La Selección española no tuvo el estreno soñado en el Mundial 2026. Un combinado sin chispa, sin la «frescura» ni la «finura» que el propio seleccionador Luis de la Fuente admitió tras el pitido final, solo pudo rescatar un empate frente a la que era, sobre el papel, la «cenicienta» del grupo. Cabo Verde, que disputaba su primera Copa del Mundo, se creció ante una de las favoritas. Un plan táctico llevado al extremo y una actuación estelar del portero Vozinha, convertido en héroe, permitieron a los «tiburones azules» sumar su primer punto en el torneo.
Es cierto que La Roja dominó la posesión de principio a fin. Sin embargo, la mayoría de sus llegadas morían en las manos del guardameta rival o se estrellaban contra una defensa que recuperaba rápido la posición. Unai Simón fue un mero espectador en un partido que deja un sabor agridulce y que deja en evidencia la necesidad del equipo de recuperar a sus extremos: Lamine Yamal y Nico Williams.
Fue el extremo del FC Barcelona quien utilizó las redes sociales para recordar que el torneo acaba de arrancar: “Primer partido del Mundial y sumamos un punto. Sabemos que esto es una competición larga y que el objetivo aún está lejos; seguiremos trabajando y saldrá todo como lo deseamos, no dudéis”.
Lamine Yamal tuvo que comenzar el partido desde el banquillo debido a una lesión que arrastraba desde final de temporada. Aun así, se mostró confiado y con muchas ganas de seguir sumando minutos en los próximos compromisos. “Quiero dar gracias a Dios por permitirme volver a jugar después de la lesión, y también a mi familia por estar siempre a mi lado, apoyándome y acompañándome en cada paso de este camino”, concluyó su mensaje.

“Nadie dijo que iba a ser fácil”
En una línea similar se pronunció Pablo Gavi, quien fue una de las sorpresas en el once titular de Luis de la Fuente. Colocado en la banda izquierda “en busca de generar superioridad por dentro”, según explicó el entrenador, el centrocampista, que también regresaba tras una larga lesión, hizo un llamado a la unión del grupo. “Nadie dijo que esto iba a ser fácil; esto es un Mundial. Lo importante es estar unidos ante las adversidades; seguid creyendo en este equipo porque lo vamos a dejar todo hasta el final. Ahora a trabajar para ganar el próximo partido, no existe nada más”.
De igual forma, su compañero de banda y nuevo fichaje del Real Madrid, Marc Cucurella, repitió el mismo mensaje de serenidad: “Nadie dijo que sería fácil. Seguimos”. Pedri, por su parte, también pidió tranquilidad tras el tropiezo y se mostró convencido del potencial del grupo: “Tranquilidad, que este equipo dará todavía muchas alegrías. El Mundial acaba de empezar”.
Hay margen para mejorar
El más analítico de todos fue Dani Olmo. El centrocampista, que arrancó como suplente en el minuto 80, reconoció que el resultado está lejos de lo que el equipo esperaba. “No ha sido el debut que deseábamos. Nos vamos conscientes de las cosas que hemos hecho bien y de todo lo que tenemos que mejorar. Sabemos que en un Mundial la exigencia es máxima, no hay margen de error”.
A pesar de todo, quiso transmitir un mensaje de confianza en el grupo y en su capacidad para reaccionar en los próximos duelos. “Hemos demostrado de lo que somos capaces, y volveremos a hacerlo una vez más. No tengáis duda, a muerte con esta gran familia. Vamos España”, sentenció con ánimo.
Fuente: Infobae