Zendaya y Tom Holland aterrizaron en Madrid para promocionar Spider-Man: Brand New Day, su más reciente producción cinematográfica, y la capital española se volcó con ellos. La visita, cargada de apariciones y anécdotas, dejó en evidencia el fuerte vínculo que la pareja siente por España y, especialmente, por Madrid. Como cualquier otro visitante que recorre las calles madrileñas, ellos también quisieron sumergirse en la escena gastronómica local, un universo repleto de cocinas de alto nivel y chefs llenos de creatividad.
La primera parada culinaria de la pareja fue el barrio de La Latina, una zona que alberga proyectos innovadores y restaurantes de sabor castizo. El lugar escogido para esta cita gastronómica fue Tresdé, un bistró capitaneado por Aitor Sua, Lucas Fernández y Miguel Vallés, que hoy se destaca como un establecimiento único en su categoría.
Este restaurante está situado en el número 17 de la Cava Alta, una de las arterias más emblemáticas del tradicional barrio madrileño. Tresdé es considerado una de las joyas gastronómicas mejor valoradas tanto por los residentes como por los foodies. Tampoco pasa desapercibido para la crítica especializada y las guías culinarias: acumula un Sol Repsol y un Bib Gourmand de la prestigiosa Guía Michelin. Este último galardón reconoce su sobresaliente relación calidad-precio.
En la cocina manda Aitor Sua, un chef formado en Francia con experiencia en restaurantes de alta gama. Su sello es una cocina elegante pero sin pretensiones, donde el producto vegetal es el gran protagonista. El servicio, cercano y atento, pero sin rigideces, se complementa con una bodega reducida pero bien escogida. Todo ello convierte este pequeño local en un destino de referencia para los amantes de la buena mesa, incluidos los rostros conocidos que buscan disfrutar de la gastronomía sin exponerse a las multitudes.
Un menú de alta cocina por 51 euros
La propuesta de Tresdé se basa en platos de alta cocina informal y reconocible, alejándose de los rígidos menús degustación. En su lugar, ofrecen una carta para elegir según el gusto de cada comensal, con tres entrantes, tres principales y tres postres. También disponen de una opción de menú compuesto por tres pases: entrante, principal y postre, todo por 51 euros sin incluir bebida. A esto se puede añadir una armonía de tres copas de vino por 25 euros adicionales. Una forma de acceder a la alta cocina sin realizar un desembolso desorbitado.

Los platos que integran su menú son estacionales, de modo que varían según los cambios en el campo, los mares y las granjas. Entre las opciones disponibles esta primavera, destacan la ensalada de tomate asado con sandía prensada, queso feta y pepino; las judías verdes a la minute con stracciatella, cerezas y pistachos tostados; y la caponata “Ciao Madrid”, que incorpora láminas crujientes y sorbete de cítricos.
Dentro de los principales, se encuentra la presa ibérica, servida con crema de guisantes y cogollo a la plancha, así como el magret de pato, que llega a la mesa acompañado de zanahoria, jengibre y condimento col-shiso. La lonja del día completa la propuesta salada. Para el postre, las opciones incluyen flan con granillo de almendra y chantilly, tartaleta del día o bizcocho de dátiles con caramelo moscovado y helado de vainilla, además de una tabla de quesos para cerrar la experiencia.
Fuente: Infobae