de regularización extraordinaria registradas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones demuestran que hay una gran cantidad de personas viviendo en España cuyo talento se está desaprovechando.

«Si todas esas personas están viviendo aquí de una forma desaprovechada porque no son gente enferma, son gente fuerte porque cualquiera que supera eso te aseguro yo que es como ir a la mili prácticamente. Estamos desaprovechando una gran comunidad de personas que pueden estar trabajando, contribuyendo a nuestra sociedad y al crecimiento económico. En vez de estar viviendo al margen de la sociedad, podrían estar legalmente contribuyendo a nuestra situación en el país», señaló el activista.

Ante quienes argumentan que una regularización masiva podría incentivar más llegadas, Umar recordó que España también tuvo su propia emigración. Citó como ejemplo las pateras que zarparon hacia Venezuela tras la Segunda Guerra Mundial. «Aquellas pateras no eran de ghaneses, ni senegaleses, ni malienses. Eran españoles», subrayó.

El escritor también criticó la postura de Europa, que a su juicio está centrando el debate en levantar muros y establecer diferencias entre personas, en lugar de atender las causas profundas de la migración. «Lo que está ocurriendo ahora, de levantar muros, marcar, diferenciarnos es por el afán de poder. No me creo que se promueva la ideología contra los migrantes por ignorancia, no lo creo. Yo con 18 años no sabía leer ni escribir, pero desde entonces he leído un poquito. Solamente lo hacen por intereses propios del poder y les da igual el precio que paguen», afirmó.

Pese a sus duras críticas, Umar evitó señalar culpables directos en la crisis migratoria y prefirió resaltar a quienes trabajan por mejorar la situación. «Antes de hablar de culpables, yo hablaría de las personas que realmente han hecho cosas para mejorar porque algunas se han dejado literalmente la piel. Lo único que nos puede cambiar es el amor puro», aseguró.

El «Benjamin Button» que volvió a ser niño en España

Más allá del debate político, Umar explicó que se siente identificado con el personaje de Benjamin Button porque su vida transcurrió al revés. «Mientras que los niños en Occidente crecen protegidos entre algodones hasta alcanzar la edad adulta, yo cuando nací automáticamente tuvieron que deshacerse de mí (su madre murió en el parto y según la creencia de su tribu él debía morir también). Y no solo eso, a los 9 años tuve que empezar a trabajar para sobrevivir», relató.

«Una vez llegué a España, tuve la suerte de que una familia me dio cobijo y volví a nacer. Es cuando volví a ser un niño y tener unos padres que se preocupaban y me protegían o que me compraban zapatos. Yo no recuerdo que en mi infancia alguien se preocupara por comprarme una camisa», agregó.

«Fortuna» de llegar vivo tras cinco años de travesía

Ousman Umar insistió en que no quiere ser visto como «un caso de éxito» ni como «un héroe», sino como alguien que tuvo «la fortuna indescriptible de llegar vivo» después de cinco años de travesía desde Ghana. «No estoy demostrando cuánto talento poseo, sino la esperanza en la humanidad, porque muchísima gente hizo posible que hoy esté donde estoy», sostuvo.

«No tengo más remedio que compartir la fortuna que he tenido con los demás. Por eso toda mi energía la canalizo para poder construir escuelas allí (en Ghana) para que esos niños y niñas tengan formación, información y oportunidades. Nadie se marcha de su casa si tiene alternativa. Nadie», apostilló.

Discurso ante las Naciones Unidas

Umar fundó la ONG ‘NASCO Feeding Minds’ con el objetivo de evitar que historias como la suya se repitan. Gracias a su labor, ha colaborado con las Naciones Unidas en el Foro Mundial de las Migraciones y la UNESCO, y en 2022 tuvo la oportunidad de dar un discurso ante los líderes mundiales.

Consultado sobre si siente que aquella intervención tuvo efecto, prefirió destacar los avances logrados gracias al trabajo colectivo. «Razones para decir que no me han escuchado tengo mil y una, pero prefiero ver una razón que demuestra que sí: pasar de tener ocho o diez colegios en Ghana a más de 22 centros informáticos que benefician a más de 58 colegios», destacó.

«Los grandes cambios vienen por pequeñas acciones. Yo prefiero contar con esas pequeñas acciones, es verdad que las grandes si alguien en algún momento quisiera hacer algo se puede, pero he tenido la gran suerte de contar con mucha gente buena. Lo decía la madre Teresa de Calcuta: ‘Mucha gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas, esos son literalmente los que van a cambiar el mundo'», mencionó.

Diferencias en el proceso migratorio

Veinte años después de su llegada a España, Umar reconoció que entonces existían «muchas lagunas» legales y recordó que «legalmente no se podía dejar a un menor en la calle» como le ocurrió a él.

Aun así, evitó hacer una valoración negativa del sistema de acogida. «Me siento tan agradecido por la acogida que he tenido que no tengo más remedio que agradecer la suerte que he tenido. Este país me dio la oportunidad de volver a nacer», afirmó.

En la actualidad, prefiere centrar sus esfuerzos «en trabajar en el origen», convencido de que ahí «reside el cambio», aunque sea «más lento». «Es el más eficaz», sentenció.

Revivir su infancia para la película

En ‘Viaje al país de los blancos’, Umar no solo inspira la historia, sino que también participa como actor interpretándose a sí mismo. Una experiencia que asegura fue mucho más dura de lo que imaginó.

«Pensaba que iba a jugar, que iba a ser divertido, pero cuando entras en ello te das cuenta de que de jugar no tiene nada», explicó. Según relató, el rodaje lo obligó a «volver a mirar a los ojos» del niño que fue y a revivir «el frío, el miedo indescriptible y la agonía de pensar cada minuto que mañana ya no estaría» durante los cinco años que duró su viaje hasta España.

Asimismo, confesó que hubo escenas especialmente difíciles porque le hicieron revivir un trauma que comparó con pedir a una víctima de tortura que vuelva a atravesar esa experiencia. «Desde el punto de vista emocional era un golpe demasiado duro», aseguró.

Aunque admitió que en varios momentos sintió que debía abandonar el rodaje, finalmente decidió continuar porque estaba convencido de que la película podía generar empatía y cambiar vidas. «Acepté seguir adelante porque es por un bien mayor. La cantidad de vidas que podemos cambiar solo empatizando con estas escenas tan difíciles. Por eso lo he hecho», concluyó.

Fuente: Infobae

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